Autor: Muro, C.. 
 Aunque ayer fue desalojado el Ayuntamiento por amenaza de bomba. 
 Rentería parece volver a la normalidad  :   
 Benegas: "Los que ahora atacan la bandera nacional son los mismos que llenan de sangre el País Vasco". 
 Ya.    27/07/1983.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Aunque ayer fue desalojado el Ayuntamiento por amenaza de bomba

Rentería parece volver a la normalidad

Benegas: «Los que ahora atacan la bandera nacional son los mismos que llenan de sangre el País Vasco»

SAN SEBASTIAN. C. Muro

En la mañana de ayer martes comen/ó a normalizarse la situación en la localidad de Rentería. No obstante, efectivos de la Policía Nacional continúan patrullando por las calles de la población, y a medio día tuvo que ser desalojado el Ayuntamiento por aviso de amenaza de bomba. Los mástiles de la Casa Consistorial, una vez finalizadas las fiestas, aparecían ya sin ninguna bandera.

Por su parte, los trabajadores del Ayuntamiento de Rentería se reincorporaron ayer a sus puestos de trabajo.

Mientras tanto, en una rueda de prensa celebrada en Rentería, Herri Batasuna ha pedido la dimisión del gobernador civil de Guipúzcoa y su procesamiento por los hechos ocurridos. Al mismo tiempo se ha criticado duramente la gestión del PSOE, calificándola de «represora», según ha señalado Jon Idígoras, miembro de la mesa nacional de HB. «Lo de Rentería —-dijo— ha sido un ensayo de la política represiva del PSOE.»

Con relación a estos hechos, el secretario general del PS de Euskadi (PSOE), José "María Benegas, ha declarado que «los que ahora atacan a la bandera constitucional y han impedido la- celebración de las fiestas son los mismos que llenan de sangre el País Vasco».

Asimismo, el responsable de política municipal del PSE, Odón Elorza, ha pedido la dimisión de todos aquellos alcaldes nacionalistas que a lo largo de las últimas semanas vienen incumpliendo la ley de banderas.

La petición de dimisión de los alcaldes es «un gesto de censura pública hacia quienes demuestran haber perdido legitimidad para continuar al frente de sus cargos, al ser incapaces de cumplir las leyes, principio éste básico para el buen funcionamiento de la institución local».

 

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