Autor: Esteban, José María. 
 Los nacionalistas cambian de estrategia en la asamblea celebrada en Estella. 
 El PNV, por la moderación en el litigio Navarra-Euskadi     
 
 Diario 16.    29/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Los nacionalistas cambian de estrategia en la asamblea celebrada en Estella

El PNV, por la moderación en el litigio Navarra-Euskadi

El cambio de política respecto al conflicto Navarra-Euskadi que inició el PNV hace unos meses a través de su consejo regional en Pamplona se puso de manifiesto en las resoluciones finales de la asamblea nacional de este partido.

Pamplona:

José Maria ESTEBAN,

corresponsal.

Con una política basada en el hecho nacional vasco y la promoción de vías indirectas que supongan un desarrollo en la naturaleza vasca de Navarra, la asamblea nacional del PNV, celebrada en Estella el pasado fin de semana, asumió por unanimidad la propuesta elaborada por el PNV de Navarra. En uno de los puntos más importantes se señala que «el partido deberá desarrollar una política destinada a obtener que la mayoría de los navarros recuperen en la realidad su naturaleza vasca, exterioricen su voluntad de configurar una unidad política institucional vasca, decidiendo en el oportuno referéndum la incorporación de Navarra al marco autonómico con las otras tres regiones». Esta política, que supone como máxima novedad el abandono de la política electoral compartida con I otros grupos, prevé al mismo tiempo la defensa y respeto de las peculiaridades regionales, hecho que también fue destacado por el presidente del Euskadi Buru Batzar (EBB), Xavier Arzalluz.

Señaló Arzalluz que «el PNV nunca cometerá ninguna agresión contra la voluntad de Navarra», recordando al mismo tiempo «cómo Sabino Arana persiguió con ahínco la unidad administrativa de Euskadi sur, por lo que, unido a las perspectivas de unidad administrativa de Euskadi norte y a la vista le entrada en Europa, se abrirán nuevos cauces hacia nuestra unidad y autogobierno de Euskadi».

Recalcó que la conciencia nacional vasca de los navarros debe ser profundizada y que sigue vigente el lema fundacional del PNV: «Euskotarren Aberria Euskadi da» (Euskadi es la patria de los vascos).

Normalidad

Pese a que desde hacía unos diez días el clima que rodeaba la asamblea parecía incidir en una «separación» que nunca llegaría a «divorcio», el hecho es que la asamblea se desarrolló con total normalidad y que las previsiones sobre una mayor autonomía para los nacionalistas navarros no

se cumplieron y ello porque «nosotros somos plenamente autónomos y siempre lo hemos sido», la frase de Iñaki Cubases, presidente del Ñapar Buru Batzar, consejo regional navarro del PNV.

Otra de las resoluciones aprobó el establecimiento de una línea política del partido, «basada en la necesidad de ejecutar y desarrollar una política clara y absolutamente propia».

En el aspecto económico está basado para los nacionalistas en los principios progresista de la economía social y propugnan, «frente al sistema socioeconómico capitalista y frente a las soluciones propuestas por el socialista marxista, un orden social nacido, a diferencia de los anteriores, en nuestro propio ser vasco que coordina el humanismo que ha presidido nuestra sociedad de libertad foral con los avances técnicos propios de la era industrializada actual».

«En resumen — finalizan las resoluciones—, el PNV deberá ser presentado a la gente navarra como un partido de Navarra, dando una respuesta y alternativa a sus problemas específicos, como parte esencial y fundamental de Euskalherria.»

La solución para el problema de Navarra sería, según Iñaki Cabasés, la unificación vasca y la configuración política de la realidad vasca, por lo que para solucionar este enfrentamiento hay que promover un acercamiento paulatino y nosotros estamos siempre abiertos a entrar en negociación y a aceptar planteamientos que tiendan a un procedimiento de unificación política vasca y que sirvan de solución a todos los navarros».

Pese a la unanimidad en la aceptación de la propuesta sobre Navarra, se registró una discordancia, que no fue aprobada posteriormente, en la que un 10 por 100 de los militantes del PNV de Navarra aseguraban que «el partido tenía escasez de información sobre su línea política, carencia de incidencia en sectores juveniles, olvido de gestiones, políticas para la entrada del mundo del trabajo y peligro de que el PNV quedara reducido a un partido testimonial y romantico».

 

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