Autor: Urbano, Pilar. 
   ETA, ¿Problema sin solución?     
 
 ABC.    30/10/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Hilo directo

ETA, ¡PROBLEMA SIN SOLUCION?

• Eramos unos cuantos y diversos, en casa de Mona J., con nuestro plato de lentejas sobre una rodilla y nuestra inquietud nacional haciendo temblequear la otra. Un embajador, un ministro, un comunista («rara avis», que aún besa la sortija a las señoras), un agricultor latifundista, un senador, un subsecretario, el flamante director general de Prisiones, Galavís; el portavoz del grupo de diputados centrista», Jiménez Blanco (vara los próximos «Jotabé»), Antonio Garrigues Walker «el deseado» Y otros ilustres comensales en un mediodía plomizo. Salió el tema de «la aventura autonomista».

• El ministro pidió la palabra y todo* respiramos hacia adentro, para hacer mas espeso y solemne el silencio. El ministro dijo que estuviésemos tranquilos, que él le estaba, porque las autonomías no lesionarán la unidad de la Patria... ni las arcas de la Patria. Que «está todo calculado para que la descentralización resulte económicamente rentable, «más barata»..., si bien, durante la transición, el coste será mayor de lo que era antes». Y Jotabé alzó el dedo, el dedo inxnisericorde con el que ordena votar sí o votar no en el Congreso, para contestar esta vez a mi pregunta. Mi pregunta era si el Gobierno pensaba aplica» a las reglones «de EGB» un «estatuto patrón», sin más gaitas. Y Jotabé dijo que «dada la diversidad eso no iba a ser posble» (sus ganas ya tienen..., que yo bien lo sé) y que ahora estaban reflexionando sobre el mensaje sociológico de las últimas consultas y «contemplando el paisaje del nuevo Estado que empieza a perfilarse». «Que, de usted para mi, querido lector, vendrá a ser como una federación de regiones, «¿o qué otra cosa, sino una federación de reinos, era la España de los Reyes Católicos?». Y como empezábamos a decir «boutades» políticas, hinqué en el pastel de la sobremesa otra preguntita ingenua: «¿Debería el Gobierno negociar con la ETA terrorista?» Y el ministro, pertrechado en su experiencia de «un tiempo en el que llevó los contactos para tratar una negociación solvente», reconoció que «con ETA militar era inviable la negociación: por un teléfono te están diciendo que si, que de acuerdo..., mientras por el otro te dan la noticia de un nuevo asesinato».

• El comunista Moheda.no (debe ser un comunista macizo, ya que arrostra el deterioro de parecer un «Luis» de los de Areneros, años cincuenta) dijo que «los comunistas pensaban que a la ETA habla que aislarla y desmantelarla», sin negociaciones ni diálogos que la situasen, por privilegios del tuteo con el Poder central, en una plataforma de mayor audiencia y credibilidad ante el paisanaje vasco. «Que ese es lo que pretenden», dijo. Mohedano llega a reconoecr que «nosotros los comunista», porque aceptamos la Constitución, no queremos una República marxista -leninista en Euzkadi». (¡Oh!, fue entonces cuando Antonio Garrigues Walker se bebió de un sorbo su copa de «rioja».) El senador Bailarín Marcial nos desveló la identidad del presidente de Herri Batasuna —¡ojo!, puestos a negociar, ese hombre sería un negociador real—: un médico vasco, «Santi Brouard Pérez, con quien no hay nada que hablar, porque está imbuido de que soto por la revolución activa pueden lograr sus objetivos..., y no en una mesa de diálogo». Jotabé dijo entonces que la cuestión terrorista era «un problema que había que conllevar». Y citó a Ortega como chaleco antibalas. A mi vera, A. G. W., que acababa de estar con Edward Heath en Londres, gruñía algo así como: «Ya le he dicho a Heath que empiezo a hartarme de lo» adoradores del problema nacional. Que hace falta coraje en este país para no instalarse en la problemática. Que apuesto por la solucionática.» Y se levantó la tertulia.—Pilar URBANO.

 

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