Autor: Urbano, Pilar. 
 La extradición del etarra Tomás Linaza. 
 El bofetón francés     
 
 ABC.    10/06/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Hilo directo

El bofetón francés

Aunque parezca increíble, el embajador francés en Madrid, Raoul Delaye, tuvo de nuestro ministro Pérez-Llorca la primera noticia de las graves declaraciones del primer ministro galo, a través de la emisora Europa número 1, en las que ponía en solfa la concesión de la extradición del etarra Linaza. Se acogía ampulosamente don Pedro Mauroy a la tradición de una Francia «tierra de asilo para los proscritos políticos». Y olvidaba que Tomás Linaza a más de proscrito político tiene sobre su conciencia y su historial delictivo siete crímenes de sangre.

• Paseé ayer por el palacio de Santa Cruz. ¡Buena estaba nuestra diplomacia con el tema! Detecté una irritación a la que se había puesto bridas de prudente espera. No se tenía reacción oficial francesa, y se aguardaba a lo que pudiera «salir» hoy del Consejo de Ministros que ha de reunirse en París. «El asunto es muy serio —me había comentado por teléfono el propio Pérez-Llorca— y llegaría a ser grave, muy grave, si optan por negárnosla. Pero de momento, la responsabilidad aconseja medir las palabras y los gestos... y esperar.»

Sin embargo, en pasillos y despachos, las calificaciones restallaban como látigos «el primer ministro Mauroy contradice el dictamen del Tribunal de París... Puede hacerlos, claro está, pero es un hecho de durísima significación, recién estranado su mandato»... «Quizá electoral/Tiente les convenga no conceder esa extradición, pero Mitterrand ha sido hasta ahora más cauto, jugando a unas de cal y otras de arena... Jamás ha llegado a pronunciarse de modo tajante en un «no habrá extradiciones de etarras»... «Los hechos están claros: Linaza es un delincuente terrorista que se ha manchado en sagre; el Tribunal de París ha declarado que debe ser entregado a las autoridades estañólas; España, lo ha pedido con insistencia... y las palabras de Mauroy son una bofetada a España en pleno rostro.» De momento, y siempre en el compás de espera, Linaza sigue en prisión. De momento, y siempre en el compás de espera, nuestro embajador Solano Aza sigue en París. De momento, y siempre en el compás de espera, la visita oficial del ministro de Exteriores -francés, Claude Cheysson, sigue en pie.

Pero si nos arrojan un «no» como tarjeta de visita de la «nueva colaboración franco-española» para acabar con el terrorismo, Santa Cruz podría poner en marcha sucesivas y graduales medidas diplomáticas de peligroso sesgo: llamada del embajador..., retirada sin plazo del embajador..., ruptura de relaciones. Así está el tema. Porque la postdata de toda esta ingrata historia es, como ustedes quizá ya sepan, el proyecto de amnistía que prepara Mitterrand para 628 presos políticos y que entrañaría la libertad de 25 vasco-españoles de la organización ETA.

O Y ya que tengo la tecleadora y el folio en clave diplomática, les anunciaré dos noticias viajeras: La sala de máquinas de Santa Cruz trabaja estos días para deshibernar aquel viaje de los Reyes a Estados Unidos, que se canceló por los episodios del 23-F. Se prepara la visita real para septiembre, conservando gran parte del programa anterior: capítulo Reagan y capítulo Norteamérica hispánica, con una agenda de seis o siete días de duración. También Sus Majestades viajarán al Sudán hacia fin del año.—Pilar URBANO.

 

< Volver