Autor: Suárez Alba, Alberto. 
 NO se espera declaración oficial al respecto. 
 Alegría "contenida" en Vitoria por la aprobación del concierto económico     
 
 ABC.    11/04/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

No se espera declaración oficial al respecto

Alegría «contenida» en Vitoria por la aprobación del concierto económico

VITORIA (Alberto Suárez Alba, corresponsal). Satisfacción —aunque contenida, porque el carácter del pueblo vasco no suele encajar con la demostración de grandes alegrías— se observó ayer en círculos políticos de la comunidad autónoma por el positivo resultado del viaje de la ley del Concierto Económico por el Congreso de tos Diputados.

Existía, la víspera, una cierta inquietud, materializada en la respuesta que nos daba el propio presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, cuando era preguntado por su opinión acerca de si las metas en marcha conciertos económicos, Policía autónoma habrían sido posibles, después del 23 de febrero, de no haber sido ya negociadas con anterioridad: «Este primer trimestre del año, de hecho, ha sido ya estéril en transferencias. Se ha creado, después del golpe de Estado, un clima que pesa sobre todos. Se está notando mucho, a pesar de lo que nos dicen y aseguran. Hoy mismo, en el Parlamento español, «e negocian los conciertos. Estaremos atentos a las reacciones de los partidos en ese debate^ porque tales reacciones serán un buen indicio de cómo influyeron, en realidad y no en teoría, los acontecimientos del 23 de febrero »

En el palacio de Ajuria Enea, residencia del presidente del Ejecutivo autónomo, se indico ayer a ABC que no habrá, al menos por el momento, ninguna declaración oficial en relación con la aprobación del concierto.

Los ambientes políticos vascos alababan el discurso pronunciado por el ministro de Hacienda, Jaime García Añoveros, en defensa de esta vía especial, pero nunca privilegiada, para la financiación de la Comunidad autónoma. En círculos periodísticos de estas provincias se insistía en que la jornada del jueves fue histórica, ya que «se recuperan unos derechos y una esperanza, y también porque se pone al pueblo vasco y a sus gobernantes frente a su propio futuro, sin poder echarles la culpa a terceras personas».

Sobre el paso de la ley de Concierto por el Congreso, camino del Senado hubo, en todo el espectro político vasco, declaraciones coincidentes: Elorriagá, portavoz del PNV, recordaba que ahora tiene el «Gobierno vasco instrumento para gobernar, competencias sin apoyo económico no permitían hablar de Gobierno eficaz»; el socialista Solchaga pedía «que el Gobierno vasco gobierne de verdad: tiene dinero y facultades», y el centrista Guimón era realista al decir que ellos han cumplido y que, a partir de ahora, quienes deben cumplir son los nacionalistas vascos.

 

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