Autor: Cernuda, Pilar. 
 El delegado del Gobierno en Euskadi critica la pastoral vasca. 
 Marcelino Oreja: "No se puede confundir a ETA con la represión"     
 
 Diario 16.    09/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

El delegado del Gobierno en Euskadi critica la pastoral vasca

Marcelino Oreja: «No se puede confundir a ETA con la represión»

Por tercera vez, las periodistas del Ritz dejaron su lugar habitual de entrevistas para desayunar en Los Olivos con el delegado del Gobierno en el País Vasco, Marcelino Oreja. Sobre el mantel, membrillo y cuajada de Álava, queso de Idiazábal y manzanas de Guipúzcoa. Silvia Oreja puso la mesa y ella desayunó en el «office» con sus dos hijos, Marcelino y Manuel. Sobre el tapete, la pastoral vasca.

Vitoria:

Pilar CERNUDA

Oreja piensa que ahora es el Gobierno vasco quien debe iniciar sus transferencias también, es decir, que haya un flujo constante entre Vitoria y Madrid, y que mientras continúen las transferencias centrales previstas en el Estatuto, el Gobierno vasco dé su apoyo a unos símbolos como, por ejemplo, la bandera, o la cultura, el propio ser de España.

Oreja cree en la relación que existe entre terrorismo y desempleo: «Todo vasco está afectado por el terrorismo, empresarios y obreros. El empresario está empezando a matricular a sus hijos en colegios de fuera. Estamos en un momento crucial, que puede significar el retorno de la esperanza o la desesperación definitiva.»

«No hay una sensación de ocupación, y eso se puede ver en las calles, no hay Ejército en ellas. Hay una mayor vigilancia en la frontera que está ahora más tupida», dice.

—¿Desde cuándo existe mayor confianza entre el pueblo vasco y las Fuerzas de Seguridad?

—Desde hace unos dos meses. Hay un hartazgo ante los atentados terroristas.

—¿Por qué ETA quiere la involución a la que indudablemente nos podría llevar un segundo golpe de Estado, provocado en gran parte por el terrorismo?

—Porque ETA quiere forzar por todos los medios posibles a una ínsolidaridad del pueblo vasco con el Estado, y por consiguiente todo lo que siginifica involución, desprecio hacia la identidad del pueblo vasco, significaría aceptación hacia las fuerzas vascas que podrían devolverle al pueblo vasco sus libertades en esa situación de involución.

Hablamos largamente de la pastoral de los obispos vascos. Oreja aborda el tema con delicadeza, no quiere herir susceptibilidades. «Lo que ocurre —dice con cautela— es que en el texto hay una especie de vocación pastoral que se cruza con una interpretación política y con un análisis de la situación en que se juzgan unas acciones que son discutibles. ¿Cómo se pueden equiparar las acciones de ETA con las de las Fuerzas Armadas? ¿Cómo se pueden confundir tas acciones subersivas con la represión? No cabe colocar en el mismo plano las acciones represivas y las subersivas.-De ahí la inoportunidad de la pastoral.»

—¿Está usted amenazado?

—Que yo sepa no he sido amenazado nunca, por lo menos no he recibido cartas o llamadas de amenaza.

No tengo miedo

—¿Y tiene miedo ante el cargo que ocupa en el País Vasco?

—No vacilé en aceptarlo desde el primer momento. Es muy arriesgado decir que no se tiene miedo, seria una petulancia. No lo siento probablemente porque tengo fe en que cada uno debe cumplir su misión, y tengo gran confianza inmediata en las personas que se hacen cargo de mi seguridad. Han estado cuatro años conmigo y pidieron venir voluntariamente a Vitoria cuando me ofrecieron este puesto. Y llevo una vida normal, una vida de familia. Mi madre vive conmigo, en cuanto le dije que venía se plantó en Vitoria. Los niños estudian en Madrid, porque pensamos que era mejor na cambiarlos de colegio. Silvia está con ellos y vienen los fines de semana.

—Nuevamente hablamos de ETA. ¿Hay o no negociaciones? Algún político de EE nos ha asegurado que las hay.

—No las hay, las excluyo completamente. En un sistema democrático no cabe el diálogo con los asesinos. No cabe ni siquiera la esperanza de que ese diálogo sea posible. Y si lo dice un político declaro solamente que esa afirmación es absolutamente falsa.

—Es inevitable hablar de la situación en la UCU vasca...

—Sí, es inevitable. Pero poco puedo decir. He tenido una serie de contactos durante las últimas semanas y lo que puedo adelantar es que se ha preparado un documento de estrategia que está siendo estudiado por la ejecutiva regional y que se podrá dar a conocer próximamente.

—¿Qué le parece el viaje de Jesús Viana con el presidente Suárez?

—Ks un tema del que preliero no hablar. Creo que Viana cumple una tarea importante porque tiene una fuerte personalidad y ha conducido durante tiempo a la UCD vasca. Pero no es excluyente ni exclusivo.

Hace grandes elogios a Suáruz, porque no le gusta hacer leña del árbol caído, y de Calvo-Sotelo afirma que «hoy por hoy la persona indiscutible es Calvo-Sotelo; y conste que no le debo nada».

 

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