Autor: Urbano, Pilar. 
 Garaicoechea confía en un inminente encuentro con Suárez. 
 "Mi Gobierno no tiene resortes de poder contra ETA"     
 
 ABC.    12/07/1980.  Página: 1, 5. Páginas: 2. Párrafos: 19. 

ABC

CON SUPLEMENTO COLOR: 30 PESETAS

Garaicoechea confía en un inminente encuentro con Suárez

"Mi Gobierno no tiene resortes de poder contra HA"

VITORIA (Pilar Urbano).

«La erradicación del terrorismo de ETA empieza a ser cada día más difícil, porque la desconfianza mutua aumenta y las posturas se cristalizan. Yo soy un convencido de que antes que hacer la guerra hay que intentar hacer la paz. La paz por vías políticas. Vías de negociación o..., si esa palabra inquieta o irrita a algunos: vías de comunicación y persuasión», dijo el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea, en un momento del «desayuno informativo» que un grupo de mujeres periodistas mantuvimos ayer en la sede de la Presidencia, Ajuria Enea, en Vitoria, por invitación del propio «lendakari».

«Hay quienes intentaron, a otros niveles, esa negociación; pero fallaron. Y ahora se asustan o se escandalizan porque la intentan otros —siguió diciéndonos—. Se trata de persuadir al pueblo vasco de que la estrategia buena para avanzar por el sendero autonómico es la nuestra y no la de ETA... Hay sectores, en ese quince o diecisiete por ciento de vascos, que votaron el apoyo y la comprensión de las opciones violentas, que ya no creen en los modos incruentos, políticos y racionales, y "tiran" hacia el nacionalismo radical de la violencia; pero también hay entre ellos pescadores de río revuelto; todo un magma confuso de ideologías marxistas y marxistas-leninistas... Pienso que la solución racional del "toma y daca" negociador tiene hoy escaso margen para prosperar, pero tendría que vertebrarse por estas líneas:

Primero, que quien puede hacerlo, autentifique y garantice el alcance de autogobierno que encierra el texto del Estatuto de Guernica. Y eso... compete al Gobierno central. Segundo, suponiendo que esa clarificación satisfaga a ETA, o al menos les inyecte una "duda razonable", el compromiso irreversible del cese de la violencia. Y esto compete a ETA. Y tercero, un estudio ponderado de medidas que alivien la situación de los que están en prisión o en exilio por sus actuaciones de lucha política. Sé que esto último puede ser doloroso, y hasta lastimar moralmente a personas que han sentido en sus familias la salpicadura de la violencia..., pero en circunstancias tan graves y enconadas como las que padecemos, hay que contemplar las soluciones con perspectiva histórica. Intentarlo, aun cuando la mano generosamente extendida haya sido rechazada, siempre seria saludable...»

Interrogado por las periodistas sobre las responsabilidades de Gobierno vasco frente al hecho terrorista, Carlos Garaicoechea respondió: «Nosotros haremos cumplir la ley, en el País Vasco, a todo ciudadano, sea de ETA, del PNV o de AP. Pero nos cuesta entender que se diga sin cinismos que el Gobierno vasco es responsable del remedio de esta situación... Somos un Gobierno con un poder moral, pero no coercitivo, sin fuerzas ni medios materiales. ¿Qué resortes de poder real tenernos, hoy aquí, para desarticular a ETA...? Sólo podemos ejercer una autoridad moral»

En otros momentos de la conversación, Garaicoechea expresó que el PNV, como partido nacionalista, no se escandalizaba ante el tema de ´la «Independencia», «en el terreno de los principios —dijo— ese punto de la autodeterminación nunca sería para nosotros un anatema; y si le volvemos la cara es por prudencia y buen sentido político. Entendemos que es perfectamente compatible una respuesta satisfactoria a nuestras aspiraciones nacionalistas, con la existencia de un Estado fuerte, federal profundo, intermedio entre el Estado centralista y los separatismos. A estas alturas, pocos políticos han digerido que Euzkadi pueda llegar a ser una Baviera o un cantón suizo, y que esa sea la mejor manera de construir el Estado español». Afirmó más adelante su confianza en las virtualidades de autogobierno que contiene el Estatuto, pero advirtió que «si se fracasa en esta experiencia autonómica, el nacionalismo se exacerbará hasta el último grado: la independencia».

En la señorial mansión alavesa de los Ajuria, sede reciente del Gobierno vasco y residencia del «lendakari», mantuvimos una profunda y amplia conversación de tres horas y Si fracasa el experimento autonómico Garaicoechea: "El nacionalismo se radicalizaría hasta el separatismo"

media, en mesa redonda, con un Garaicoechea, que si bien entraba «a tumba abierta» en los temas más espinosos, matizaba con cautela sus afirmaciones más comprometedoras, receloso siempre de la interpretación política que pudiéramos imprimir a sus palabras.

Se manifestó «a la espera de los resultar dos del primer round de negociaciones en la Comisión mixta de transferencias», si bien advirtió su temor de que «el primer paquete que nos avancen sea un "entresaca" de lo que nosotros hemos propuesto; no juzgo las intenciones de nuestros interlocutores de Madrid, pero temo que sus respuestas sean restrictivas o improvisadas». «Con un Pérez-Llorca, vicepresidente, y no mero ministro de Territorios Autónomos —dijo—, habría sido todo más fácil y se hubiese avanzado más. Así dialogamos con un auténtico montón de reinos de taifas. Pérez-Llorca es, entre ellos, un ministro más.»

«DE PRIVILEGIOS FISCALES, NADA»

«Si ahora nos dieran todas las competencias autonómicas que el Estatuto contiene, diríamos que no —añadía después—. Sería una insensatez. Porque hay materias urgentes para nosotros, como por ejemplo la Policía Autónoma o la Hacienda, que forzosamente requieren bastante tiempo de asimilación y puesta en marcha. Ni se improvisan siete mil policías bien formados, ni se instrumenta de la mañana a la noche una normativa hacendística propia... Sin embargo, en este tema de la Hacienda, no podemos seguir siendo mendicantes. Y si no hay recursos no habrá autonomía.» Para despejar «sospechas de pretensión de privilegios económicos» afirmó «cumpliendo la letra del Estatuto de Guernica, y la Ley Orgánica de Financiación de Comunidades Autónomas, Euzkadi no podrá ser ni insolidaria con otras Comunidades, ni paraíso fiscal privilegiado».

En otro momento, y cuando hablábamos de la Junta de Seguridad alzó el dedo índice de la mano derecha como pidiendo la palabra «quiero dar un rotundísimo mentís a quienes han circulado la especie de que tres de los cuatro miembros vascos de esa Junta son aliñes a ETA». Concretamente, en Bilbao, tanto a Retolaza, a Joseba Elósegui, a Eli Galdós y a Juan Forres, los grupos abertzales les tildan de «fascistas».

«¿Que en e! equipo colaborador de mi Gobierno hay ex etarras? Sí. Los hay. Y es un buen síntoma: en el otro lado de la trinchera empieza a cundir el cansancio y el desengaño. Un ex etarra es un hombre vacunado contra la violencia. Un hombre que está de vuelta.»

NO PROMETEREMOS A ETA LA «INDEPENDENCIA»

Tras insistir en su argumento habitual de que «escamotear competencias, retrasar el proceso estatutario o falsear los alcances del texto de Guernica supone en la práctica "primar" las razones de la violencia», abordó el delicado tema de la «negociación» desde estos parámetros: «En la dinámica del "toma y daca" de toda negociación no vamos a jugar a subir cada vez un poco más el listón de los techos autonómicos. Creemos que, si bien con el Estatuto de Guernica hemos renunciado a ciertas cosas, también hemos obtenido, potencialmente, Importantes cotas de autogobierno. Eso es ya un "toma" sustancial. Sabemos hasta dónde llegan esos techos. Y ni vamos a prometer a ETA la independencia, ni somos tan inconsecuentes como para haber recomendado votar un Estatuto, para tirarlo ahora por la ventana. Pero así como exigimos a ETA el cese radical de la violencia, también quiero decir que si la fórmula de pervivencia del Estado español ha de pasar por la no supervivencia de los vascos como pueblo... ¡a eso no estamos dispuestos!»

Volviendo sobre el recelo que late en «e! resto de España» ante un posible «quiebro separatista» ,Garaicoechea, balanceándose en su asiento, nos diría: «La sospecha de separatismo es un proceso de intenciones apriorísticas y morbosas, que pretende denunciar de antemano una catástrofe inexistente... Claro que, insisto, si el proceso autonómico fallase, el nacionalismo vasco se radicalizarla hasta el separatismo. Eso hay que decirlo.»

UNA POLÍTICA DE AUSENCIAS

Habíamos comentado la ausencia del PNV en la última manifestación promovida por socialistas y comunistas de Euzkadi contra el terrorismo turístico; la ausencia de parlamentarios del PNV en el Congreso de los Diputados y... la ausencia del propio «lendakari», durante la reciente ceremonia castrense de jura de Bandera, en Araca. Concentramos nuestra cuestión como «una política de ausencias, que parecen apuntar a un menosprecio por las instituciones del Estado». Garaicoechea nos explicó que, en febrero, el PNV promovió una multitudinaria manifestación en apoyo de las instituciones vascas y en contra de la violencia; y aludió indirectamente a su inasistencia en la jura de Bandera de Araca, diciendo: «Yo, además de presidir el Gobierno vasco, soy aquí el representante ordinario del Estado. Pero, a veces, uno se siente perplejo cuando, desde las instancias de la Administración Central, se le trata y considera como a un "ajeno", o como a un simple "invitado" en actos de significación estatal que... posiblemente debiera presidir.»

Sobre el «portazo peneuvista» al Parlamento español, señaló: «Se habían producido situaciones que exigían de nosotros una reacción de dignidad: se estaban vulnerando, descaradamente, compromisos contraídos y contenidos inequívocamente en el Estatuto de Guernica. Y se "menospreciaban" las instituciones vascas, al privarlas, meses y más meses, de competencias reales».

«De todos modos, nuestra ausencia del Parlamento ha sido una censura permanente al Gobierno y a los partidos de la oposición que, fragrantémente, han violado el "Guernica".»

En otro tramo del desayuno informativo, Garaicoechea, y por vez primera en la historia de sus declaraciones públicas, definió la posición del PNV respecto a «coincidencias ideológicas con UCD y PSOE», calificándolo de «socialdemocracia, a mitad de camino, entre ambos grandes partidos». Sobre una hipótesis de «política nacional, en convergencia con UCD o con PSOE», diría: «Para nosotros va a ser muy difícil: UCD ha desencadenado un peligroso antivasquismo en Navarra; y el PSOE no sólo no nos ha dado, hasta ahora, respuesta satisfactoria ninguna a nuestros planteamientos autonómicos, antes bien ha sido un obstáculo.. No sentimos especiales cosquilieos de alegría, ante la posibilidad de que el PSOE se encarame al Poder. Nuestra actitud hacia el PSOE es muy desengañada: les vemos como infantilmente obsesionados, como martillos, con ser y hacer oposición por sistema».

«Entre Suárez y yo no está "pasando" nada..., nada especial —comentó algo después—. Creo que su agenda ha estado demasiado cargada. No ha habido ocasión propicia para que nos entrevistásemos. Y, además, ambos acordamos que sólo cuando ciertos "previos" autonómicos estuviesen resueltos y claros nos reuniríamos. Puede ser inminente. Pero ignoro si su ánimo, desda entonces, ha cambiado.»

A la pregunta directa sobre las actuaciones del general Sáenz de Santamaría en Euzkadi respondió: «No puedo evaluarlas, porque las conozco como cualquier lector de periódicos... Creo que esto es un dato significativo y serio, porque desde hace mes y medio el Gobierno que presido tiene cuatro representantes en la Junta de Seguridad: podían haber sido informados oficialmente sobre estas delicadas materias... No soy refractario a entrevistarme con el general Santamaría. El sabe que tiene abiertas las puertas de esta casa.»

«NAVARRA: NO HAY PACTOS BAJO CUERDA»

Desmintió más adelante que «la anexión de Navarra a Euzkadi estuviese previamente pactada bajo cuerda»: «Jamás —dijo—, sin la voluntad de los navarros, por esa anexión. El único pacto que hubo fue el de quitar toda ambigüedad, sobre esa cuestión, en el Estatuto. Allí queda claro que se celebrará un referéndum en Navarra, y otro, en caso de resultados afirmativos, "en el conjunto de los territorios de Euskal-Herría» para reformar el Estatuto vasco en los puntos que la anexión afectase; pero siempre previo un debate profundo en el Parlamento Foral y sin escamotear el "quiero" o "no quiero" de los navarros. Fuera de eso, nadie ha pactado nada sobre Navarra... El sentimiento vasquista allí está siendo aplastado y negado. Los sentimientos antivascos en Navarra se exasperan peligrosamente. Un referéndum, ahora, sería desaconsejable. Yo, navarro, creo que esa tierra es pieza fundamental de Euskal-Herría. Me resulta doloroso que me nieguen la condición vasca en mi propia Navarra. Habría que buscar una fórmula "sui géneris" cuasifederal para la integración.»

RETRATO «ROBOT» DEL SUPERGOBERNADOR

Rebasamos ya la una de! mediodía, y aún quedaban cuestiones importantes en nuestros blocs. «¿Visita del Rey al País Vasco?»: «Sería petulancia fijarle al Rey una fecha. Pero parece aconsejable que la ocasión sea "regia", de auténtico festejo para recibirle: coincidente con la culminación de algún jalón en nuestro proceso autonómico. Y eso puede ser en pocos meses.»

Finalmente, el supergobernador para Euzkadi. «La figura del gobernador- general está en la Constitución y en el Estatuto. Pero no debería ser un añadido al sofisticado aparato de la Administración Central. Y, desde luego, haría inútil la existencia de los gobernadores civiles. En cuanto a la persona..., aunque parezca extraño, nada hay hablado. Debe ser un hombre que conozca y entienda bien el País Vasco y sus aspiraciones nacionalista. Que no esté impregnado da esa mentalidad jacobina que, a la hora de la verdad, no acaba de digerir que Euzkadi pueda llegar a ser una Baviera o un cantón suizo..., ni que ésa sea, quizá, la mejor manera de construir el Estado español.»

Pilar URBANO.

 

< Volver