Vascos y catalanes votaron en paz. 
 Una señora quiso votar por teléfono     
 
 Diario 16.    26/10/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Una señora quiso votar por teléfono.

Bilbao — Una señora de Badajoz, que vive en Bilbao, quiso emitir su voto por teléfono. «Se me pasó el plazo para votar por correo —dijo a miembros de la Junta Electoral— y me dijeron que les llamara a ustedes.»

• Un valenciano, un palentino y una granadina, que viven en la margen izquierda bilbaína, manifestaron que fueron a votar porque «esto abrirá muchas puertas y es la única solución».

• En la localidad guipuzcoana de Galdácano varias personas intentaron agredir a unos reporteros gráficos de la BBC británica, que les sacaron fotografías, porque «sospechamos que estábamos siendo controlados por miembros de HB».

• El PSOE denunció la actuación, en Vitoria, de varios miembros «batasuneros» por «presunto delito de coacción electoral». Militantes de la coalición abertzale tomaron, en varias mesas, los datos de documentos nacionales de identidad caducados, con los que los ciudadanos ejercían su derecho al voto tal como está autorizado.

• Miembros de HB manifestaron que impugnarán el 80 por 100 de las mesas de Álava. También denunciaran que en un colegio electoral de San Sebastián se recibieron dos sobres por correo que contenían, según HB, el voto remitido de Telesforo Monzón y su mujer.

• Grupos de jóvenes intentaron prohibir la entrada, según el PNV, en un colegio del casco viejo de Bilbao. Informado él presidente de la mesa, salió a la calle, se enfrentó a los jóvenes y llegó a agredir a alguno de ellos.

• Varias personas, que portaban en la mano publicaciones del Consejo General Vasco, fueron recriminadas por varios jóvenes-apoderados. «Esta votación se impugna porque lleváis propaganda electoral», decían.

• Presos, presuntos miembros de ETA (p-m), de la prisión de Basauri, votaron por correo, según informó el director de la prisión. Los encarcelados recibieron la documentación y las pepeletas por correo, a través de sus familiares.

• Una anciana de Algorta (Vizcaya), de ochenta y seis años, no pudo emitir su papeleta porque en el censo figuraba como nacida en 1963, por lo que no tenía los dieciocho años cumplidos. En el colegio electoral la llamaron «quinceañera».

 

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