Andalucía: levántate y anda     
 
 Diario 16.    27/08/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

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Andalucía: Levántate y anda

El deseo de autonomía para Andalucía es ferviente ahora en todos los grupos políticos de centro e

izquierda, dejando atrás los tiempos en que sólo la izquierda reivindicaba en exclusiva el tema. Salvo los

prohombres de la derechista Alianza Popular —Celestino Fernández Ortiz, entre ellos—, todos los

políticos andaluces se manifiestan por la concesión de la autonomía, que en muchos casos se considera

una panacea; Pero que podría no serlo si no va inmediatamente apoyada en otras medidas como la

reforma agraria y un desarrollo industrial.

Para hoy los noventa y cuatro parlamentarios andaluces estaban citados en Málaga para llegar a un

acuerdo y pedir la autonomía. Tras la declaración de intenciones del presidente Suárez, líder de UCD, de

hacer suyo el problema autonómico, la postura del partido mayoritario está claramente a favor de la

autonomía. Socialistas y comunistas la han defendido desde siempre, aunque con matices entre ellos. Es

fácil, pues, que UCD y PSOE lleguen a un acuerdo rápido y redacte con urgencia un proyecto

autonómico, posiblemente dejando a un lado ciertas opiniones de los hombres del PCE.

Pero el problema se plantea en los partidos —varios— propiamente andaluces o con ramificaciones en las

tierras del sur que no lograron representación parlamentaria. Estos partidos, como el .Partido Socialista

Andaluz (PSA), de Rojas Marcos, mantienen que la autonomía debe alcanzarse tras un plebiscito popular.

En todo caso, los "marginados" del Parlamento exigen la participación de todos los partidos en el

proyecto a presentar al Gobierno central.

Urge, por tanto, que unos y otros se pongan de acuerdo. En el fondo —la autonomía—, todos están

conformes. Discrepan en la forma.

Otra cosa es lo que piensa el pueblo llano. Una simple encuesta callejera bastaría para comprobar que se

está de acuerdo en que la conciencia regional, de pueblo diferenciado, avanza a pasos de gigante,

especialmente fomentada por las desigualdades y el abandono de tantos años, que ahora se hace patente a

los ojos de los más ciegos. Si la autonomía les llega por las urnas o por decreto, ese es otro cantar. Lo que

se quiere saber, lo que el pueblo andaluz exige, es qué ventajas les va a reportar y, sobre todo, si una vez

concedida la autonomía a Andalucía va a tener que andar sola.

Porque la autonomía andaluza es una autonomía con adjetivo. Esa fue una de las tesis mantenidas por el

PSOE —muy extendido y con enorme capacidad de convocatoria en la zona—, en los mítines electorales

del pasado junio. Tesis que también pregonan otros grupos. Andalucía, sus líderes políticos y sus gentes,

reclaman una autonomía compensada. No puede dejársela andar a solas, porque sus piernas son

excesivamente frágiles. Los muchos años de desidia, abandono y emigración han convertido a la tierra

andaluza en una especie de desierto.

Por ello, si esa autonomía no es "compensada", es decir, si las tierras ricas y prósperas —muchas veces

prósperas y ricas gracias a la mano de obra barata del andaluz—del Estado español no colaboran de

alguna forma en el despegue económico de Andalucía, el abismo será cada vez mayor. Lo mismo sucede

con otras regiones y nacionalidades del Estado —Extremadura, Galicia, la Mancha— depauperadas

muchas veces en beneficio de sus hermanos más ricos, más afortunados o más beneficiados por el poder

de "Madrid.

La situación es grave, y no son ganas de hacer demagogia. Nadie desea que el polvorín andaluz explote

por los cuatro costados. Pero cuando el hambre aprieta, partidos ultraminoritarios y ultraradicalizados

intentarán pescar en el río revuelto todo lo que puedan y algo más. Por el momento, ya hay un aviso: el

PCE (m-1), Partido Comunista de España (marxista-leninista), ha lanzado un comunicado convocando a

las "masas populares" a unas jornadas de lucha durante toda ]a próxima semana. Si el asunto prospera, las

buenas palabras de los parlamentarios que hoy deben reunirse en Málaga serán sustituidas por el palo, el

herido, y las detenciones. Y la violencia, hay muchos ejemplos, ya se sabe a donde lleva.

 

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