Fueron atacados por una veintena de ultras. 
 Los niños vascos necesitaron seis coches de protección en Madrid     
 
 Diario 16.    15/07/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Fueron atacados por una veintena de ultras

los niños vascos necesitaron seis coches de protección en Madrid

«Todos al suelo», gritaron los responsables de1 los cuatro autobuses repletos de niños vascos cuando se hallaban a la altura del número 10 de la madrileña calle Princesa y vieron cómo una veintena de jóvenes ultras atacaban Jos vehículos con porras, piedras y «cócteles Molotov». A continuación, comenzaron los golpes, los cristales rotos, los insultos, las heridas por los cortes y sobre todo, el susto espantoso que se llevaron los 200 niños del País Vasco que habían acudido a Madrid para estrechar lazos con la capital de España.

Madrid — La violencia de la ultraderecha se desató cuando la expedición Alevines Socialistas de Euskadi, subvencionada por el PSOE del País Vasco para visitar las instalaciones de la Cadena SER, enfilaban la calle Princesa.

Eran las nueve y cuarto de la noche del pasado lunes y regresaban en cuatro autocares a su lugar de residencia, la Escuela de San Fernando, en la carretera de Colmenar Viejo.

Además de las matrículas vizcaínas, llevaban en las lunas posteriores grandes ikurriñas y letreros alusivos a la expedición. Esto alertó a un grupo de «fachas» que pegaban carteles para la convocatoria de la fiesta franquista del 18 de julio.

El ataque

Una monitora recuerda cómo, en principio, saludaron con la mano a los niños y éstos respondían encantados a la cortesía. Sin embargo, cuando terminó de pasar el cuarto autobús, les pusieron los cuernos con las manos y se lanzaron contra ellos los que pegaban y los que actuaban de piquete de seguridad.

«La mayoría eran muy jóvenes, no tendrían más de veinte años y se corrieron en forma de V, tras los vehículos, sacando las porras que llevaban consigo.

Dos de ellos, uno con bigote, rubio, de unos veintiocho años, y con un bolso negro en la mano, se subieron en una moto y fueron los primeros que se acercaron al cuarto autocar, rompiendo una luna con una porra de las que se prolongan», recuerda una monitora, que fue golpeada.

«Como a los niños se les había ordenado que se tumbaran en el Suelo, se agolparon a mi alrededor y yo no pude moverme. Por esto me alcanzó de lleno un porrazo que me lanzó el de los bigotes.»

La violencia continuó durante unos minutos. El resto de los agresores lanzaron dos papeleras contra la luna trasera del autobús cuarto y otra contra el cristal lateral del coche segundo. Un «cóctel Molotov» se estrelló contra la chapa exterior del coche sin llegar a estallar. «Los porrazos aplicados con las defensas eran tan fuertes que llegaron a doblar la carrocería», recuerda con susto uno de los afectados.

«Entre los niños cundió el pánico, unos se desmayaron, otros sufrieron ataques de nervios e incluso algunos se hicieron sus necesidades encima. Se da la circunstancia, además, que cinco de los niños proceden de Ortuella y sufrieron la terrible experiencia de la explosión en el colegio de la localidad por un escape de gas. Incluso hay uno que todavía está en tratamiento psiquiátrico.

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Escolta

Después del ataque, los fascistas se dieron a la fuga sin que pudieran ser tomadas siquiera las matrículas.

«La gente de los alrededores se portó maravillosamente bien. Subió a los niños a las casas para que se tranquilizaran, bajó tila y ofreció todo tipo de ayuda.»

Al poco tiempo llegó la Policía Nacional, quienes después de tranquilizar a los niños, escoltaron la expedición hasta su lugar de residencia. Por su parte, el PSOE presentó una denuncia en una Comisaría de Policía.

El impacto lúe de tal grado que ios conductores de los cuatro autocares se negaron a salir ayer para continuar las visitas por Madrid si no recibían protección oficial. Esto produjo dos horas de retraso en el primer acto programado para ayer; que era la asistencia a una exhibieión de la Policía Municipal..:´

Hasta que no llegaron tres coches de la Policía Nacional y otros tres de la Municipal, no se puso en movimiento la comitiva vasca.

Todos estos recuerdos del día anterior los cuentan los monitores y el responsable de la expedición. Lorenzo Elguezabal, con reparos y sin querer entrar en muchos detalles. Quieren quitar importancia al asunto y prefieren hablar de lo que significan los Alevines Socialistas de Euskadi.

«Se trata de unir dos regiones en el aspecto cultural y deportivo, al margen de cualquier intencionalidad política. Queremos que los niños vean cómo funcionan las instituciones de una gran ciudad como Madrid», afirma Elguezábal.

Con esa intención salieron los 200 niños de Bilbao el día 12 y regresarán el 19, un día después de que se conmemore el 18 de julio. La excursión está patrocinada por el PSOE de Euskadi, a través de una fundación de reciente creación que preside Ramón Rubial.

En el transcurso de la conversación con DIARIO 16, Elguezábal matiza más claramente que también se persigue con el viaje el neutralizar «la comida de coco» que los crios sufren en el País Vasco contra las instituciones centrales y para que vean que la Policía no se dedica a sacar la porra y perseguir a la gente.

 

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