Autor: Torrontegui, Javier. 
 Garaicoechea y Calvo-Sotelo tendrán que reunirse de nuevo en julio. 
 Un mes de aplazamiento para los problemas vascos     
 
 Diario 16.    26/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Diario16/26-junio-81

NACIONAL

Garaicoechea y Calvo-Sotelo tendrán que reunirse de nuevo en julio

Un mes de aplazamiento para los problemas vascos

Ayer no hubo sonrisas a la hora de la despedida en el palacio de la Moncloa, tras la entrevista del presidente Calvo-Sotelo y el presidente del Ejecutivo vasco, Carlos Garaicoechea. Los problemas que vienen arrastrándose quedaron aplazados hasta una próxima reunión, que tendrá lugar dentro de un mes.

Javier TORRONTEGUI

Madrid - Corlos Garaicoechea, presidente del Gobierno de Euskadi, acudió en la mañana de ayer ai palacio de la Moncloa para intentar desatascar, junto a Leopoldo Calvo-Sotelo, las innumerables fuentes del proceso autonómico vasco que se encuentran, a juicio de su Ejecutivo, bloqueadas.

El lendakari de Vitoria fue tajante, sin embargo, ante la posible acusación de «vendedor de frustraciones».

«No somos vendedores de frustraciones. Si lo fuéramos significaría nuestra insuficiencia política.»

Existen, desde hace unos meses, serias discrepancias entre el Gobierno del Estado y el del País Vasco. A los problemas de ralentización de transferencias, incumplimiento por parte de Madrid del calendario autonómico y la elaboración de algunas leyes que podrían chocar directamente con el Estatuto de Guernica, se suman las diferencias de fondo entre el equipo Calvo-Sotelo y el que tiene su sede en Vitoria.

Carlos Garaicoechea llegaba (con un cuarto de hora de retraso) al palacio de la Moncloa con la voluntad decidida de solucionar de una,vez por todas el «impasse» en que se hallan muchos temas vitales para que su equipo pueda poner en marcha la Administración autonómica de Euskadi.

El presidente Calvo-Sotelo se reafirmó, una vez más, en su firme voluntad de seguir adelante con el proceso autonómico, sin frenos ni ralentizaciones. Estas respuestas ya habían sido dadas en anteriores entrevistas.

Como elemento nuevo que fue introducido ayer está la fijación de una serie de contactos entre ambos presidentes para que, de forma periódica, se revisen los temas conflictivos, sin esperar a que se almacenen y pudran durante meses.

La entrevista había sido encuadrada desde hace días por varios comentaristas políticos dentro de un cierto clima de tensión. Garaicoechea abrió el fuego de las respuestas a los informadores, tras la entrevista, señalando que «ni ha habido tensión ni tiene que haberla, teniendo en cuenta la cordialidad con que se han

desarrollado siempre estos encuentros».

Sin embargo, las sonrisas estuvieron ausentes en las caras de ambos presidentes a la hora de la despedida.

Como en anteriores ocasiones, Calvo-Sotelo y Garaicoechea trataron de los problemas de Estado, en lo que se encuadra el desarrollo de las autonomías, para luego analizar los temas en que ambas Administraciones discrepan y buscar salida a los problemas concretos

El lendakari de los vascos se mostró muy diplomático al juzgar las intenciones del Gobierno en materia autonómica. «Yo no pongo —dijo de Calvo-Sotelo— en tela de juicio su voluntad, como no lo hiciera antes. El único problema consistirá jen cuál sea la concepción recíproca del ritmo adecuado y de la interpretación adecuada del Estatuto.»

«Pero existe voluntad

—añadió— para que haya un contacto permanente y hay una nueva reunión prevista el mes que viene.

 

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