Autor: Cernuda, Pilar. 
 Primeras declaraciones del comisario Ballesteros, responsable del Mando Antiterrorista. 
 "Luchar contra ETA es una forma de soledad"     
 
 Diario 16.    10/04/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 56. 

Primeras declaraciones del comisario Ballesteros responsable del Mando Antiterrorista

«Luchar contra ETA es una forma de soledad»

El escaso apoyo social que en muchas ocasiones tiene la lucha contra ETA —«a veces uno siente una especie de soledad»— es una de las «espinas» que tiene clavadas el jefe del Mando Único para la Lucha Antiterrorista,

Manuel Ballesteros. En estas primeras declaraciones desde su llegada al nuevo cargo, Ballesteros sigue señalando a Francia como clave para dejar fuera de juego a la dirección de ETA militar.

« El PNV no ha dado información hasta ahora, pero podría ayudar mucho»

«Nací en el franquismo y viví en él, por eso he sido franquista, pero me considero profesional»

«El alto el fuego lo ha pactado unicamente Euskadíko Ezkerra, sin el consentimiento de todos

los "polis-milis"»

«Después de dimitir me di cuenta del aspecto negativo de una decisión emocional, fue de rabia»

«Entiendo una guerra sucia, pero no por policías» «A Luis Suñer lo tienen los «polis-milis» y está vivo»

Pilar CERNUDA

Madrid - «Creo que en las actuaciones policiales no hay sorpresas ni golpes de suerte —declaró ayer el comisario Manuel Ballesteros a los periodistas del grupo "Crónica - hay trabajos que se van concretando, puliendo, y en ese sentido cabe considerar como una casualidad que hayan coincidido los últimos éxitos con la decisión de organizar un Mando Único para la Lucha Antiterrorista. Después de una serie de problemas que empiezan ya a resolverse, se gana moral, y la moral tiene un papel importante en nuestras actuaciones. La base de estos éxitos es la información, que ha aumentado.

-¿Parte de esta información procede del PNV y del Gobierno vasco?

—No tengo hasta el momento ningún dato o ¿Pero ese partido podría aportar datos?

—Muchísimos. Cualquier localidad vasca conoce los movimientos de los miembros de la organización terrorista en esa población. Cualquiera puede dar datos importantes sobre sus movimientos, sobre sus entradas y salidas.

El comisario Manuel Ballesteros es un hombre polémico en la Policía Nacional e importante. Jefe de la Brigada Central de Información, tiene a su cargo la lucha antiterrorista, y ahora es quien dirige el recién formado Mando Único para la Lucha Antiterrorista,

Dimitió de su cargo cuando el asunto Arregui, y en varias ocasiones se le ha acusado de antidemócrata. Sin embargo, fue uno de los hombres de la total confianza de Laina la noche del 23-F y se le envió al Palacio de las Cortes para hablar con Tejero y analizar la situación. Durante el almuerzo habló sin tapujos, pero con dolor, de su presente y de su pasado, de las acusaciones que pesan sobre él.

«Nací en el franquismo, viví en el franquismo y he hecho la vida de cualquier persona normal no politizada. En ese sentido he sido un franquista más, pero me considero un auténtico profesional, he aceptado la democracia y se me ha asignado un pasado franquista porque pertenecía a la Brigada Social.»

«Hombre, no soy de izquierdas pero respeto a quienes son de izquierdas. Estoy convencido que mucha gente cree que la Policía es facha, ultra, y que no da la talla social, y me ponen a mi en cabeza de ello.

Pero, aparte de esa imagen, ¿creen que alguien ha luchado más que yo por la democracia, y se juega más que yo en la lucha contra el terrorismo? En la Policía todavía puede haber algún antidemócrata confesional, pero nunca ha funcionado esa antidemocracia en un acto profesional. Lo garantizo.»

Dimití por rabia

—Sin embargo, ¿no piensa que hacia un flaco favor a la democracia cuando dimitió de su cargo ante la muerte de Arregui?

—Actué mucho con el corazón. En ese momento no pensábamos ninguno de nosotros, los que dimitimos, que nuestra dimisión tuviera otra dimension.nos sentiamos tan solos que yo tenia que dimitir ante aquella situación, en que la opinión pública juzgaba a unos hombres que estaban a mis órdenes y sobre los que aún no había decisión judicial. Hubo un interés en hacer sangre en el asunto Arregui. Nunca vi a Arregui, nunca asistí a sus interrogatorios; es un tema que tendrán que aclarar las autoridades judiciales. Después me di cuenta que nuestra dimisión podría desencadenar algo negativo.

Dimitimos pero continuamos en nuestros puestos de trabajo, y seguimos trabajando con el mismo entusiasmo. Todo aquello fue muy emocional, un acto de rabia y de impotencia al verte acorralado por todos los sitios.

— Vamos al tema ETA. A nivel calle se piensa que están deteniendo a mucha gente, pero de poca relevancia, y que eran terroristas que tenían localizados hace tiempo y a los que ahora se detiene para mejorar la imagen policial y potenciara! Mando Unico, de reciente creación. —A la Policía se le puede acusar de todo excepto de que pueda hacer un servicio y no lo haga, sobre todo cuando no hacer ese servicio podría suponer una nueva víctima en atentado. Sólo retrasamos un servicio cuando sabemos que podemos completarlo más tarde.

-¿ Estan deteniendo a gente relevarme de ETA?

—Creo que sí, han caído comandos importantes, pero habría que ir a la cabeza, que esta en Francia, y nuestras posibilidades de ir a Francia son nulas. Sin embargo la infraestructura en el País Vasco esta cayendo, y estoy seguro de que ETA ha llevado un golpe decisivo y las detenciones son bastante importantes. Aunque aún pueden hacer barbaridades.

—¿Cual es exactamente su función al frente del nuevo Mando Único? ¿De qué forma pueden trabajar conjuntamente ministerios. Policía Nacional, Guardia Civil y Ejército, como se articula eso?

-Aún no lo tengo claro porque mi nombramiento todavía no es efectivo. Estamos teniendo reuniones con el ministro del Interior, pero el Mando Único es algo todavía incipiente No tengo ningún derecho sobre ninguna fuerza que no sea de información, que son los

que sí dependen de mí. Todo lo demás lo llevamos aún casi a nivel de amigos.

—¿Es consciente de las acusaciones antidemocráticas que hay respecto a su persona, a pesar de que le hayan puesto al frente del Mando Unico?

—Yo no lo he pedido. El abandono me lo planteo cada dos por tres. Lo estaré haciendo mal, pero doy todo lo que tengo. Y una vez más me tengo que referir a la gran soledad de la Policía cuando se le ataca desde todas partes.

Están en Francia

—¿Usted estaría a favor de la guerra sucia contra ETA, por ejemplo?

—La Policía debe actuar siempre dentro de la ley. Entiendo la guerra sucia, pero no por parte de personas que están en la Policía. En defensa de mi país justifico muchas cosas como español, pero nunca como policía.

-Que? grado de conocimiento tienen de ETA?

—Creo honradamente que tenemos mucho. Otra cosa es que tengamos posibilidades de atacar a fondo. Conocemos su funcionamiento, directrices, algunos proyectos, pero no estamos allí.

—¿En Francia?

—En Francia.

-¿Que dimensión extranjera existe en el tema ETA?

—Cualquier organización terrorista sería —que no honrada— tiene implicación internacional, y una cobertura internacional. Tenemos indicios más que racionales de ésto.

-¿Quienes son los cabezas de ETA?

—Antxon (Eugenio Echeveste) en política y «Txomin» (omingo Iturbe Abasólo} al frente de lo operacional. Los dos residentes en Francia

Herri Batasuna

—¿Qué implicaciones existen entre Herri Batasuna y ETA?

—No son ningún secreto para nadie se ha dado en todas partes. Cualquier miembro de HB, aun sin coger la metralleta, es de ETA.

-¿Que se sabe de Apala?

¿Es cierto que está en Madrid?

—En distintas épocas, más o menos cada seis meses, hay quien dice que Apala está en Madrid. Y concretamente lo dicen los periodistas. Como nosotros siempre admitimos esa posibilidad cada vez que lo leemos en un periódico, aunque no tengamos indicios de esa presencia tomamos una serie de precauciones, y, como ahora, hemos distribuido fotografías suyas y dispuesto una serie de medidas. Para mí que Apala no ha estado nunca en Madrid. Creo que está en el sur de Francia y cuando puede pasa al País Vasco.

Es uno de los jefes de un comando de ETA militar que actúa un poco a su aire, pero bajo las ordenes de Txomin.

Suñer vive

—¿Y el secuestro de Luis Suñer? ¿Hay noticias sobre su paradero?

—Estamos trabajando en eso. Creo que Suñer está vivo y que el secuestro lo realizó ETA político-militar

-Seguimos con más terroristas, ¿desarticulado definitivamente el GRAPO?

-Es peligroso hablar de desarticulación total, pero, está en su última fase de extinci6n. Quedan sueltos dos o tres hombres importantes, pero ha pasado mucho tiempo y no han conseguido crear una nueva infraestructura.

-Se ha hablado mucho sobre las conexiones entre el GUAPO y la Policía...

—Me parece demencial pensar que una organización policial pueda crear un grupo terrorista, como se ha dicho. Habría que aclarar machas cosas, como por ejemplo las relaciones entre detiene. Yo me he pasado horas hablando coa Urbiola y Garayalde de todo, de lo divino y de lo humano, muchos de los detenidos andaban jugando grandes partidas de cartas con Io8 funcionarios, y hablan´ de todo entre ellos. La Policía no tiene odio a nadie, puede hablar con cualquiera. Pero hablar de conexiones con grupos terroristas... No.

—¿Qué noticias tienen de los comandos de ETA político-militar que se han pasado a ETA militar a raíz del alto el fuego?

—No hay constancia de que ningún comando de ETA político-militar se haya pasado a ETA militar. Lo que pasa es que bastantes comandos no han aceptado ese alto el fuego, y acabo de mencionar el caso de Luis Suñer. Pero el enfrentamiento entre las dos ramas de ETA es terminante. El alto el fuego lo ha pactado Euskadiko Ezkerra sin el asentimiento de toda ETA político-militar.

—Por último, ¿cree usted en |a Policía autónoma vasca?

—Me gustaría que sirviese, creo que sería una forma de arreglar el tema del País Vasco, y deseo de verdad que sirva Pero que una institución empiece a funcionar nunca es fácil. Quieren una Policía vasca y entiendo que, de momento, el vasco no está sensibilizado con este tema, no está suficientemente preparado para eso. Me cuesta trabajo ver a un vasco con una porra y en uniforme.

 

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