Documento de los abogados del P.C.E.. 
 Europa Press, insiste  :   
 Es una crítica a la actuación de Santiago Carrillo y a la falta de espiritu democrático en las decisiones y en la elección de dirigentes. 
 Pueblo.    05/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Documento de los abogados del P. C E.

EUROPA PRESS, INSISTE

Es una crítica a la actuación de Santiago Carrillo y a la falta de espíritu democrático en las decisiones y en

la elección de dirigentes

En las últimas ediciones de ayer, PUEBLO publicaba una nota aclaratoria de los abogados del Partido

Comunista de España sobre su reunión del pasado día 31, en la que hubo, Según la agencia Europa Press,

una crítica a la línea y a la dirección del partido. Los abogados del P. C. de Madrid acusaban a la agencia

Europa Press de haber manipulado la información facilitada sobre la mencionada reunión y el documento

debatido en la misma.

En las últimas horas, la agencia Europa Press ha facilitado una amplia nota de dicha reunión del colectivo

de abogados madrileños del P. C. E., de la que publicamos algunos de los puntos:

MADRID. (Europa Press.) «El documento debatido en la reunión de la organización de abogados del

Partido Comunista de España, celebrada el pasado día 31 de marzo y que ha sido objeto de diversas

polémicas, se titula «Introducción del comité de abogados al pleno de la organización», y dice lo

siguiente:

PLANTEAMIENTO TACTICO

A efectos de concretar el actual proceso de discusión política podemos fijarnos en el planteamiento

táctico que surge de la rueda de Prensa de S. Carrillo en diciembre y que nos marca el objetivo de nuestra

presentación en las elecciones, como el primordial para los meses inmediatos. En las discusiones

posteriores los análisis de la dirección del partido consideraban nuestra presencia en el proceso electoral

apoyada en dos bases: la negociación de las condiciones de la P. O. D., y la movilización de masas para

imponer estas condiciones en general y nuestra legalidad en particular.

Las condiciones de la P. O. D. se asumían por la comisión negociadora como imprescindibles para la

presencia en las elecciones de la oposición democrática y también como punto de partida de la

democratización del país. Sin embargo, hemos asistido a una progresiva pérdida de sentido de la comisión

negociadora de tal manera que lo que fue un avance en el proceso de la ruptura negociada está terminando

con un «...balance que no puede decir que sea muy brillante, el Gobierno no ha negociado realmente, y la

comisión no ha tenido la energía suficiente para imponerle la negociación, ni se ha dirigido al país,

explicando sus demandas y la nula respuesta del Gobierno, solicitando el apoyo popular que con toda

seguridad habría tenido y que habría obligado al Gobierno a retroceder...» (Simón Sánchez Montero, en

1.0.. 17377). y silo cuando no sólo el partido, sino gran parte de los sectores democráticos, desde hace al

menos dos meses expresaban sus grandes dudas sobre la operatividad de la comisión negociadora.

Asistimos a una progresiva deteriorización de las condiciones de trabajo, salario y vida de las masas

populares, a una actitud agresiva del capital (ahí tenemos el reciente decreto de relaciones de trabajo) y,

sin embargo, el partido, la C. S. de CC. OO. en estos últimos meses no ha impulsado, no ha canalizado y,

en definitiva, no ha recogido el descontento popular y su potenciabilidad movilizadora. Desde el 12 de

noviembre se han sucedido conflictos, tensiones, luchas de mayor o menor importancia ante las que el

partido y la C. S. de CC. OO. ha mantenido actitudes que van desde el desinterés hasta la contención.

Todos compartimos la necesidad de no provocar conflictos sin salida, de no crear tensiones

desestabilizadoras, pero no hay que olvidar que en determinadas ocasiones la falta de interés o la

contención mostrada han sido lo que ha permitido que otras organizaciones políticas y sindicales hayan

controlado la conflictividad con resultados tan desastrosos como los de Induyco, Roca, Ibelsa, etcétera.

• PARTICIPACION

Ha sido muy escasa la participación de los militantes en el planteamiento de las elecciones lo que ha

producido una cierta parálisis durante los primeros meses de este año hoy ya en evidente superación; sin

embargo, merece la pena subrayar lo fundamental que nos parece el que todo el partido participe en el

contenido que tiene que tener nuestra presencia en las elecciones, nuestra imagen, programa, formas de

propaganda y movilización, etcétera. Ya que ya es difícil incidir en la elección de las candidaturas,

formadas al menos por lo que conocemos sin consultar a los militantes y organizaciones, sin valorar o al

menos, explicar criterios de presentación, con un aspecto que diríamos de «convalidación de dirigentes»,

sin distinguir la importancia que tienen precisamente estas elecciones para analizar los criterios de

presencia, no en función de presencia masiva de los dirigentes de partido por encima de otras

características, arraigo de masas, identificación con la problemática sectorial, y, por último, volcándose

más en los nombres que en los programas, aspecto este hoy por hoy evidentemente descuidado, al menas

en lo que a participación amplia de los militantes se refiere.

Y con esto entramos en el último tema a tratar en este informe. El funcionamiento democrático del

partido. Todos hemos leído múltiples veces que la clandestinidad imponía un cierto predominio del

centralismo sobre la democracia y que esta situación acabaría con la legalidad. Ya estamos casi en la

legalidad y, sin embargo, debemos lamentar no un crecimiento de los criterios democráticos, sino lo

contrario.

PROPUESTAS

Proponemos como tema de análisis en este proceso de conseguir un pleno funcionamiento democrático,

no reñido, sino precisamente complemento imprescindible del centralismo, los siguientes aspectos:

• Elección democrática de todos los órganos de dirección de nuestro partido, evitando criterios

«vitalicios» o prácticas de captación, promocionando nuevos cuadros, manteniendo una política

continua de formación de cuadros.

• Participación de todos los militantes y organizaciones en la elaboración de la política del partido, en

los giros tácticos y en las líneas generales, valorando la critica y la autocrítica, no como algo

«inevitable», sino como una aportación positiva.

• Mayor transparencia y fluidez en las informaciones y valoraciones políticas, evitando las consignas,

la política de hechos consumados o los informes y valoraciones de tercera mano, fomentando la aparición

en los órganos públicos del partido la presencia de diversas opiniones y enfoques, instaurando

urgentemente secciones de opinión en el movimiento obrero.»

 

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