Autor: ;Landaburu, Gorka. 
   ETA: Golpe al ejército  :   
 Los etarras asesinan jefes militares. 
 Cambio 16.    30/03/1981.  Página: 22-26. Páginas: 5. Párrafos: 37. 

ETA: Golpe al Ejército

Los etarras asesinan a jefes militares

UN mes apenas después del golpe de Estado frustrado y de la noche más larga vivida por todos los españoles, ETA militar, haciendo caso omiso a los análisis políticos que comprueban la seriedad y el alcance del golpe, así como la preocupación convivida en el seno de todas las capas sociales españolas, atacaba frontalmente al Ejército, asesinando en menos de 48 horas, y de forma similar, a dos tenientes coroneles en Bilbao y Pamplona, respectivamente.

Aunque no festivo, por primera vez, en él País Vasco el día de San José, el teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche, cumpliendo con sus obligaciones religiosas, salió de la basílica de Begoña, en Bilbao, tras haber, y como de costumbre, asistido al oficio religioso.

Apenas llegó a la acera frente a la basílica, una muchacha de dieciséis años se acercó al militar por detrás y sin mediar ninguna palabra disparó a bocajarro un solo tiro que alcanzó la nuca de Ramón Romeo Rotaeche.

A pesar del esfuerzo del equipo médico de la clínica Virgen Blanca de Bilbao, de 14 litros de sangre de transfusión y de más de tres horas en el quirófano, en coma profundo e irreversible, Ramón Romeo Rotaeche, de cincuenta y tres años, casado y padre de tres hijos, fallecía a las cuarenta y ocho horas después del atentado.

Nacido en Burgos en 1928, el jefe asesinado cursó carrera en la Academia Militar de Zaragoza y se instaló en Bilbao en 1960. Hace ya tres años sufrió otro atentado, cuando en compañía de dos jefes del Ejército se dirigía en coche a los acuartelamientos de Artillería de Munguía y desde un coche desconocido fueron tiroteados por tres jóvenes. Sin embargo, al repeler la agresión haciendo uso de sus armas, los tres militares lograron hacer huir al comando y poner a salvo sus vidas.

Fuentes cercanas a la familia del teniente coronel afirmaron a CAMBIO 16 que, a pesar de recibir varias amenazas, Ramón Romeo Rotaeche rechazó en todo momento y repetidas veces protección personal, así como la posibilidad de abandonar el País Vasco.

Condenas enérgicas

Como era de suponer las reacciones de las formaciones políticas no se hicieron esperar. Mientras Euskadiko Eskerra preguntaba en su comunicado si los autores del atentado querían justificar a los golpistas o si lo único que ofrecían «era más sangre, más sudor y más lágrimas», el lendakari Carlos Garaicoetxea condenaba este nuevo acto criminal calificándolo de «execrable y escandalosa provocación».

Por su parte, Leopoldo Calvo Sotelo, repitiendo su viaje relámpago efectuado a primeros de mes, también a Bilbao, a raíz de la muerte del comisario jefe José Luis Raimundo Moya, se desplazaba a la capital vizcaína con el propósito de asistir a los funerales del teniente coronel y mostrar su total repulsa a este nuevo asesinato.

A la salida del funeral celebrado en la basílica de Begoña, y a pesar del silencio reinante, se pudieron oír gritos en favor del general Milans del Bosch y vivas al teniente coronel Tejero. Sin embargo, esta nueva provocación frontal de ETA contra el Ejército y su Estado Mayor no hacía perder los nervios ni su sangre fría a los altos cargos militares y así lo demostraban a través de un comunicado en el que se especificaba que el Ejército «no caería en la trampa tendida por los terroristas».

Otro atentado de características similares al ya mencionado, y basado en un guión repetido 48 horas antes en Bilbao, se producía esta vez en Pamplona. El también teniente coronel José Luis Prieto Gracia fue abatido por las balas de dos jóvenes cuando en compañía de su mujer se disponía a oír misa, como todos los días, en la pequeña iglesia de la Virgen del Huerto, en el barrio de San Juan de la capital navarra.

Nueva provocación

un joven vestido con una cazadora y un pantalón gris se acercó al militar y le disparó también a bocajarro y en la cuca, ante los gritos de desesperación de Matilde Sáez, esposa de la víctima. Sin embargo, esta vez el comando quiso de forma espeluznante rematar su tarea y un segundo individuo se acercó a José Luis Prieto para dispararle el tiro de gracia. Ante la confusión general, los dos individuos lograron escapar corriendo a través del laberinto de las calles céntricas de Pamplona.

El teniente coronel José Luis Prieto Gracia, de sesenta y un años, y padre de siete hijos, falleció en el acto. Era considerado como hombre recto y fiel a sus principios. Muy conocido en Pamplona por haber ocupado durante quince años el puesto de jefe de la Policía Foral

Al igual que el teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche había recibido tenazas de muerte hace varios meses, rechazando también toda protección Personal.

Como el jueves anterior, reacciones similares se produjeron en toda Euskadi, donde una vez más, y con cierta impotencia, los partidos políticos sólo Podían condenar enérgicamente este Suevo atentado.

Por su parte, el presidente del Gobierno y los ministros de Defensa y del Interior se reunían el mismo domingo por la tarde con el propóito de analizar la situación y buscar nuevas fórmulas para combatir el terrorismo. En la capital alavesa, ese mismo día, el Gobierno de Garaicoetxea se reunía con carácter de urgencia para analizar la situación. Sin embargo, nada trascendía del contenido de esta reunión extraordinaria, excepto la convocatoria por parte del lendakari a los líderes políticos vascos para entrevistarse con él a partir del martes.

La guerra sucia continúa

Horas antes, cuando ETA militar reivindicaba el atentado contra el teniente coronel Ramón Romeo Rotaeche, anunciando también una nueva ofensiva contra los mandos del Ejército, la guerra sucia iniciada hace varios meses entre el Batallón Vasco Español y los separatistas vascos se incrementaba de nuevo en el País Vasco francés.

Sobre las nueve y media de la mañana del pasoábado día 21 y desde un vehículo aparcado en una de las calles céntricas de la villa costera de San Juan de Luz, tres individuos dispararon contra un grupo de supuestos refugiados. Estos últimos repelieron la agresión haciendo uso de sus armas.

Los numerosos transeúntes presentes en el momento del tiroteo se echaron al suelo. No obstante, pudieron comprobar cómo el vehículo agresor emprendía la huida mientras que los presuntos etarras recogían a uno de sus heridos y se daban también a la fuga antes de que llegara la policía francesa.

El comando del Batallón Vasco Español, quien reivindicó horas más tarde el atentado, sufió un accidente al quemársele el coche a la salida de la villa fracesa a causa de la prforación del depósito de gasolina producido por el impacto de una de las balas.

Momentos después la policía francesa lograba detener a Andrés Pervins, al que se le confiscaron dos pistolas y un carné de identidad en el que figuraba el nombre de José María Aranguren, domiciliado en el número 25 de la Avenida General Perón, de Madrid.

Andrés Pervins ha sido encarcelado en Bayona, acusado de intento de asesinato y tenencia ilícita de aas.

Treinta y un oficiales muertos

A raíz de la muerte del teniente coronel José Luis Prieto, ex jefe de la Policía Foral, Pamplona vivió jornadas de extrema tensión tanto en la calle como en las propias instituciones forales. El domingo, víspera del funeral, unas 20,000 personas desfilaron ante el féretro del militar asesinado. La jornada del lunes estuvo marcada por la celebración de las honras fúnebres con asistencia de numerosas autoridades navarras civiles y militares, representaciones e partidos políticos y los ministros Rosón y Martín Villa, así como el jefe del Estado Mayor, teniente general Gabeiras.

Mil rumores

convocar para el miércoles una manifestación multitudinaria bajo el lema «Navarra por la paz y contra el terrorismo de ETA». Por su parte, la mesa y junta de portavoces del Parlamento navarro aprobaba una resolución en la que señalaba «que la organización terrorista ETA es hoy el peor enemigo de la democracia y del futuro libre y pacífico de Navarra».

Desde que el 2 de noviembre de 1977 la organización ETA militr asesinó al comandante Imaz, también en Pamplona, hasta el último atentado contra el teniente coronel Prieto se han producido 29 atentados mortales contra oficiales y jefes militares. Como consecuencia de los mismos han muerto un teniente general, dos generales de División, cuatro generales de Brigada, nueve coroneles, ocho tenientes coroneles, cinco comandantes, un capitán, un teniente y un capitán de Corbeta, más un conductor civil y un soldado muertos en estos atentados.

Mientras una manifestación recorría las calles céntricas de Pamplona gritando «Navarra, sí; Euskadi, no», la mayoría de los partidos políticos, centrales sindicales y la Diputación Foral decidían

Al conocerse la noticia del segundo atentado contra las Fuerzas Armadas, Euskadi, el sábado por la noche, comenzó de nuevo a vivir horas defensión y de gran preocupación, sobre todo en los cuaeles generales de los partidos políticos. La mayoría de los dirigentes políticos vascos pasaban largas horas, el fin . de semana, colgados al teléfono. Todos con la mirada puesta acia Madrid se preguntaban no sin alguna ansiedad cómo van a reaccionar los militares ante esta nueva provocación.

El bulo y los rumores se adueñaban de la vida política vasca. Se hablaba de nuevo de un posible golpe militar. Horas más tarde se rumoreaba con el estado de excepción. Tras las conversaciones mantenidas entre Rosón y un dirigente socialista se conocían alguna de las medidas, todavía en esos momentos Provisionales, como la posible detención de dirigentes de Herri Batasuna, la reforma del Código Penal y la actitud muy dura del Gobierno de Madrid con su homólogo vasco. Se especulaba igualmente con la posible {legalización de la coalición abertzale Herri Batasuna, así como del cierre del diario Egin.

Algunos de estos temores se confirmaron horas después. El martes 24, una treintena de militantes de Herri Batasuna fueron detenidos, así como un número indeterminado de simpatizantes de esta coalición abertzale, en lo que ha sido calificado como la mayor redada policial efectuada por las Fuerzas de Orden Público en el País Vasco durante la democracia.

Trasladados a las comisarías más próximas a sus domicilios, los detenidos permanecen incomunicados por serles aplicada la legislación antiterrorista.

Entre los detenidos se cuentan numerosos concejales de distintas localidades de las tres provincias vascas y varios diputados forales. Miembros del Parlamento vasco, sobre los que pesaban las sospechas policiales, consiguieron escapar a la redada al abandonar su domicilio.

Ante la situación «difícilmente soportable» algunos partidos políticos, como

Euskadiko Eskerra, el PSE-PSOE o UCD, pedían al Gobierno vasco una postura clara para ponerse a la cabeza de la lucha contra el terrorismo. En este sentido el secretario del PSE, Txiki Benegas, declaraba a CAMBIO 16: «Ante esta situación no cabe adoptar posiciones de inhibición. No se puede actuar desde el Gobierno vasco como si en este país no estuviera ocurriendo nada grave. No se puede seguir actuando desde el ejecutivo como si no existieran gravísimos problemas a los cuales hay que dar respuesta inmediata».

Los siete puntos

Ante la nueva situación creada después del intento de golpe de Estado del 23 de febrero,los socialistas vascos veían la necesidad, para dar salida al laberinto vasco, de proponer a las demás fuerzas políticas una plataforma política.

En efecto, días antes del atentado contra el teniente coronel Romeo, la ejecutiva socialista vasca daba a conocer su propuesta basada en siete puntos concretos: 1.°) Necesidad desde las instituciones vascas de defender la Constitución activamente y las libertades democráticas, aceptando el concepto de unidad de España con un acercamiento del Gobierno vasco a las autoridades militares, en particular a las de la VI Región. 2.°) Necesidad de que la construcción de la autonomía se haga de forma solidaria y plural,1 con un pacto legislativo consensuado para determinar las leyes claves del Estatuto. 3.°) Que los problemas del desarrollo de !a lengua 1 euskera en Euskadi no sirva de discriminación contra nadie. 4.°) Que

con las Fuerzas de Orden Público. Es cierto que el Gobierno vasco no cuenta con policía propia, pero debemos encaminar nuestros esfuerzos hacia una batalla de concienciación. Si no, me temo que la vida de este pueblo acabe de nuevo en tragedia».

Esta importante plataforma era acogida con gran interés por los partidos de izquierda de] País Vasco. Así Mario Onaidía, secretario general de EIA, calificaba la propuesta de muy interesante y positiva. A su vez, el Partido Comunista entraba en la dinámica de diálogo y negociación con otra oferta de cuatro puntos.

Sólo el PN V rechazaba la oferta socialista considerándola como «insultante».

en el proceso de transferencias, el pacto entre el Gobierno de Madrid y el vasco se desarrolle con absoluta transparencia. 5.°) En la situación socioeconómica, necesidad de una política de concertación más allá de los convenios entre centrales y patronal. 6.°) Navarra: negociación entre las fuerzas políticas para evitar enfrentamientos con una posible vinculación entre Navarra y el País Vasco.

En cuanto al séptimo punt quizá el más importante para resolver de inmediato, es el del terrorismo, que Txiki Benegas analizó para CAMBIO 16 de esta forma: «La idea central es de hacer algo. No basta ya con los habituales comunicados de condena de los partidos políticos. Debemos dar un nuevo paso en una unidad de acción, para que el propio Gobierno vasco tome la iniciativa de la lucha, convoque a las fuerzas democráticas y elabore un plan de acción contra ETA para su aislamiento. Son precisas las acciones de la policía para que una vez efectuado el plan se conecte con las acciones del Gobierno de Madrid a través de la Junta de Seguridad, que deberá apoyar y colaborar

El Gobierno vasco, disgustado por los ataques de los demás partidos políticos, convocaba a los líderes de la oposición para que «de alguna forma éstos cesen en sus declaraciones de que el Gobierno de Euskadi no es operante en el tema de la gravedad que todos conocemos, cuando aquéllos son conscientes que tales temas no son competencia de este Gobierno». Sin embargo, a pesar de la «pelea» entre el ejecutivo vasco y los partidos de oposición, el presidente Garaicoetxea, el martes por la mañana, antes de iniciar su ronda de negociaciones, confiaba «que de estas reuniones salgan soluciones y propuestas concretas para hacer frente a los problemas que nos angustian a todos».

Por su parte, Marcelino Oreja, delegado del Gobierno en el País Vasco, señalaba a esta revista: «En un momento como éste debe haber una colaboración de todas las fuerzas políticas. La situación es preocupante pero también hay unos signos evidentemente positivos como la postura de algunos partidos políticos».

Ander Landaburu y Gorka Landaburu

 

< Volver