Autor: Fraga Iribarne, Manuel. 
   Todos juntos, por encima de diferencias     
 
 ABC.    15/08/1983.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Todos juntos, por encima de diferencias

Por Manuel FRAGA IRIBARNE, presidente de Alianza Popular

Nuestros barcos la pasean por tos siete mares; con Ulloa y Jorge Juan recorrieron toda la costa americana del Pacífico, y de Cádiz a Filipinas o de El Ferrol a La Habana, recordaron la presencia mundial de un viejo país. Embajadas y Consulados la mantienen por toda la faz de la tierra, recordando el verso de Agustín de Foxá de que la bandera es «planta que en otra tierra ha de florecer». Al frente de un regimiento ha desfilado, frente a muchos que veían pasar a su hijo, con el orgullo de verle defensor de la patria. Bajo la cruz que con la espada que había de defenderla, la han besado tras jurarla generación tras generación de españoles.

Tiene los colores que le dio una Comisión nombrada por el gran Rey Carlos III, que sólo pidió a los comisionados que se distinguiera de lejos, prohibiéndoles (para evitar tentaciones) los colores de la Real Casa, y de tal modo acertaron, que el rojo y el amarillo son usados como colores antiniebla en toda Europa.

En nuestra bandera, la bandera de España. Por lo que ella representa, se han realizado muchas acciones heroicas, como la de Prim, en los Castillejos. El verla tremolar al aire nos ha llenado a todos el corazón de emoción y de gozo, en momentos decisivos de nuestra vida.

Así como cuando se defiende a España, se levanta su bandera, cuando a España se quiere destruir se ataca y se injuria a su más entrañable símbolo. Los separatistas revolucionarios en guerra declarada contra España, comienzan su sañuda ofensa con insultos y violaciones de la bandera.

Es inútil eí disminuir la importancia de todo ello. España tiene que defenderse como nación y tiene por ello que proteger sus símbolos. La bandera nacional es reconocida como el más importante por la Constitución, en su artículo 4.°, próximo a ser desarrollado por una ley. Los Códigos penales, civil y militar, deben reforzar su protección. Y todos tos ciudadanos, y sus agrupaciones de toda índole, deben potenciar, con su uso entrañable y convencido, el prestigio social permanente de nuestra bandera.

Hoy la bandera de España lleva crespones negros, de tantos militares y guardias muertos por defender a España; de tantos civiles muertos por españolistas; de tantos desastres para e! futuro de la patria. Hay que decir un claro ¡basta! ciudadano, y agarrados con fuerza a la bandera, aprestarnos a defender a España y superar sus crisis presentes.

En el día de las Fuerzas Armadas, hay que ofrecerles, a ellas y a tos que defienden a diario el orden público, algo más que respeto y adhesión, y por su supuesto algo mejor que adulaciones o tentaciones. Afirmar, más con hechos que con palabras, que estamos todos juntos, de verdad, por encima de diferencias, con España y con su bandera.

 

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