Autor: Vega, Marisol. 
 El Gobierno vasco se pronunció sobre la "guerra de las banderas". 
 "Los símbolos del actual marco institucional tienen vigencia mientras éste no cambie"     
 
 Ya.    28/07/1983.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El Gobierno vasco se pronunció sobre la «guerra de las banderas»

«Los símbolos del actual marco institucional tienen vigencia mientras éste no cambie»

VITORIA. Marisol Vega

«El ultraje o la falla de respeto a cualquier bandera es impropio de todo grupo civilizado y, aun desde la apelación al propio derecho de autodeterminación, los símbolos del actual marco institucional tendrían vigencia, en tanto no cambiara el mismo y merecerían, en todo caso, el respeto debido», así ha respondido el Gobierno vasco a la llamada «guerra de las banderas» en un comunicado que ayer leyó el portavoz del ejecutivo autónomo, Pedro Miguel Echenike. Aunque en la declaración se expone el posicionamiento del Gobierno vasco como tal, Echenike quiso puntualizar que no estaba hecha en nombre del Gobierno, sino de su portavoz.

La polémica suscitada en torno a las banderas fue estudiada por el gabinete Garaicoechea en la reunión del pasado martes, donde se acordó dejar claramente sentada su posición al respecto. El comunicado comienza diciendo que el Gobierno, las instituciones vascas y los partidos políticos que la sustentan, por pura coherencia política, deben respetar el marco institucional en el que se desenvuelven y el ordenamiento jurídico que lo establece, así como sus símbolos. Tras indicar que el ultraje a cualquier bandera es impropio de todo grupo civilizado, el Gobierno vasco apela a la población para que evite «provocaciones o manipulaciones de cualquier tipo, tendentes a crear enfrentamientos y guerras de símbolos que pueden contribuir a desviar el tratamiento racional de los graves problemas de nuestro pueblo, sustituyéndolo por enfrentamientos puramente emocionales, susceptibles de capitalizarse por cualquier tipo de extremismo».

Podrá lograrse la normalización

En el comunicado se hace alusión a los problemas políticos que subyacen eii esta situación. En este sentido se dice que los símbolos pueden establecerse y hacerse respetar oficialmente, «pero su asunción real, emocional y popular es lo más importante, y el pueblo, que ve detrás de los símbolos lo que entiende que aquéllos representan, desea ver mayoritariamente en el pueblo vasco la simbología de un Estado plurinacional, que respete su derecho al autogobierno». Por esta vía y «no por las meras declaraciones de oportunidad y mucho menos por las acciones puramente coercitivas», el Gobierno vasco considera que podrá lograrse la normalización que la guerra de las banderas ha provocado en el País Vasco.

 

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