Autor: Urbano, Pilar. 
   El papelín     
 
 ABC.    24/08/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Hilo directo

EL PAPELIN

Consejo de Ministros deliberante. Sí, ya. Repaso general a la «res pública»: Plan cuadrienal (reconversión industrial incluida), que Boyer & Solchaga sacarán de sus maletines negros, oliendo aún a mar salada Costa del Sol, Presupuestos Generales del 84..., y todos los ministros midiendo hasta qué agujero han de apretar su cinturón de gastos. Conflicto LOAPA y difícil situación de «culo de saco», en que el Gobierno queda, forzado a los ingratos «tete á tete» con don Carlos , el vasconavarro, y don Jordi , el catalán... Pero, sobre la mesa, como cuestión palpitante, «el papelín». El «papelín», por lo que yo sé, es una respuesta desglosada en medidas a la pregunta que, desoficializadamenté —por supuesto— ha planteado al Gobierno et fáctico poder militar: «¿Qué van a hacer ustedes para enderezar la situación "abertzale" del País Vasco, en general..., y para resolver el pleito de las banderas, en particular?» Creo que en la larga audiencia del Rey a Felipe González, el lunes 22, se vio con pausa ese «papelín».

Me llamó la atención esa «casual» coincidencia en el énfasis de todos los coroneles jefes de Centros de Instrucción de Reclutas, arengando al respeto a la bandera nacional, el día de la jura. No consta que hubiese habido nota circular, ni consigna oficial del JEME. Sí parece, en cambio, que funcionó el «tamtam», coronel a coronel. Puesta de acuerdo, lógica, que demuestra un par de cosas: la sensibilidad militar hacia los símbolos de valor patrio está afinada y tensa, como debe estar. Y la familia castrense, si quiere, responde como una pina. El «tam-tam» funciona.

Los recientes ultrajes a la bandera han puesto en colmo un plato que ya estaba a rebosar. En junio, el jefe de la DAC, general Pedrosa, desempolvaba una vieja costumbre que aún rige en los buques de la Armada española: al entrar o salir del acuartelamiento, los jefes, en posición de saludo, dos tiempos, se cuadrarán ante la enseña nacional. Y ahí encaja también e! expresado deseo del ministro Serra, que no hizo la mili en su día, por «jurar bandera» cuanto antes. En septiembre. Al margen, pero acaso a no poca distancia, el «intento de intentona», especie de «nuevo-golpe-blando-de-reconducción», que pueden estar fabricando, en laboratorio sigiloso, diez o doce militares, alta oficialidad, con el concurso de ex dirigentes franquistas. Los neoblandogolpistas estiman que «este Gobierno, como UCD en el caso de Suárez, empieza a perder radar: los eventos le sorprenden, los problemas le desbordan, y va a la zaga de los acontecimientos». El juicio, si no es erróneo, es errático y, desde luego, prematuro. Pero el «intento» runrunea..., incordiando, generando estados de opinión, demandando «papelines» de respuesta en quienes no son ni causantes ni culpables de los desmanes de Herri Batasuna y su carnada negra.

Pilar URBANO

 

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