El socialista navarro Urralburu, ante la amenaza de ETA (p-m). 
 "Nos pueden matar, pero no quitarnos la razón"     
 
 ABC.    24/06/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

MARTES 24-6-80

NACIONAL

El socialista navarro Urralburu, ante la amenaza de ETA p-m

"Nos pueden matar, pero no Quitarnos la razón"

MADRID. La pequeña bomba de «goma-2» que estalló el domingo por la mañana junto a un restaurante de Fuesgirola puede interpretarse como un primer aviso cargado de malos presagios de que en gran medida la torva amenaza hecha por ETA (p.-m.) contra el turismo de la costa mediterránea cuenta con una alarmante preparación.

Como se sabe, la organización terrorista vasca, en rueda de Prensa mantenida el sábado «en un lugar de Euzkadi», anunció la colocación de una cadena de bombas a lo largo de la costa española, y amenazó con hacerlas estallar en el momento oportuno si el Gobierno no cumple dos condiciones: a saber, la liberación inmediata de 19 presos vascos y el anuncio público, antes de dos meses, de una fecha negociada para la celebración de un referéndum en Navarra que permita la integración de este territorio en el ente autonómico vasco.

Al plantear su «segunda edición» terrorista en las playas, ETA matiza con «delicadeza» un tanto cínica que tiene tomadas todas las medidas para que no haya muertos, como ocurrió el pasado verano. Mientras trata de atar todos los cabos, parece obvio que la organización vasca se preocupa más por la posible impopularidad de sus acciones que por la integridad física de los pacíficos ciudadanos que disfrutan plácidamente de sus vacaciones.

La reacción ante el chantaje etarra ha sido de repulsa a todos los niveles. Pocas horas después de publicarse la amenaza de ETA, el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, condenaba categóricamente la iniciativa terrorista y hacia un llamamiento a los etarras para que desistan de su plan.

Los portavoces gubernamentales se apresuraron a subrayar taxativamente que el Gobierno no cederá al chantaje terrorista. Y en el mismo sentido cabe interpretar la respuesta de los partidos políticos a la amenaza terrorista.

GARANTIZADA LA SEGURIDAD.

Evidentemente, el artefacto que ha estallado en Fuengirola, afortunadamente sin consecuencias, como los encontrados hace unos días en Marbella y Jávea, no tienen importancia por sí mismos. Pero sí funcionan como indicios ciertamente alarmantes de que la siniestra ristra de bombas puede estar escondida. Al menos, que las cargas menores encontradas hasta el momento sean un Ingenuo cebo de ETA, hipótesis que no cabe ni mucho menos descartar.

Pero lo que ya será difícil evitar es que los medios de comunicación de determinados países capitalicen en beneficio propio el chantaje etarra e intenten refrenar la afluencia de turistas a España.

La Prensa francesa, según refleja nuestro corresponsal en París, dio ayer a la noticia un tratamiento resonante y cargado de tintes alarmistas.

La revista alemana «Quick» recogía a todo trapo unas supuestas declaraciones del vicecónsul germano en Mallorca en las que se calificaba a la Policía española de «holgazana», y se le atribuía una «intransigente mentalidad». El diplomático alemán desmintió ayer tales declaraciones, pero el daño ya está hecho.

LA RAZÓN DE LOS NAVARROS.

La segunda de las condiciones puestas por ETA ha levantado una viva reacción de repulsa en Navarra. Especialmente enérgicas y claras han sido las declaraciones del secretario general del PSOE navarro: «Las amenazas de ETA no nos asustan ni nos va a hacer cambiar.

Desde hace bastante tiempo, los socialistas navarros sabemos que las dos ramas de ETA nos siguen los pasos. Pero que se enteren bien: el PSOE de Navarra va a cumplir con sus compromisos políticos al pie de la letra. No vamos a convocar el referéndum de integración que ETA (p.-m.) exige. No vamos a traicionar el compromiso adquirido con nuestros electores.»

«ETA —añadió Gabriel Urralburu— nos puede matar a cualquiera de nosotros, nos puede hacer cualquier barbaridad. Pero lo que no puede, aunque nos quite la vida, es quitarnos la razón. Y nosotros pensamos que es mucho más digno y mucho más noble morir de pie que vivir postrado ante el permamente chantaje terrorista.»

Por su parte, el secretario de la UCD vasca, Jaime Mayor Oreja, ha señalado: «Consideramos la amenaza de ETA (p.-m.) como un ataque frontal al desarrollo de la democracia y de la convivencia.»

El Gobierno vasco, en un comunicado difundido ayer, subraya que el País Vasco debe expresar «su rechazo tajante a las actividades y planteamientos de la organización armada ETA (p.-m.) solidarizándose muy especialmente con aquellas zonas que puedan resultar perjudicadas».

Por otra parte, continúa el comunicado, la anunciada actuación constituye un claro error político, con resultados opuestos a los que se dicen pretender. Y no puede tampoco pasarse por alto la coincidencia —ya mostrada en otras ocasiones— entre la acción de ETA político-militar y el momento político en el que, precisamente, se está abordando la negociación de las aspiraciones básicas del pueblo vasco con el desarrollo del Estatuto de Guernica.

 

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