Autor: ;Artacho Creus, Mariano. 
   "El cura felón y el obispo mudo"     
 
 ABC.    24/08/1983.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

ABC, pág. 10

CARTAS AL DIRECTOR

-MIÉRCOLES 24-8-83

«El cura felón y el obispo mudo»

Resumimos a continuación algunas efe las cartas que, sobre la portada de ABC con este titular, y ¡a de Mingóte de días después, se han recibido en nuestro periódico en número que supera el centenar.

Señor director: Esta carta debería contener una sola palabra: «¡Ole!» Incluyo más palabras porque, después de considerar insuperable la portada de ABC titulada «El cura felón y el obispo mudo», veo hoy el chiste de Mingote en una nueva portada magistral.

Ese es nuestro ABC, el periódico valiente, claro y respetuoso que entusiasma a los lectores.—Eladio Cañas Mayor. Jaén.

Señor director: La portada, la información, el editorial sobre el «Cura felón y el obispo mudo» me han parecido magníficos, pero corren ustedes el riesgo de generalizar. La inmensa mayoría de los curas vascos se dedican a su ministerio pastoral, sin entrar en política y no se puede implicar esa abnegada función porque haya casos aislados, como en todos los sitios, de curas politizados.

Creo que una cosa parecida ocurre en Centroamérica, y el Papa reconvino a un cura nicaragüense, que es ahora ministro, pero se cuidó muy mucho de no extender esta reconvención al resto de los curas.

Los amigos con los que he hablado piensan lo mismo. Les ha parecido soberbia la portada de ABC, pero no desean que se aplique a todos los curas vascos.—Juan Ezalburu. Vitoria.

Señor director: Genial, como siempre, Mingóte. No se puede tolerar lo que está ocurriendo en Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, tres provincias españolas en las que se ofende a la bandera roja y gualda. No tiene vergüenza ni las autoridades ni quienes deberían tenerla, y no digamos nada esos curas que protegen a los terroristas y los comparan con Cristo. A Cristo le asesinaron, y los terroristas son asesinos de gente inocente, lo que constituye una pequeña diferencia que el cura ese al que ustedes llaman suavemente felón no parece haber advertido, y no digamos nada del obispo que se calla y se lava las manos corno lo hizo Pilatos. Si las cosas continúan así no sabemos dónde vamos a llegar. Parece mentira que la Iglesia, que tanto debió de sufrir en 1936, no se dé cuenta de que todos estos polvos terminarán por engendrar nuevos lodos. Qué desastre.—Mariano Artacho Creus. Zaragoza.

Señor director: He puesto en un marco, juntas, la portada titulada «El cura felón y el obispo mudo» y la que pintó Mingóte. Todos los españoles están de acuerdo con estas portadas. Ya era hora de que se dijera valientemente que también algunos curas tienen parte de la culpa de lo que está ocurriendo en el País Vasco. Cuánto fariseísmo. Cuánta hipocresía. Cuánta cobardía la de esos curas que no saben ejercer con dignidad su ministerio.

Ha hecho muy bien ABC en reconocerlo, y es el único periódico que lo ha hecho con el valor de siempre. Soy ya muy viejo. Tengo ochenta y ocho años y he vivido todo lo que ha pasado en España muy de cerca, pues también trabajé en la artes gráficas. Lo mismo que en la República, sólo ABC es capaz de decir las verdades y de no humillarse ante las nuevas modas, pero aunque viejo sigo emocionándome cuando veo ondear los colores rojo y gualda de nuestra bandera en cualquier edificio público. En la República cantábamos una cosa que decía así: «Voy a cantarte un fandanguillo que te va a dejar sentao. Me revienta ese morao que le han puesto al amarillo debajo del encarnao.» A veces pienso que uno de los motivos por los que cayó la República es porque cambió la bandera de todos los españoles. Claro, que entonces los curas tenían otra actitud que ahora parecen haber cambiado.—Remigio Fernández Gómez. Madrid.

Ruego feliciten Mingóte por chiste portada ABC domingo.—Familia Ochoa. Madrid.

Mi total felicitación portada hoy viernes. Enhorabuena, abrazos.—Vicente Giner Boira. Valencia.

Señor director: Bravo por las dos formidables portadas de ABC.—Emilio Pardo. Madrid.

Señor director: Le felicito por el éxito de la portada de ayer domingo hecha por el magistral Mingóte. Me lo ha comentado mucho la gente.—Ignacio de Montes-Jovellar. Madrid.

¡Gracias, señor director! Gracias por la magnífica portada de ABC de hoy, donde el sin par dibujo de Mingóte dice tanto.

Simplemente, como español le repito, ¡gracias!—Gumersindo Domingo Fernández Marentes. Madrid.

Señor director: El dibujo de Mingóte en la portada de ABC del domingo, 21 de agosto, es —por todo concepto— lamentable. Identificar o pretender identificar generalizando la imagen de «cura vasco» con la de «energúmeno» resulta a todas luces de una falsedad e injusticia notorias. La gran mayoría, inmensa mayoría de los curas vascos no han dicho, ni dicen, ni dirán la enormidad que pone Mingóte en boca —bocota— del oficiante caricaturizado. Y se sentirán justamente dolidos de que se tes presente así ante los miles de lectores de ABC en España e Hispanoamérica. «Todo lo exagerado es insignificante», reza el aforismo de Eugenio d´Ors. Sirva de alivio.—Pablo Bilbao Aristegui. Bilbao.

Señor director: Aunque todavía estoy riéndome con el chiste de Mingóte, no puedo dejar de pensar en la triste realidad que refleja y que a tocios debe apenarnos.

Además, el chiste tiene el defecto de generalizar. Un cura vasco solitario no supone que eso piensen todos los curas vascos. He pasado durante muchos años el verano en Zarauz y puedo afirmar que Mingóte no conoce bien el pensamiento de los curas vascos, que están todos muy volcados en la cosa pastoral.

Ahora bien, el chiste me parece positivo, y el haberlo llevado a la portada más todavía. Es un aldabonazo para que la gente sepa que ocurren estas cosas, y a mí me parece más grave que lo del cura lo del obispo. Parece mentira que un hombre con tanta responsabilidad no haya dicho nada y como el que calla otorga, ha venido a dar la razón a la conducta de ese cura. Como esta carta comprendo que es muy larga, si la van a publicar te agradeceré que no deje de publicar esas frases sobre el obispo.—Rosendo Pastor González. Madrid.

Señor director: Nuevamente debo enviarle mi más viva felicitación, ahora por esa valentísima portada de «El cura felón y el obispo mudo» que tengo a la vista.

Sólo en una cosa disiento. Esa «minoría» a la que suelen achacarse los desmanes a que, por desgracia, venimos asistiendo en todo el País Vasco no es tal «minoría». Son demasiados, lamentablemente, los vascos que apoyan a los activistas, aunque muchísimos se esconden en su doblez o en su cobardía.—A. Jordán. Madrid.

Señor director: Dos líneas para felicitarle por la portada de ABC de hoy. Lo que ha escrito está perfectamente. No se puede quitar una coma ni un punto.

Hace dos dias le mandé al Nuncio de Su Santidad la crónica del «Deia», que era el que daba la información, y al día siguiente la de «El Diario Vasco» en que ponía que le habían detenido, y luego la suya del jueves y del viernes.

También se lo he mandado al cardenal Merchán, y por supuesto, aunque no me gusta escribirle porque es un hombre muy particular y raro, a Setién, pero en otro estilo que a los demás.

El asunto es francamente importante y gravísimo. Exactamente igual que todo lo que está ocurriendo con HB y las banderas. Pero yo creo que le ha entrado miedo de actuar al PSOE en un asunto tan claro y tan preciso.

Ño cabe duda que están orquestando una música magníficamente dirigida desde el primer momento, y continuarán así hasta que se rompa por algún lado. Está perfectamente dirigido, y lo triste es que en la Prensa está dando una importancia brutal a todo esto, dándoles constantemente información, información e información, cuando no debían tener ni dos líneas. Enhorabuena.—Xavier de Satrústegul. San Sebastián.

 

< Volver