Autor: Sanglade, Horacio. 
 El conglomerado golpista (III). 
 El frente de papel, guarida de opinión de sediciosos     
 
 Diario 16.    15/07/1981.  Páginas: 2. Párrafos: 29. 

Guando la Policía y los jueces desentrañen el tejido de malla golpista, muchos se sorprenderán al saber cómo desde cierta prensa —diarios y revistas— se daban claves y se instaba a algunas instituciones a romper la democracia para salvar el honor de España. Sólo entonces será posible saber, sin que los inculpados interpongan querellas criminales, cómo sectores de la prensa de extrema derecha servían de guarida o cuartel general de ideas y de opinión de fascistas y sediciosos. Y cómo desde ese frente de papel se convencía a los españoles de que 16 que más convenía era lo que se propugnaba en soflamas y libelos, sin que la autoridad judicial, militar o gubernamental diera un paso al frente por evitar lo que se anunciaba. También se podrá saber cómo personas y medios de expresión, aparentemente desconectados, formaban el entramado de tela de araña, con los españoles en la red. Sólo así quedarán las personas y las cosas cada cual en su sitio.

Horacio SANGLADE

«El deterioro en la situación española comienza a alcanzar niveles dramáticos. Se está tomando conciencia critica de que España está en juego como nación. Y ante esto, sus valores sustancíeles estarían llamados a entrar constitucionalmente en juego.»

Se empezaba a alertar a las masas. A crear conciencia desde la tribuna de papel. Eran 69 días antes del golpe. Almendros y «El Alcázar» (¿Se podrá saber pronto quién es Almendros sin que le cueste al que lo diga una querella criminal?)

«Nos encontramos en el punto crítico», seguía diciendo apocalípticamente Almendros 33 días antes del martes 23-F, ante la sorpresa generalizada de la clase política sin que hubiera denuncias ante el Juzgado de Guardia.

El 24 de enero, también en «El Alcázar», esta vez con la firma de tres estrellas de ocho puntas (coronel en los´ Ejércitos de Tierra y Aire), se nos advertía a los españoles que la Galaxia 2 estallaría antes de que finalizara enero o podría demorarse dos meses.

Y este escribiente anónimo se atrevía, aunque fijando sus fuentes en oficiosos emisarios, que «el golpe está al caer, que antes de dos meses estará todo zanjado». Tampoco en esta ocasión, que se sepa, el mando militar tomó cartas públicas en el asunto.

Cuenta atrás

Ya en el mes de los autos, volvía a la carga Almendros para recordarnos que se iniciaba la cuenta atrás.

Que «hemos entrado en un tiempo protagónico para las instituciones». E involucraba al Rey y a las FAS. Y aquí nadie movía un dedo.

La puntilla llegó ocho

El conglomerado golpista (III)

El frente de papel, guarida de opinión de sediciosos días antes de la toma del Parlamento. El teniente general Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil tuvo la feliz idea, como español y creyente, de aconsejarnos que no podíamos continuar impasibles ante tanto caos. Que como no había autoridad, había que restablecerla* Terminaba el general instándonos a no encogernos de hombros porque había que salvar a España.

Esto ocurría siempre desde la trama de papel de «El Alcázar», el periódico golpista de la Hermandad

Nacional de Combatientes que preside en la actualidad José Antonio Girón de Velasco y que dirige uno de sus más aventajados alevines: Antonio Izquierdo Vengúela, también conocido por El Chino, periodista que generalmente va armado, según ha puesto de manifiesto uno de sus colaboradores, probablemente no contento con la ideología ultraderechista« Por esto y tras él golpe —14 de marzo— pasaron por las dependencias de la Dirección General de Seguridad para declarar el propio Izquierdo, Félix Martialay, Javier Carrasco y Ángel Palomino, los tres, habituales colaboradores del rotativo madrileño junto al ex ministro secretario del Movimiento José Utrera Molina, Luis Peralta España, secretario de la Hermandad de Combatientes, y Antonio Gullón Walker, consejero delegado de DYRSA, editora de «El Alcázar».

El carácter desestabilizador de este diario, que controla Girón desde el 73, se encuentra más acusado todavía al ser el órgano de la Confederación Nacional de Combatientes, casi el exclusivo periódico que se lee en los cuarteles, error y batalla perdida para la democracia, según reconocía a primeros de año un ministro hoy cesado.

Defensa____________

Pero lo cierto es que, con independencia de lo que manifieste la justicia en su día, «El Alcázar» continúa, a libelo diario, sin que las campañas de corrosión e intoxicación de los Ejércitos hayan sido evitadas, como era intención de los partidos del arco parlamentario al elaborar la ley de Defensa de la Democracia. Hoy andan enfrascados en sacar adelante el honor del León de Fuengirola con un homenaje nacional, del que se dará cumplida cuenta en las páginas del diario golpista. Ya se sabe: a honor mancillado, honor restablecido, cuando es el caso que la Policía le sigue los pasos á Girón, por si tuviera que ver con la trama civil del 23-F.

Otros hombres que aparecen en una lista que tiene

el Gobierno —según «Cambio i6»> y que podrían pertenecer al misterioso colectivo Almendros son Ángel Palomino, los tenientes generales Iniesta Cano y Díaz de Mendívil; el comandante de navio, golpista él, Camilo Menéndez; los periodistas Antonio Izquierdo e Ismael Medina; los políticos franquistas Fernández de la Mora y Federico Suva, y el sindicalista verticalista Juan García Caires, el único entre rejas, que en la noche del 23-F llamó a Tejero para convencerle de que se mantuviera al frente de la sedición, y que quiso publicar en su periódico —la Policía no le dejó y secuestraron el diario— un manifiesto de los militares golpistas.

Parafernalia ultra

En la parafernalia ultra —con uso y abuso de la bandera de todos los españoles— figura también, bien es verdad que en menor escala e influencia, la revista «Heraldo Español», de corta

existencia —62 números—, órgano de información y opinión de Acción Nacional Progresista.

Semejante revista nace al pairo del tal partido que celebra su primer congreso nacional —¿será simple casualidad?- el 23 de febrero del año 80, del que sale elegido presidente Julio Merino González, que fue director de «El Imparcial». Merino es, al tiempo, director de «Heraldo Español».

De entre la junta directi-

va elegida en esa fecha -cuya sede social se instala en el edificio Balines, torre tres, de la Ciudad de los Periodistas, piso en propiedad de Merino y ahora en venta— destaca, además de la mujer de Merino, Lidia Peral, el secretario general, Fernando Latorre.

Este personaje estuvo metido en problemas con la ley hacia el año 58. Reivindicado, se puso a dirigir un boletín de noticias árabes, en la madrileña avenida de Menéndez Pelayo, y en los años sesenta abraza, con Gadaffi, la fe islámica. Se llama como todos, ya partir de entonces, Muhammar.

Luego, ya en «El Imparcial», se dijo que este periódico, ya desaparecido, iba a recibir cincuenta millones, que no llegaron, según unos, pero que se esfumaron misteriosamente, según otros. Siempre se hablaba de Libia, eso sí.

Ahora se habla también de que Libia financia a «Heraldo Español», que ha

dado claves para er golpe del 23-F y que golpea desde la extrema derecha, conocido como es el lema de Gadaffi desestabiliza bien y no mires con quien. Esta teoría, sustentada en algunos medios, no deja de tener rigor: la extrema ultra es casi tan antisemita como el propio dirigente libio.

Padrinos y mentores

No es difícil ver cómo nombres de ideología de extrema derecha se entre-

mezclan y relacionan a nivel de padrinos o tutores o mentores de distintas publicaciones, eso sí: todas desestabilizadoras. Un caso puede ser el de Valero Bermejo, prohombre franquista.

Valero, que figura entre los componentes del Consejo de Administración de la editora de «El Alcázar», fue también y cuando menos el recaudafondos de Blas Piñar. Hete aquí, pues, como el segundo de abordo de Girón es el interventor de las empresas de «acción» de Pinar y Fuerza Nueva.

Secretario de la Federación de Combatientes, ex presidente de Enagás, financiador desde su cargo oficial de empresas «patrióticas» y cuidador de las esencias del 18 de julio, Valero Bermejo, Luis, llegó a escribir unas cuarenta cartas a empresarios y hombres de dinero de extrema derecha para que Blas, «que ha iniciado una serie de acciones —decían las cartas— de formación de minorías estudiantiles, de sacerdotes y obreros que se enfrentan a la acción cada día mas descubierta de la desintegración nacional, puedan actuar». Todo un patriota, porque vaya si actuaron los chicas de Blas.

Con dinero de todos

Este mismo español, que llegó a estar - al frente de Enagás y Butano al tiempo que se hacía consejero delegado de «El Alcázar», contrataba de forma reiterada y prácticamente diaria páginas de color y blanco y negro con dineros públicos, claro, del rotativo golpista. Es decir, que los españoles hemos contribuido a que se nos escribiera cómo, cuándo y por qué se iba a dar un golpe militar.

Casualmente, Valero no figure ni en la junta de fundadores de Fuerza Nueva, ni en su Consejo de Administración. No ocurre lo mismo con alguno .de los habituales colaboradores de la revista de la que es presidente Pinar, que trabaja el pluriempleo en el órgano de opinión de Julio Merino.

Y mientras que lo de Valero parece estar claro, los supersabuesos de Rosón investigan ahora de dónde procedía el dinero para pagar la inserción de un cupón de recogida de firmas que apareció publicado en «El Imparcial» durante seis meses consecutivos, y que pagaba «cash» García Corres, mientras que uno de los hijos de Tejero Molina recogía las nuevas adhesiones de todos los días. El homenaje era a la Guardia Civil y la organización, la Confederación Nacional de Combatientes, que preside Girón de Velasco.

MAÑANA, CAPITULO IV: «Y los ultras cogieron su fusil»

 

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