Le salvó la escolta. 
 Garaicoechea, acosado por los obreros en el Parlamento Vasco     
 
 ABC.    27/06/1980.  Página: 88. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ULTIMA HORA

Le salvó la escolta Garaicoechea, acosado por los obreros en el Parlamento vasco

BILBAO. En tas primeras horas de la madrugada, proseguía el encierro y negociaciones de los trabajadores de Nervacero con miembros del Gobierno y parlamentarios, en la sede del Parlamento vasco, en el Palacio de la Diputación.

Sobre las once de la noche, Carlos Garaicoechea, que se personó en el lugar con algunos consejeros y parlamentarios, tuvo que ser protegido por su escolta y acompañantes cuando intentaba marcharse, y un grupo de trabajadores le increpó e intentó agredir, impidiéndole la salida. A esto, el «lendakari» no ha querido Mamarlo «secuestro porque no es momento oportuno para expresarse así. Hay que comprender la situación de estos hombres».

El desalojo no se produjo a pesar de que una llamada que se atribuyó el Batallón Vasco Español anunció la explosión de una bomba en el edificio.

El Gobierno vasco había propuesto al Comité de Empresa comprometerse a realizar una gestión urgente con Abril Martorell, controlada por las fuerzas políticas representadas en el Parlamento.

Momentos antes de conocer la decisión del Gobierno vasco señalaron que «se quedarían encerrados en el Palacio de la Diputación hasta que no recibieran una respuesta satisfactoria a su problema».

Incluso establecieron turnos para salir a cenar y equipos de botiquín en previsión de posibles percances.

Los miembros del Gobierno vasco así como algunos parlamentarios empezaron a marcharse sobre las 11,15 horas de la noche y cuando la Asamblea se percató de ello se volvieron a producir carreras en los pasillos del edificio y gritos de «cerrar la puerta que no se vayan».

El Pleno del Parlamento, aunque no ha sido desconvocado oficialmente, no se celebrará debido «al alto grado de tensión».

Es postóle que no vuelva a reunirse hasta septiembre.

Roberto Lerchundi, secretario general del PCE-EPK, dijo que «sería la primera vez que unos trabajadores encierran a gente de partidos de izquierda» y, sin embargo, después subiría junto con los demás al salón de Plenos".

Txiki Benegas dijo que «a mí hasta ahora sólo me ha detenido la Policía, y desde luego

no me detiene e! Comité de empresa»; también se vio obligado por los trabajadores a asistir al salón de Plenos.

REACCIONES ANTE LOS SUCESOS

Portavoces de los diferentes grupos parlamentarios han expresado sus opiniones sobre los sucesos.

Para los socialistas es una manifestación de la situación «de desesperación que vivimos, y es preciso un gesto de voluntad politica que está pendiente, quizá de lo que pueda decidir e! señor Abril Martorell».

Euzkadiko Ezquerra: «Lamentable, una mezcla explosiva de los problemas del país y la ineficacia de arreglarlos».

UCD: «Incalificable».

Comunistas: El Parlamento «debe demostrar su desacuerdo con la interrupción de su actividad tanto por la Policía como por la entrada masiva de ios trabajadores».

Alianza Popular: «Si el Parlamento se convierte en asamblea de fábrica, se ha terminado la democracia en este país».

PNV: «Golpe bajo a las instituciones autonómicas».

Ante la presencia en la Cámara —por primera vez desde su constitución— de cuatro parlamentarios de Herri Batasuna, Chuchi Corbes, de Euzkadiko Ezquerra, preguntó al Comité: «¿Estáis con Herri Batasuna o con el Parlamento vasco?». Los miembros del Comité de empresa cambiaron opiniones y finalmente respondieron: «Por el Parlamento vasco». Como se sabe, los parlamentarios de Herri Batasuna acudieron ai edificio tras conocer la noticia de la ocupación.

 

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