Autor: Muguerza, J. R.. 
 Ayer se celebraron los funerales. 
 El teniente de artillería fuer rematado en suelo por sus asesinos     
 
 ABC.    07/07/1981.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un teniente de Artillen* y un guardia civil fueron asesinados durante las primeras horas del domingo, en las localidades vascas de Baracaldo y Oyarzun, en lo que parece ser una nueva

ofensiva otarra contra militares y miembros de las FOP. Otro miembro de la Benemérita se encuentra en grave estado a causa de las heridas recibidas.

Según informaciones recogidas por nuestro corresponsal en Bilbao, en medios policiales se esperaban desde hace semanas actos terroristas contra militares retirados, a muchos de los cuales se les ha ofrecido protección o se les aconsejó que abandonaran las provincias vascongadas durante algún tiempo.

Ayer se celebraron los funerales

El teniente de Artillería fue rematado en el suelo por sus asesinos

BILBAO (J. R. Muguerza, corresponsal). A las diez de la mañana de ayer y en el patio de armas del cuartel de Infantería de Careliano se celebraron los funerales por el teniente de Artillería Magín Fernández Perrero, de cuarenta y cuatro años de edad, asesinado a primera hora de la mañana del domingo en la localidad vizcaína de. Baracaldo, cuando se encontraba en el interior del estanco propiedad de. su esposa. Aunque por el momento ningún grupo ha reivindicado la acción, todas las sospechas apuntan hacia la rama militar de ETA.

Como estaba previsto, a las diez de la mañana se celebraron los funerales por el militar asesinado. A la derecha del oficiante y en un lugar preferente estaba el capitán general de la VI Región, don Luis Pedáneo Mejorada, quien se encontraba en la capital vizcaína desde el domingo. También estuvieron presentes los gobernadores civil y militar, representantes del Gobierno vasco y mandos de la Policía Nacional, Guardia Civil y Marina. Asimismo sistieron al sepelio representantes políticos vizcaínos de UCO, AP, PSOE y PNV y el presidente de la Audiencia.

La Misa funeral fue oficiada por el capellán castrense del Regimiento, quien centró la homilía en el derecho a la vida y su carácter divino. «Dios es dueño supremo de la vida y nadie puede servirse de ella a su antojo. A pesar de ello, y aquí tenemos el ejemplo, hay inhumanos asesinos que arrogándose de un derecho exclusivamente de Dios matan y asesinan cobardemente, ya que siempre o casi siempre lo hacen a rostro cubierto, con alevosía y premeditación.»

Unas mujeres dieron vivas al Ejército y a España, así como gritos de «Para ETA, metralleta; para ETA, batallón».

Según ha podido saberse, hacia las ocho y cuarto de la mañana, el militar abría el estanco propiedad de su esposa, sito en el número 5 de la calle Gaudí, de Baracaldo, que es también venta de periódicos. El señor Fernández acababa de salir de su domicilio, situado en la primera planta del mismo inmueble. Hacia las ocho y veinte- y cuando el teniente introducía los paquetes de periódicos en el establecimiento, dos jóvenes armados y a cara descubierta intimidaban al propietario del Seat 1430 matrícula BI-9456/A, en la calle Obispo Laechea, de la misma localidad. Poco después, y ya en la calle de Gusquiaguirre, otros dos jóvenes subían al coche. A las ocho y media el mismo vehículo, ocupado por su propietario y los cuatro jóvenes, paraban frente al estanco. Tres miembros del comando descendieron del turismo y penetraron en el establecimiento. Magín Fernández supo que no se trataba de unos clientes. Intentó protegerse en la trastienda y dio la espalda a sus agresores. Uno de ellos, armado con metralleta, disparó una ráfaga contra el militar, alcanzándole de lleno en la espalda.

Mortalmente herido, el teniente cayó junto a un paquete de periódicos. En el mismo suelo fue rematado con un disparo en la cabeza. Una vez en el coche, dejaron en libertad a su propietario, Prudencio Maceira Ciruelo, dándose a la fuga en dirección desconocida.

Miembros de la Policía Nacional recogían del suelo ocho casquillos marca FF, calibre nueve milímetros, Parabéllum, y tres Gecco de las mismas características.

Magín Fernández Perrero, natural de Villasala del Paramún (León), contaba en la actualidad con cuarenta y cuatro años de edad. Deja viuda y dos hijos. Vino a la provincia de Vizcaya en 1941. En la actualidad se encontraba destinado en la IV Zona del IMEC, en el Gobierno Militar de Bilbao. Según fuentes de este Gobierno, ayer lunes el señor Fernández habría iniciado en Vitoria el curso del IMEC correspondiente a este verano.

El ministro de Defensa, Alberto Oliart, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, teniente general Gabeiras, llegaron a las seis y cuarto de la tarde del domingo a Bilbao, procedentes de Madrid.

 

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