"La policía ya no tortura...". 
 Ningún abogado vasco quiere defender a las Fuerzas de Seguridad     
 
 ABC.    27/05/1980.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

MARTES 27-5-80

«La Policía ya no tortura...»

Ningún abogado vasco quiere defender a las Fuerzas de Seguridad

Dos temas, la tortura y la amnistía, centran todas las campañas que montan las dos ETA y sus respectivas organizaciones de masas, sindicatos y, por supuesto, gestoras que tratan de ofrecer cobertura no sólo legal, sino social, política y humana a los detenidos y a los presos vascos.

La campaña sobre la tortura comienza a detectarse en el pasado otoño. Por primera vez ETA militar y ETA político-militar realizan acciones públicas paralelas. Aunque no existe constancia alguna de que haya habido acuerdo concreto alguno, sí parece que en los puntos básicos existió al menos un pacto táctico y coyuntura!. El objetivo de las dos campañas, aunque habría que hablar de una sola, es el descrédito de las Fuerzas de Seguridad en el País Vasco, muy especialmente de los miembros del Cuerpo Superior de Policía que, hasta la iniciación de las denuncias, no había sufrido, por decirlo de forma gráfica, las iras de los manifestantes abertzales.

«LA TORTURA NO ES RENTABLE»

La campaña, inteligentemente articulada, ka tenido éxito. Mucho éxito. Hasta el punto de que hace sólo unos días, en ía segunda •emana de mayo, los gobernadores civiles de Vizcaya y Guipúzcoa se vieron obligados a comparecer ante la Comisión de Malos Tratos del Congreso de los Diputados.-Comisión d« la que forman parte Juan María Bandres,

de la coalición Euzkadiko esquerra. La preside Gregorio Peláez, comedido y pusilánime, que deja hacer. La voz cantante la lleva Bañares.

Bandrés cumple un papel primordial. El Kemen-21, órgano de circulación interna de ETA político-militar, habla elogiosamente del abobado y diputado donostiarra. Y dice más cosas en un capítulo dedicado a, la «Actitud ´del militante.ante su detención». El párrafo principal se refiere a la tortura y afirma: «Según las informaciones más fidedignas, y a pesar de que se siga diciendo ¡o contrario, el uso de la tortura contra los militantes vascos detenidos no es sistemática y ni tan siquiera frecuente...». Y continúa en otro párrafo: «Este cambio de actitud de la "txakurrada» (Policía) no dejará de sorprender a más de uno (los militantes "milis" han sido los más sorprendidos) pero tiene su sentido, puesto que el Gobierno ha comprendido que, en las actuales circunstancias políticas, el uso de la tortura no es rentable políticamente.»

A pesar de tan clara afirmación, los abogados y las gestoras pro amnistía siguen asegurando que en las Comisarías y cuartelillos de la Guardia Civil la tortura es práctica de uso corriente. Bandrés es -el abanderado de las acusaciones. A los multantes de Euzkadiko Ezquerra también se refiere el mencionado Kemen-21 cuando afirma: «De ahí el interés de los partidos revolucionarios en elaborar un marco legal que dificulte el uso de la tortura. Por ejemplo, definiendo la tortura como delito y proporcionando al acusado la asistencia jurídica desde e! mismo momento de su detención. En este sentido, el trabajo de Bandrés es muy interesante, ya que parece que hay posibilidades de lograr una ley que permita la presencia de un abogado desde el primer momento. Igualmente, el quitar valor jurídico a la declaración que se firma en Comisaría, va en contra de la tortura, puesto que en ese caso no hay ningún interés por parte de la Policía en hacer firmar a! detenido la confesión.»

Bandrés conoce este texto y lo conocen también los profesionales del Derecho que se hacen cargo de la defensa de detenidos etarras. Sin embargo, la campaña ha tenido en el País Vasco un éxito creciente, hasta el punto de hacer creer que ios policías torturan, apalean, infligen castigos a los detenidos. Casi nadie duda de ello. Una hoja, profusamente difundida en las tres provincias, y titulada: «Las torturas, el pan nuestro de cada día», recogía el testimonio de Aramayo Egurrola, enviado a la Comisión de Malos Tratos del Congreso de los Diputados para «dar a conocer la existencia de torturas y malos tratos en las dependencias policiales e invitarles (a los señores parlamentarios) a visitar estas dependencias cuando los detenidos llevan dos o tres días...»

En estos momentos, y en diferentes Juzgados de Instrucción de Bilbao, «« tramitan

siete procedimientos contra oíros tantos miembros de las Fuerzas de Seguridad, acusados de malos tratos.

LA «TXAKURRADA» AMENAZA

Ante la campaña, la moral de los miembros de las Fuerzas del Orden continúa descendiendo.

Nadie quiere defenderles. Los letrados y procuradores de tos Tribunales vizcaínos se niegan a hacerse cargo de estos casos. Alegan, unas veces, seguridad personal; otras, razones ideológicas, y otras, las menos, trabajo pendiente. Sólo la presencia en el País Vasco de dos abogados de Madrid ha podido resolver la dramática situación de unos ciudadanos a los que nadie quiere defender. Los abogados de Madrid tropiezan, sin embargo, con múltiples dificultades, desde el desprecio por parte de sus colegas vascos hasta l-a incomprensión de compañeros de " carrera que debían ser fe* primeros, en apoyarles. Los procuradores, sin embargo, continúan negándose a prestar apoyo a los inculpados. ¿Y los jueces? Por razones especialmente comprensible actúan coaccionados. Los más, están esperando el traslado.

«Nuestra primera lectura matinal —ha afirmado recientemente uno de ellos— es el

«Boletín Oficial del Estado». A ver si, por fin, hay una vacante en Málaga.»

«Aquí —dice un responsable del orden ..público que trabaja en el País Vasco— los supuestos etarrás entran por una puerta y salen por otra. Asi no hay modo.» Sin embargo, el Kemen-21 da instrucciones concretas a sus militantes sobre comportamiento en caso de detención. Las instrucciones son algunas de índole elemental y parecen más consejos paternalistas que normas inteligentes para terroristas bragados. En el capítulo dedicado a «No perder la erenidad» se dice: «Hay que tener en cuenta •que la "txakurrada" siempre actuará de forma que tú creas que ellos ya saben tu grado de participación real. ¡Ño lo creas! Esas pretendidas cantadas de compañeros, esas supuestas pruebas comprometidas que dicen poseer son puros faroles en la mayoría de los casos.»

GESTORAS DE LA AMNISTÍA

El Kemen-21 solicita también que los etarrás «no hablen mucho», «ni de cosas triviales». «O lo que es lo mismo, .comportarse de forma brusca, anormal, recelosa, pero sobre todo callada, de forma que no puedan saber cómo eres en la vida "normal".» En otro párrafo de este texto, y bajo un epígrafe que no podemos, por su escabrosidad, reproducir, pero que puede traducirse por «no acobardarse por las bofetadas», los redactores del documento de ETA político-militar vuelven a reconocer que «si partimos del hecho de que actualmente la "txakurrada" tiene órdenes de no torturar, está claro que hay que liberarse de obsesión mental de tortura.»

Las dos organizaciones etarrás, según hemos visto, han rentabilizado prodigiosamente su espectacular campaña antitortura. Los gestores conocen las dificultades que tienen los policías y guardias civiles para defenderse. Y se han aprovechado del desconcierto existente para doblar y aumentar la gravedad de las acusaciones. Quizá la única solución posible al actual estado da cosas, es el nombramiento de un juez especial, que tenga competencia en las tres provincias vascas, que entienda en los procedimientos que se ha instruido o .que se están instruyendo sobre supuestas torturas. Esta sería una vía resolutiva, pero ni siquiera sería suficiente.

Y no lo es, porque donde no llegan los dirigentes etarrás llegan las gestoras proamnistía, que tratan de sacar literalmente a todos los presos, supuestos terroristas, da las cárceles en las que permanecen. Las gestoras fueron concebidas hace años como auténticos comités de apoyo en los que se Inscribió a personas conocidas, personajes de diversos campos que hicieran más atractivos los objetivos fijados de antemano. Así empezó José Ángel Iríbar su militancia" en el abertzalismo radical —antes, al parecer, había participado en el Partido Nacionalista Vasco—, y así trabajaron, y quizá trabajan en las gestoras Eva Fórest, el teniente de alcalde de Bilbao, Brouard, el ciclista Perurena... Forman parte —esto ya nadie los discute— .del entramado sociológico que rodea a ETA. Por si cupiera de esta afirmación alguna duda, el «Zubate», órgano de ETA militar, dedica un buen espacio a cantar las glorias de las gestoras y también a defenderlas de los «ataques de sectores nacionalistas no radicales. Dice un capítulo titulado «¿Noiz Arte«Las gestoras proamnistía fueron y el blanco de las acusaciones del sectarismo. No provenían del enemigo ni del reformismo tradicionales. Provenían de sectores que sociológica y objetivamente eran hijos de una misma y larga tradición común.»

NEGOCIACIONES, ¿SI O NO?

Esta campaña de amnistía, cumplimentada —ésta es la verdad— con menos despliegue de medios del utilizado en el caso de la tortura, no ha tenido el éxito pensado por sus organizadores. ETA no ha dejado ni un solo momento de asesinar, de extorsionar y en esta situación son muy pocas las voces que se han sumado al coro proetarra pidiendo amnistía. Según dice el «Zutabe», ahora mismo el número de presos vascos que existen en diferentes cárceles, incluida la de Bayona, es de ciento sesenta y siete, aunque este número crece y decrece todos los días. Se piensa, por ejemplo, que tras la liberación de Javier Rupérez se produjeron algunas salidas, no previstas en principio, de la cárcel de Soria y se aceleró la tramitación de bastantes .sumarios. De esto no hemos podido obtener constancia cierta, pero todas las fuentes consultadas por ABC coinciden en que algunos presos de ETA político-militar sa beneficiaron de estos procedimienos da urgencia.

El político más partidario de unas «ciertas medidas de gracia» es él ministro del Interior vasco, Luis María Retolaza, exiliado hasta comienzos de la´ década de los sesenta, y en cuyo domicilio particular se produjo la escisión en las Juventudes del Partido Nacionalista Vasco, que dio origen a ETA, una organización que por entonces no tenía una ideología definida y que, desda luego, estaba bastante ajena a los esquemas del marxismo-lenmismo que ahora proclama como de obligado cumplimiento para sus militantes. Retolaza se ha manifestado a favor si no de una amnistía, sí de medidas flexibles que conduzcan a la puesta en libertad de algunos presos acusados da terrorismo. Pocos políticos, sin embargó, le han apoyado con declaraciones similares. Apenas el líder de ETA, Mario Onaindía, y los clásicos del abertzalismo como Monzón, Solabarría y Letamendía.

Retolaza, no obstante, y al pronunciarse a favor de una amnistía restringida, apostaba también por la negociación. y trasladaba su factibilidad al Gobierno de Madrid. ABC ha podido saber, a este especio, por personas especialmente autorizadas para negar o afirmar el hecho de la negociación, que en la actual situación no existe ningún intento serio encaminado a lograr de ETA un alto el fuego rápido. «Pero negociar, negociar —se nos ha dicho— se ha hecho alguna vez; se hizo para garantizar una cierta paz en las primeras elecciones generales, y el 22 de junio de 1977 ETA político-militar, ligada a Euzkadiko Ezkerra, coalición que se presentó a las urnas, asesinada a Javier Ibarra. Se hizo también en las segundas elecciones y apenas unos días más tarde moría en Beasain el jefe de la Policía Municipal, Miguel Chevarri, y así sucesivamente...» «Esto demuestra que las medidas pacificadoras tomadas en determinados momentos no han tenido ningún resultado. Tampoco lo tendrían ahora.»

«UN CIERTO SEÑOR A...»

El nuevo ministro del Interior ha desmentido, por otra parte, las negociaciones. El Partido Nacionalista Vasco asegura asimismo que su organización «podría servir de intermediaria, pero que la responsabilidad de una negociación en firme corresponde sólo a Madrid». Cuando en Francia fue detenido el militante etarra Gorostídi, miembro de Herri Batasuna, se le confiscaron, al parecer, algunos documentos que probaban la cierta relación entre algún nacionalista vasco y la dirección etarra. Sin embargo, no existen pruebas evidentes de que haya existido contacto alguno. Un tal «señor A...» figura como uno de los personajes que en algún momento ha hablado con ETA. Un cierto «señor A...» del que parece desconocerse su filiación completa.

Mientras tanto, siguen las campañas contra la tortura y la amnistía. Con diferente éxito, eso sí. Bandrés y Castells, senador este último, han destacado en las denuncias. Dos hombres, dos políticos, dos abogados, que muy recientemente aparecieron Implicados en posibles conexiones con un grupo extremista de la Izquierda holandesa. Bandrés negó otra relación que no fuera la profesional. Castells y Alberich, otro da los supuestamente encartados, ni siquiera se ha molestado en hacerlo. Su «pasotismo» político les ha dado, en esta ocasión, la coartada.

 

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