El superior de los sacramentinos, puesto en libertad. 
 "Me pegaron el día que fui detenido"     
 
 Diario 16.    23/05/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

23-mayo-81/Diario16

El superior de los sacramentinos, puesto en libertad

«Me pegaron el día que fui detenido»

Ayer quedó en libertad el sacramentarlo detenido como presunto colaborador de ETA (m). El sacerdote dijo a los periodistas que le habían dado palizas y que le obligaron a dar vivas a la Guardia Civil.

Madrid — El Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional decretó, ayer, la libertad sin cargos, tras haber permanecido nueve días detenido, del superior mayor de los sacramentinos, Juan José Camarer Núñez, y otras cuatro personas que habían pasado a disposición judicial como presuntos colaboradores de ETA militar, entre los que se encontraba Tomás Linaza Euba, padre del militante de ETA del mismo nombre, cuyo juicio de extradición se ha celebrado en París, según Europa Press.

El sacerdote prior de los sacramentinos para toda España, Centroamérica y Colombia, manifestó a los periodistas, nada más ser puesto en libertad, que había recibido palizas el día que fue detenido y obligado a permanecer de pie de cara a la pared durante toda la noche del jueves, el viernes y la noche de ese mismo día. «Me obligaban a gritar viva España y viva la Guardia Civil, y cuando lo hacía, me gritaban «más fuerte». Desde mi celda oía a Linaza cómo gritaba «matadme, matadme», cuando le torturaban

El padre Camarer añadió que, al llegar a Madrid, les taparon la cabeza con un saco hasta que llegaron al calabozo, y que a él no le han pegado mucho, en comparación con los otros: Manu Barrenechea, Iñakí Arteche, Lorenzo Bizcarguenaga, y, sobre todo, Linaza, porque ellos son de Lemona, y poco antes de la detención habían matado a dos guardias civiles

El sacerdote anunció que informará de lo sucedido al obispo, y agregó: «Estos hechos son los que envenenan la convivencia del pueblo.»

Hematomas

Tomás Linaza, de cincuenta y seis años, padre del militante de ETA del mismo nombre del que el Gobierno español ha solicitado la extradición a Francia, enseñó a los periodistas fuertes hematomas en la rodilla derecha, costado derecho y bajo los párpados, y mostró señales y macubas en los brazos. Dijo también que tenía las nalgas muy castigadas, porque le habían pegado durante tres días seguidos. Afirmó que ha presentado denuncia por torturas ante el juez central de la Audiencia Nacional, quien ha ordenado que le viera el forense.

Tomás Linaza indicó que la Policía le acusaba de haber pasado información a Francia de los planos de la cantera donde trabajaba, y de una subestación de Iberduero, pero el juez se ha dado cuenta de que es todo falso.

 

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