Autor: Hernando, Álvaro. 
   El PNV se resiste a condenar los ultrajes a la bandera española  :   
 El Gobierno autónomo habla de"actitudes impropias". 
 ABC.    28/07/1983.  Página: ?,17. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

El PNV se resiste a condenar los ultrajes a la bandera española

El Gobierno autónomo habla de «actitudes impropias»

El Gobierno vasco eludió ayer la condena frontal a los ataques sufridos por la bandera española, limitándose a señalar en una nota oficial que «el ultraje o falta de respeto a cualquier bandera es, en cualquier caso, impropio de un grupo civilizado». De esta forma, el Ejecutivo que preside el señor Garaicoechea ha conseguido evitar, una vez más, el enfrentamiento abierto con las posturas más radicalizadas del nacionalismo vasco.

Sin embargo, la falta de concreción en la condena de unos actos claramente delictivos pierde importancia ante la afirmación de que «los símbolos pueden establecerse y hacerse respetar oficialmente, pero su asunción real, emocional y popular es lo más importante» que figura en la misma nota.

El Gobierno vasco añade que «el pueblo ve detrás de los símbolos lo que entiende que aquellos representan», y termina recordando que el pueblo vasco desea mayoritariamente «una simbología plurinacional que respete su derecho al autogobierno».

Tampoco se espera que corra mejor suerte la proposición no de ley presentada por Alianza Popular al Pleno del Parlamento autónomo, en la que se pedía la condena clara a los. ultrajes sufridos por la enseña nacional.

Todas las formaciones políticas presentaron enmiendas a esta propuesta aliancista y es muy probable, dada su clara mayoría parlamentaria, que se apruebe la del PNV que, por su contenido, desnaturaliza la verdadera intención de la primitiva proposición no de ley. La enmienda peneuvista, al igual que la nota del Gobierno vasco, evita la condena clara y se limita a expresar el respeto del Parlamento «a la legalidad vigente en materia de banderas, enseñas y símbolos, rechazando, en consecuencia, toda ofrenda, menosprecio O ultraje a cualquier bandera, enseña o símbolo del Estado, de las Comunidades autónomas o de cualquier otro núcleo de convivencia política».

Asimismo no se espera que tenga éxito una- moción del Grupo Socialista que solicitaba al Gobierno autónomo el que tanto la bandera española como la «ikurriña» ondearan en los edificios públicos del País Vasco y, por supuesto, en el del Parlamento.

Frente a esta postura, cuando menos tibia, del PNV se encuentra la sucesión de homenajes a la enseña nacional que, como reacción a los ultrajes, se están produciendo en distintas regiones españolas. Así, el presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, ha ordenado que las enseñas andaluza y española se icen en los edificios oficiales durante los últimos tres días de este mes. Escuredo ha manifestado que «esta decisión no debe entenderse como una respuesta beligarente ni como una acusación a ningún pueblo, porque todos los pueblos de España participan del respeto constitucional a la bandera».

En Murcia, la Comisión permanente del Ayuntamiento aprobó por unanimidad la propuesta en la que se prevé la realización de un homenaje a la bandera nacional durante las próximas fiestas de septiembre.

En La Rioja, el presidente del Gobierno autónomo, José María de Miguel, se ha encargado personalmente de entregar a los alcaldes Canales de la Sierra y Ortigosa de Cameras sendas banderas nacionales para sustituir a las que fueron quemadas por vándalos no identificados.

Finalmente, un grupo de jóvenes valencianos que van a descender por una de las simas más profundas de mundo, la del «Sótano de Barro», en México, han recibido del gobernador civil de Valencia una bandera nacional para que ondee a 425 metros por debajo del nivel del mar, junto con la de )a Comunidad Valenciana y la de la ciudad de Valencia.

Mientras, en Rentería, los concejales de Euskadiko Ezkerra han pedido la dimisión del alcalde, José María Gurruchaga, a quien acusan de actuar más como «delegado del Gobierno» que como «máximo representante de la localidad». Los concejales de EE consideran que es necesaria la elección de un nuevo alcalde y que éste podría ser socialista, siempre «que el partido hiciera autocrítica por su responsabilidad en los incidentes de los últimos días».

JUEVES 28-7-83_________________________________NACIONAL___________

El Gobierno vasco elude la condena de los agravios a la bandera

Se limita a decir que «todo símbolo debe ser respetado»

Vitoria. Alvaro Hernando

El Gobierno vasco ha eludido la condena frontal a los ataques Inferidos a la bandera española, limitándose a señalar en una nota oficial que «el ultraje o falta de respecto a cualquier bandera es, en todo caso, impropio de un grupo civilizado». Esta declaración, que no es más que el reconocimiento de algo evidente, viene empeñada por una sibilina interpretación del origen de la llamada «guerra de las banderas», cuando se afirma en la nota que «los símbolos pueden establecerse y hacerse respetar oficialmente, pero su asunción popular es lo más Importante».

La nota del Ejecutivo autónomo se ha hecho pública tras una reunión convocada para analizar los últimos incidentes surgidos en el País Vasco, y dice textualmente:

«El Gobierno, las instituciones vascas y los partidos que las sustentan, por pura coherencia política, deben respetar el marco institucional en que se desenvuelven y el ordenamiento jurídico que lo establece, así como sus símbolos.

El ultraje o falta de respeto a cualquier bandera es, en todo caso, impropio de un grupo civilizado, y aún desde la apelación al propio derecho de autodeterminación, los símbolos del actual marco institucional tendrían vigencia en tanto no cambiara el mismo y merecerían, en todo caso, el respeto debido.

El Gobierno apela al pueblo vasco para que evite provocaciones o manipulaciones de cualquier tipo, tendentes a crear enfrentamientos y guerras de símbolos que pueden contribuir, una vez más, a desviar el tratamiento nacional de los graves problemas de nuestro pueblo, sustituyéndolo por enfrentamientos puramente emocionales, susceptibles de capitalizarse por cualquier tipo de extremismo.

El Gobierno —añade la nota— debe llamar la atención sobre la realidad de los problemas políticos que subyacen en estas situaciones. Los símbolos pueden establecerse y hacerse respetar oficialmente, pero su asunción real, emocional y popular es lo más importante, y el pueblo, que ve detrás de los símbolos lo que entiende que aquellos representan, desea ver mayoritariamente en el pueblo vasco la simbología de un estado plurinacional que respete su derecho al autogobierno.

Es por esta vía —termina la nota— y no por la de las meras declaraciones de oportunidad y mucho menos por las acciones puramente coercitivas, por la que podrá lograrse la normalización de esta situación, y, en general, la tan deseada pacificación de nuestra vida política.»

Situación estacionaría

Mientras, las fiestas patronales de diversas localidades guipuzcoanas continúan con normalidad y con los mástiles de sus respectivos Ayuntamientos vacíos, tras la retirada de las «ikurriñas» que ondeaban en ellos. La enseña vasca fue arriada de las casas Consistoriales de Pasajes, Ordicia y Billabona.

En Motrico, por el contrario, las fiestas finalizaron con la «ikurriña» ondeando en la casa Consistorial en donde había sido izada por un concejal de Herri Batasuna y tres vecinos.

 

< Volver