Autor: Muguerza, J. R.. 
 Una compañía del Ejército desfiló ante el féretro. 
 Varios miles de personas asistieron al funeral del teniente coronel Romero     
 
 ABC.    24/03/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

NACIONAL

Una compañía del Ejército desfiló ante el féretro

Varios miles de personas asistieron al funeral del teniente coronel Romeo

BILBAO (J. R. Muguerza, corresponsal). Varios miles de personas —entre los que pudieron acceder al templo y los que abarrotaban las inmediaciones del mismo— asistieron, a primera hora de la tarde del domingo, a la misa funeral de cuerpo presente celebrada en la basílica de Nuestra Señora de Begoña por el alma del teniente coronel de Artillería Ramón Romeo Rotaeche, muerto en atentado reivindicado ñor la rama militar de ETA.

Una hora antes de iniciarse ei oficio fúnebre, tanto la iglesia parroquial como la explanada de Begoña se encontraban ocupadas por numerosas personas. Los actos, que fueron presididos por el jefe del Estado Mayor de Tierra, teniente general José Gabeiras, y por el ministro de la Defensa, Alberto Ollart, se desarrollaron sin incidentes, aunque algunos grupos minoritarios, en contra de la petición de los familiares del militar, intentaron politizarlo.

MOMENTOS EMOTIVOS

Hacia las dos de la tarde el furgón fúnebre con los restos mortales del teniente coronel Romeo llegó al pie de las escalinatas de la basílica procedente del acuartelamiento de Garellano, en donde había quedado instalada la capilla ardiente desde media mañana del sábado. Momentos después, compañeros del teniente coronel asesinado sacaban a hombros el féretro y lo introducían .en el templo parroquial. En esos instantes, y mientras que la banda de música de Garellano interpretaba el himno nacional, cientos de personas irrumpieron en gritos de «España, España». Al paso por el pórtico del féretro, las personas congregadas arrojaron claveles blancos y levantaron el brazo en alto. Otros, los menos, gritaron en favor de Tejero y Miláns del Bosch. Los momentos más emotivos se produjeron cuando el féretro, secundado por la viuda y familiares, entró en el templo. Los millares de personas allí presentes irrumpieron en aplausos y agitaron numerosos pañuelos. El féretro, cubierto con la bandera española sobre la que destacaba la gorra del militar, fue colocado sobre una tarima al pie del altar.

MISA CONCELEBRADA POR QUINCE SACERDOTES

Poco antes de iniciarse la misa funeral, el oficiante, José María Argoitia, párroco de Begoña, selañó, por deseo de la familia, que «hay que evitar toda manipulación de este acto religioso». La misa, que fue concelebrada por quince sacerdotes, transcurrió con total normalidad.

En la homilía, el oficiante, entre otras cosas, dijo: «En estos momentos podernos estar valorando mucho más la muerte física de Ramón que el triunfo de su alma. Ramón fue asesinado cuando salía de este templo después de participar, como creyente, en si encuentro con Dios. Le han quitado la vida pero no todos los valores que lleva consigo Más adelante, el padre Argoitia señaló: «Es atentado no es contra la persona. Ramón I sido asesinado por su condición de militar. Finalmente el párroco manifestó: «Hablar ahora de esperanza parece un sarcasmo cuando tenemos delante el cadáver de Ramón, cuando ayer —refiriéndose ai teniente coronel Prieto— fue asesinada otra persona y cuando sabemos que no serán los últimos.»

Al término de la consagración, la banda de música de Garellano interpretó algunas notas del Himno Nacional, que fueron aplaudidas por el gentío que permanecía en las inmediaciones de la basílica.

Pasadas las dos y media de la tarde el féretro era sacado a hombros por los mismos compañeros de armas que lo habían introducido en el templo. En la explanada de Begoña cientos de personas acordonadas por numerosos efectivos de la Policía Nacional volvieron a irrumpir en gritos en contra de ETA y de «Ejército, al Poder». Asimismo, fueron pronunciadas frases insultantes contra distintos representantes políticos. Momentos más tarde, y en presencia de los familiares y distintas autoridades, desfiló la tercera compañía Garellano 45, con banda de música y bandera.

 

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