Ocho mil personas en el entierro. 
 La bandera extremeña, a media asta, por el niño víctima del terrorismo     
 
 Diario 16.    01/04/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

La bandera extremeña, a media asta, por el niño víctima del terrorismo

El entierro del primer niño víctima del terrorismo vasco, celebrado ayer en su pueblo extremeño, fue una verdadera manifestación de dolor e indignación. Las banderas de Extremadura lucieron ayer a media asta en los centros oficiales.

Ocho mil personas en el entierro

San Vicente de Alcántara

(Corresponsal) - Más de ocho mil personas estuvieron presentes en los funerales del niño José María Piris, de trece años, enterrado ayer en su pueblo natal, San Vicente de Alcántara (Badajoz).

Durante todo el día el cuerpo del pequeño permaneció en las dependencias del Colegio Ortega Muñoz, en el que habla estudiado, siendo velado contiuamente por cientos de sus jóvenes ex compañeros.

Con evidentes muestras de dolor e indignación se desarrolló en la iglesia San Vicente Mártir, el funeral, en misa concelebrada de oficio por el obispo de Coria-Cáceres, monseñor Domínguez Gómez, estando también presentes el presidente de la Junta Regional de Extremadura, Luis Ramallo.

En un determinado momento de la ceremonia la madre del pequeño pidió que le permitieran ver, por última vez, el cuerpo de su hijo, no accediendo a ello el resto de los familiares.

Monseñor Domínguez Gómez a lo largo de la homilía dijo que José María Piris había sido víctima de un sistema en donde la justicia no es la reina y donde el amor no constituye el clima ambiental. Señaló, más tarde, que «cuando sus padres habían ido desde la pobreza para llevarlo a unas tierras extrañas en busca de vida, encontró la muerte».

Los extremeños quieren volver vivos

Dijo también en su homilía que los extremeños, quieren volver a sus tierras, pero no muertos, sino vivos y que corresponde a todos la labor de evitar el éxodo desde la miseria, «para que no haya más retorno sangriento».

El presidente de la Junta

Regional entregó a los familiares de José María Piris un cheque por valor de 250.000 pesetas, e insistió en pedir al Consejo General Vasco que condene tan vil atentado, tal como acordó la Junta Extremeña, que envió un telegrama a Carlos Garaicoechea. Durante todo el día, en ios Ayuntamientos que aprobaron la bandera de Extremadura, ésta ha permanecido a medio asta.

A partir de la una de la tarde de ayer cerraron las industrias y comercios de San Vicente de Alcántara en señal de duelo, y los colegios no impartieron clase durante la jornada.

La Corporación de San Vicente de Alcatara envió telegramas al Ayuntamiento de Azcoitia, al gobernador civil de Badajoz, al presidente del Congreso de los Diputados y al presidente del Gobierno.

El mensaje dirigido a la Corporación guipuzcoana expresa el agradecimiento por el cariño con que han sido tratados los familiares del pequeño Piris, mientras que los restantes manifiestan «la enérgica protesta del Ayuntamiento por el atentado» y piden la adopción de medidas para erradicar el terrorismo».

 

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