Aunque sea fuera de la ley. 
 Los comunistas irán a las elecciones     
 
 Informaciones.    02/04/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

AUNQUE SEA FUERA DE LA LEY

LOS COMUNISTAS IRAN A LAS ELECCIONES

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

El, Partido Comunista se presentará a las elecciones aun en el supuesto de que no sea legalizado, si bien

confiamos en que tal caso no ra a producirse. Acudiremos a la contienda electoral incluso con Usías

ilegales, aunque los votos a nuestro favor se declaren nulos y no se computen.» Asi se expresó ayer un

portavoz del P. C. E. ante un grupo de periodistas Horas después de conocerse la inhibición del Tribunal

Supremo con respecto a la legalización de dicho partido.

«La fórmula de presentarlos solapadamente como independientes, sin aludir claramente a nuestra

condición de comunistas, la rechazamos desde el principio por ridicula y absurda. ¿Quién es Carrillo o

quién es Sánchez Montero al margen del partido? Por otra parte, la no legalización del P.C.E. alejaría al

electorado de su ámbito natural, dando mayores opciones a la derecha.»

El portavoz del partido comunista comenzó hablando del escaso clima electoral que, a dos meses vista de

los próximos comicios, se advierte en la vida española, y aludió a la necesidad de la presencia legal del

P.C.E. para dinamizar la situación política. Se refirió también a la sensación de incertidumbre y de miedo

que reina en algunos sectores del país ante la falta de clarificación de la política y de la economía.

He aquí los principales temas que, en una conversación informal y directa con los informadores, sin que

en ningún momento se tratara de una declaración oficial, fueron abordados por el representante del

partido comunista:

— El P.C.E. no está dispuesto a ceder ni un solo voto al P.S.O.E., ni al P.S.P., ni a la Democracia

Cristiana, ni a nadie. La no legalización de los comunistas «puede colmar el vaso y hacer fracasar la

reforma, haciendo fracasar a la vez la buena voluntad de Suárez, que debe coger el toro por los

cuernos, legalizando absolutamente todos los partidos por el procedimiento más expeditivo. No

estamos dispuestos a volver a las catacumbas ni a las pelucas de Carrillo, pero, si fuese preciso, una

vez mas adoptaríamos la política de los hechos consumados, incluso para el regreso de Dolores

Ibárruri».

EL CENTRO POLÍTICO.— El centro político es una nebulosa inconcreta, sobre todo desde la previsible

incorporación del presidente Suarez a este centro. Pero no está claro quién va a encuadrarlo, ni siquiera es

definitivo que el presidente Suarez vaya a participar en él. El centro, sin Suarez, carece de peso específico

y no tendrá fuerza hegemónica en las próximas Cortes, pero si Suarez no juega con él, Alianza Popular se

convertirá en el centro político, con imprevisibles consecuencias para la vida del país. Areilza no puede

dar al centro político (liberales, demócratascristianos, socíaldemócratas, etc.) la fuerza que le puede dar

Suarez por el hecho de estar en el Poder, auque si Suarez deja el Poder, dentro de pocos meses

representaría muy poco en la vida del país.

PACTO POLÍTICO ECONÓMICO.—El portavoz del P.C.E. calificó de angustiosa la actual coyuntura

económica, esfu m a d a y oscurecida por el nivel político de la situación. Dijo que el 6 por 100 de

incremento en el índice del coste de la vida afecta gravemente a los obreros, campesinos y representantes

de la pequeña y mediana empresa. Las recientes disposiciones laborales han irritado al asalariado. «Si el

P.C.E. es legalizado y hay unas elecciones libres, estamos dispuestos a llegar a un pacto político

económico (no dijo pacto social) con todas las fuerzas que acepten previamente un pacto constitucional

para hacer frente a la situación económica, pero eso no quiere decir que hagamos un plan de austeridad

para echar sobre las espaldas de la clase obrera todas las cargas.» En el plan económico habría

programaciones especiales para la agricultura, la ganadería, la pesca, las obras públicas, la reforma fiscal,

la utilización del crédito, el I.N.I., la energía y la alimentación. No serían acciones coyuntur a 1 e s, sino

un plan de cuatro a cinco años con consenso de sectores amplios, desde las fuerzas representadas por el

presidente Suarez hasta el P.S.O.E. y el P.C.E. «No tenemos ningún plan concreto de acción, pero

reaccionaremos a medida que se produzcan los acontecimientos, aunque procuraremos que no haya

situaciones caóticas, pese a que tenemos estrategias de largo alcance. Se nos ha acusado de ser un toro de

carril que espera con mansedumbre la legalización, pero lo que ha ocurrido es que hemos dado pruebas de

serenidad y seguiremos dándolas, porque nos viene bien el que nos reprochen de prudentes, ya que si

provocamos una catástrofe se produciría una Involución y nosotros seríamos las primeras víctimas.»

EL EJERCITO. — El representante del P.C.E. dijo que no tenia idea del papel que ha podido jugar el

Ejército en el problema de la legalización o no legalización de los comunistas, «aunque sabemos que ha

habido militares en la Sala Cuarta del Supremo». Afirmó que el general Gutiérrez Mellado no ha hablado

sobre el Partido Comunista y que, aunque si han hablado algunos generales, la actitud de algunos

militares no puede considerarse como actitud de todo el Ejército, «Creo que se está produciendo un

cambio notable por lo que respecta a la habitúa! hostilidad del Ejército hacia el Partido Comunista.

Algunos militares piensan que el comunismo internacional fue derrotado en la guerra, pero ahora ven que

están en Madrid los soviéticos, los embajadores del este de Europa y de China, y se preguntan. ¿Por qué

no vamos a admitir la presencia de comunistas españoles? Y si el Rey recibe a Ceausescu y el Gobierno

día. loga con los diplomáticos comunistas de otros países, ¿por qué tener tanto miedo de los comunistas

españoles?» El portavoz del P.C.E. dijo que Santiago Carrillo no se ha entrevistado con ningún ministro y

que primero lo haría con Suarez, «aunque no fuera más que por una cuestión da Jerarquía».

LA BANCA.—Con respecto a la financiación de la campaña electoral del P.C.E., el portavoz del partido

dijo que, efectivamente, han tenido contacto con algunos Bancos para solicitar créditos de los mismos,

pero que los comunistas no tienen aval de ningún Banco extranjero. Lo que sí es cierto es que el P.C.E.

tiene en el extranjero el equivalente a más de 200 millones de pesetas que provienen de las aportaciones

de los trabajadores al periódico «Mundo Obrero».

GOBIERNO DE COALICION.—«Quizá el presidente Suárez, para instaurar una auténtica democracia en

el país, debería constituir un Gobierno de coalición, que garantizara la pureza y la libertad de las

elecciones.» En este Gobierno de coalición permanecerían los actuales ministros y se nombrarían varios

ministros sin cartera, representantes de los partidos políticos, desde Alianza Popular hasta el Partido

Comunista. «En todos los Gobiernos europeos que han instaurado la democracia ha habido al principio

ministros comunistas.»

2 de abril de 1977

 

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