Autor: Triviño López, Ricardo. 
 Santiago Carrillo,en Valencia. 
 La alianza con los socialistas, peligrosa  :   
 «Una mayoría de Alianza Popular nos llevaría a una nueva dictadura». 
 Pueblo.    14/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Santiago Carrillo, en Valencia

• LA ALIANZA CON LOS SOCIALISTAS, PELIGROSA

«Una mayoría de Alianza Popular nos llevaría a una nueva dictadura»

VALENCIA. (PUEBLO, por Ricardo TRIVIÑO.) — Que la grave y profunda preocupación de Santiago

Carrillo es la legalización del Partido Comunista no hay casi que decirlo. El propio dirigente comunista,

sin mediar pregunta y en la autopresentación de la rueda de Prensa celebrada el pasado sábado en

Valencia, fue directo al tema: «El momento exige que todos los partidos puedan expresarse y actuar

libremente para llegar a una situación constitucional que garantice el progreso y la libertad de España y

no vuelvan a repetirse los hechos que se produjeron en el país de 1936 a 1939.» En cuanto a las

esperanzas de legalización y el traspaso de competencias al Tribunal Supremo, el secretario general

indicó que, aunque no está en las interioridades del presidente Suárez, podía creer que el jefe de Gobierno

era consciente de la necesidad de la legalización del Partido Comunista, que hubiera sido mejor que el

propio Gobierno hubiera actuado en el procedimiento, pero que sospechaba que el traspaso al Tribunal

Supremo obedecía a que la sentencia dada por este alto organismo de justicia no recibirá apelaciones,

mientras que las decisiones del Gobierno en tal sentido sí las hubieran registrado.

Del tema de la legalización como única fórmula posible para demostrar que los comunistas están

animados de un profundo espíritu de reconciliación y de interés por alcanzar y defender la libertad y la

democracia en España se pasó al tema sustantivo de la amnistía y de los recientes acuerdos del Consejo

de Ministros del pasado viernes. «Pienso que lo mejor hubiera sido una radical amnistía, pero si las

decisiones adoptadas sirven para que salgan en libertad todos los presos políticos, me parece un paso

positivo e indispensable para que se realicen las elecciones en un clima de tranquilidad y liberta en el

país.»

• «YO NO DIMITO.»— En la rueda de Prensa se le expuso al secretario general la dimisión de Gil-

Robles como presidente de la F. P. S. y si existía la posibilidad en torno a la dimisión de su persona

cuando el P C. E. fuera legalizado. Santiago Carrillo se enteraba en esos momentos de la dimisión de don

José María «Gil-Robles ha dimitido porque la política que preconizaba no tiene éxito dentro de su propia

familia política. Su dimisión no me sugiere a mí ninguna veleidad de dimitir. No hay crisis de dirección

en el partido. Por ahora no pienso dimitir ni mis cantaradas piensan alejarme.» En cuanto a los bloques de

derecha, en los que Carrillo sitúa a Alianza Popular y Partido Popular, entre otros, señaló: «Alianza

Popular reivindica el franquismo. Si obtuviera mayoría, no respetaría a los otros partidos democráticos y

ello podría degenerar en una nueva dictadura». En cuanto al Partido Popular de Areilza y Cabanillas:

«Sus representantes han mostrado su voluntad democrática y su participación no seria peligrosa para las

libertades democráticas». No confía, en cambio, Santiago Carrillo de que antes de las elecciones llegue a

constituirse un partido suarista.

LAS ALIANZAS. — En cuanto a los sistemas estratégicos de alianzas, Santiago Carrillo se

extendió especialmente al serle propuesta la posibilidad de un frente común de socialistas y

comunistas. En este sentido, señaló que en España tal alianza podría resucitar los fantasmas del

pasado, ayudando a polarizar peligrosamente la derecha y la izquierda, aspecto éste que sería muy

grave para la actual democracia en curso o cuando ésta se inicie, y también porque la política

española está muy condicionada por algunas corrientes europeas que se resisten a alianzas entre

socialistas y comunistas. «Y como España —señaló— necesita a Europa, es muy difícil que se libere

de estos condicionamientos.» No descartó sin embargo, Santiago Cairillo la posibilidad de un frente

democrático para el Senado constituido por todos los partidos de la oposición, ya «que si no lo hay, la

derecha, aunque sea minoritaria, se va a llevar la mayor parte de esta Cámara, y sólo con esta alianza se

conseguiría que el Congreso, con nuestra fuerza democrática en el Senado, elaborara una constitución

esencialmente democrática». Dentro de1 mismo tema de las izquierdas, indicó Santiago Carrillo que

en una «política de izquierdas y en un país tradicionalmente católico como España tendría que contar

son los cristianos».

PUEBLO 14 de marzo de 1977

 

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