Autor: Marcos, Ángel. 
 Escándalo en Bruselas por el caso "Allul". 
 Bélgica, mercado libre para el terrorismo  :   
 Piden que el Parlamento tome cartas en el asunto del tráfico de armas. 
 ABC.    08/10/1978.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ESCÁNDALO EN BRUSELAS POR EL CASO «ALLUL»

BELGICA, MERCADO LIBRE PARA EL TERRORISMO

Piden que el Parlamento tome cartas en el asunto de! tráfico de armas

BRUSELAS, 7. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono.) El mercado clandestino de armas en Bélgica comienza a preocupar en los medios parlamentarios de esta capital. Los recientes actos terroristas de la organización separatista vasca E. T. A. han provocado una repulsa general en la opinión pública, que denuncia abiertamente el negocio más o menos clandestino de venta de armas.

La Prensa de esta capital se ha vuelto a hacer eco de] misterioso «affaire» del carguero español «Allul», que transportaba —según afirma— ,2.830 fusiles belgas Fal 50/00, con destino a la organización terrorista E. T. A.

«La Libre Belgique», en una crónica de su corresponsal en Madrid, dice que la E. T. A. asesinó al capitán de corbeta don Francisco de Asís Liesa por considerarle miembro de los Servicios de Información de la Armada y principal responsable de la desarticulación de sus aprovisionamientos de armas procedentes de países extranjeros. Según el corresponsal, la alusión que hace la E. T, A. a sus dificultades de aprovisionamiento de armas extranjeras se puede relacionar con el reciente caso del carguero «Allul», La existencia de este barco obligó a las autoridades españolas a abrir una información de la que fue encargado —precisa tal periódico— el capitán de corbeta Francisco de Asís Liesa, asesinado por los terroristas, de la E. T. A.

SOSPECHAS—Este último e incalificable acto terrorista ha sido la gota de agua que ha desbordado el vaso, ya que en Bélgica se comenzaba a sospechar que esta organización vasca venia utilizando en todos sus actos criminales armamentos procedentes de fábricas belgas. En los medios políticos y parlamentarios de esta capital se ha vuelto a insistir en que este comercio, impropio de un país democrático y amante de la paz y el orden, sea denunciado ante el Parlamento.

Bélgica, con las facultades que sus generosas leyes otorgan para el establecimiento de todo extranjero buscado en su país de origen y las que permite para la compra, punto menos que libre, de todo tipo de armas, ha llegado a convertirse en una isla casi al amparo de la oía terrorista que, por extrañas casualidades, sacude exclusivamente al resto de la Europa occidental. Respecto del padecimiento de este mal, desgraciadamente, sí se nos reconoce como europeos y hasta se nos sitúa en lugar destacado. .

Ya dijimos en anteriores crónicas que en la ciudad universitaria de Lovaina se daban cita todos los mercaderes de material de guerra y terrorismo para ofrecer sus muestrarios a los representantes de las organizaciones terroristas internacionales, previa aceptación de una sola cláusula: que las armas no se utilicen en Bélgica.

Con objeto de extender más el negocio, en los «mercadulos de las pulgas», los rastros dominicales tan famosos en Bélgica, es fácil adquirir toda clase de armas de fuego carentes de alguna pieza; la carencia puede subsanarse con la compra de la pieza en otros puestos próximos. Pero de esto a la venta de armas nuevas al por mayor hay un gran trecho, que la opinión pública belga parecía desconocer.

Los últimos acontecimientos ocurridos en España, por no mencionar otros países, han descubierto al pueblo belga que su país tiene destacada posición en el «ranking» mundial de la venta de armas al terrorismo.—Ángel MARCOS.

 

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