Autor: Bernal, José Luis. 
   Desde la constitución     
 
 ABC.    28/08/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DESDE LA CONSTITUCIÓN

Uno de los objetivos de los grupos terroristas y de sus coberturas legales, como Herri Batasuna, es el de crispar el ambiente político al máximo y suscitar reacciones pasionales y viscerales. Ellos, fuera, al margen y en contra de la Constitución, lo que desean es que los representantes del Estado se salgan también del texto constitucional para entablar la batalla en su terreno favorito: la dialéctica represión-reacción al margen de los valores legales y morales de un sistema democrático. El objetivo táctico número uno de este grupo es el fracaso del régimen de libertades públicas y la instauración de un sistema de fuerza.

La equivocación de algunos artículos no está en la ausencia de razón, sino en la forma de exponerla y defendería. La pluma airada parece olvidar que dentro de nuestro texto constitucional existen medios para atajar el peligro del terrorismo. Más de un problema existe y empeora no por la existencia de la ley de Leyes, sino porque, precisamente, no se aplica. Diríjase, pues, la crítica hacia quienes tienen la responsabilidad de hacerla cumplir, pero no hacia la Constitución.

No hace falta suspender la democracia y la Constitución para combatir al terrorismo. Y en ella está también regulada la existencia de Gobiernos autonómicos que no pueden, en justicia, ni deben, en política, ser presentados como el brazo «moderado» del terrorismo. Caben hacer muchas y duras críticas, por ejemplo, al Gobierno vasco, pero no es admisible moralmente —y sería un grave error político— amalgamarlo con el terrorismo. Critíquese su actuación, sin que se ponga en cuestión su existencia.

Vencer en esta dura batalla requiere la combinación de la aplicación de los medios constitucionales y de la elaboración de una política que aisle en su mismo medio social a los grupos terroristas con cobertura legal o sin ella. Si se siguiera la recomendación implícita de algunos artículos, el terrorismo habría ganado tres batallas: la marginación de la Constitución, la ruptura de su aislamiento social y la consiguiente crispación dramática de toda te sociedad española.

Por ello, sobre todo, hace falta tener la cabeza fría y serena. No sólo debemos y tenemos que ganar la batalla contra los terroristas, sino que también tenemos y debemos defender la Monarquía constitucional, que es justamente el nudo gordiano que el terrorismo necesita cortar para desarrollar toda su estrategia.

José Luis BERNAL

 

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