Hemos dejado de ser una nación para ser simplemente un Estado. 
 España, despojada de su unidad y de su destino histórico  :   
 Euzkadi y Catalunya se alzaron ayer con nacionalidad y autogobierno. Se inicia la almoneda de la soberanía. 
 El Alcázar.    26/10/1979.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Director: Antonio IZQUIERDO

Fundado en el asedio del Alcázar. Órgano de la Confederación Nacional de Combatientes. Edita:

Diarios y Revistas, S. A. (DYRSA). Madrid, viernes, 26 de octubre de 1979 - 25 pesetas.

MADRID, 2

Hemos dejado de ser una nación para ser

SIMPLEMENTE UN ESTADO ESPAÑA, DESPOJADA DE SU UNIDAD Y DE SU DESTINO HISTÓRICO.

Figuras de una jomada singularmente histórica

NACIONALIDAD Y AUTOGOBIERNO

Se inicia la almoneda de la soberanía

HAN surgido las nacionalidades y España ha dejado de ser una nación. Los españoles no tenemos ya una patria común para convertirnos en ciudadanos de un ente administrativo llamado Estado español. He ahí el auténtico significado jurídico de la jornada de ayer.

Con la agravante de que aquí nadie puede considerarse engañado, porque la propaganda más zafia, los amaños más impúdicos de una farsa democrática sin oposición y sin posibilidad de acceso a la opinión pública más que para los separatistas, eso no pudo engañar sino al que quiso que lo engañaran. No se ha dicho en la campaña electoral, pero en los textos y en las actitudes era evidente.

Otra cosa es que aceptemos los hechos consumados y que vayamos a dar a España por desaparecida de la comunidad de las naciones y de la jerarquía de patria, ya que ni se las pueden arrebatar unos votos ni se las pueden negar las evidencias. Pero esa es la batalla que empieza ahora, desde hoy mismo. Lo cierto es que España está a la defensiva ante todo eso. Y España

ha demostrado que sabe defenderse contra el cerco de sus enemigos, interiores y exteriores. Pero lo que no admite duda, lo que constituye la triste noticia de hoy, es que el desmantelamiento ha comenzado.

En esta hora deseamos a nuestros compatriotas del País Vasco y de Cataluña los mejores destinos dentro de su recio carácter hispánico, seguros de que les queda por escribir mucha Historia de España. Desde hoy deben contar para ello con la solidaridad de todos. Son las primeras víctimas, las que más duramente van a sufrir los ataques de tos enemigos comunes. Les advertimos que la consigna de sus sitiadores es dejarles solos, hacerles sentirse solos. Ningún español con inteligencia y con corazón debe caer en esa trampa.

Es como si alguien se hubiera propuesto hacernos empezar la historia desde su principio. No es plato gustoso, pero si nos llevaran a eso, al feudalismo, más aún, a la tribu, desde allí emprenderíamos la Reconquista de España.

 

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