Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Virginidad recompuesta     
 
 ABC.    12/08/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Planetario

VIRGINIDAD RECOMPUESTA

NO faltaron en su momento exégetas políticos que consideraban que la LOAPA era, en el fondo, el triunfo del golpe de Estado del teniente coronel Tejero. Bajo la presión del 23-f, asustados, Leopoldo Calvo-Sotelo y Felipe González, habrían convenido pegarle un recorte a tos alarmantes Estatutos catalán y vasco, ítem más, a todos ios que iban a seguir para convertir a un pais antes forzosamente callado en dieciséis o diecisiete países en permanente algarabía de barberos parlamentarios.

Si así era la Intención, si se trataba de apaciguar a los partidarios de la invasión del Congreso que no estuvieron personalmente en el hemiciclo ni como elefantes blancos ni como aves agoreras, el golpe parlamentario contra la Constitución redactada por otra Cámara anterior, ha sido corregido ahora por el Tribunal Constitucional sin necesidad de metralletas, ni «se sienten, cono», ni otras espectacularidades. Ahí vuelve a estar la Constitución de 1978 con el hímen restaurado, tal que aquellas mocitas medievales de las que nos hablaban el abogado Fernando de Rojas o el arcipreste de Hita. Luego el golpe aquél no ha triunfado.

Ahora, de momento al menos, los triunfales son los que no permiten que la bandera española ondee en las fiestas de Bilbao y se hacen los zorros para que de ninguna manera aparezca ni por asomo en la fachada de Ajuria Enea. De lo que se infiere que, recosido por el Tribunal Constitucional el virgo del texto sagrado, alguien tendrá que venir ahora con la aguja saquera a recoserlo otra vez. Porque si la bandera nacional no flamea donde tiene que flamear es que quienes, aparte desaparecidos diputados que erraron y han sido desautorizados por mayor autoridad, rasgan la ya dañada virginidad de la Constitución que ha nacido flacucha, debilucha, con mala constitución, ¡vaya!, la pobre.

¿Será capaz don Felipe de manejar el agujón ese y de recoser en Bilbao, en Rentería, en Irún, en Vitoria lo que se está rasgando ante la irritación de los españoles y el silencio preocupado y preocupante de los militares? El Tribunal Constitucional no va a tener que decirle a los terroristas que no tienen razón, que, como todos vemos, tos derechos autonómicos de las regiones están superprotegidos sin necesidad de asesinatos, secuestros y bombas porque existe una democracia aunque peque, por inexperiencia, resbalones. Quien se lo tiene que decir y con autoridad, es don Felipe. Que si la erró antes, al pactar con Calvo-Sotelo —el miedo es libre— lo que ahora ha anulado el Tribunal competente, la erraría mucho más gravemente si se dejara manosear mientras juega a la petanca por los que pisotean y prohiben a una parte de España flamear y reverenciar a su bandera, que es, ahora se ve, el símbolo de la equidad general. La bandera hay que «mantenella y no enmendada»

Lorenzo LÓPEZ SANCHO

 

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