Ante el asesinato de su colaborador Ramón Baglietto. 
 Oreja: Que nadie hable de amnistía para quien mata     
 
 Diario 16.    14/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Ante el asesinato de su colaborador Ramón Baglietto

Oreja: Que nadie hable de amnistía para quien mata

Ramón Baglietto Martínez, industrial vasco cuyo asesinato en la noche del pasado lunes reivindicó ayer ETA militar, era amigo y colaborador del ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, como señaló éste en Quito, donde se encuentra acompañando a los Reyes.

Marcelino Oreja aseguró que «a los asesinos hay que juzgarlos y condenarlos y que nadie hable de amnistía para los que matan y quieren romper nuestra sociedad».

San Sebastián (Corresponsal) - Ramón Baglietto Martínez, de cuarenta y cuatro años de edad, natural de Eibar y vecino de Azcoitia, casado y padre de dos hijos, fue asesinado hacia las 9,15 de la noche del pasado lunes en el puerto de Azcárate entre Elgoibar y Azcoitia, a unos tres kilómetros de la primera localidad y a unos 50 metros de donde fue hallado el cadáver de Aingueru Berazadi hace cuatro años. El señor Baglietto, que tenía un almacén de muebles en Elgoibar, en la calle Miguel Urruzulu, 5, bajo, se dirigía en su coche, un Seat 124 DL, matrícula SS-9197-k, de Elgoibar a Azcoitia una vez terminado el trabajo.

Al parecer, los autores . del atentado le dispararon una primera ráfaga de metralleta; y el vehículo del señor Baglietto, ya sin control, se estrelló contra un árbol. Después le remataron con varios disparos en la cabeza. La portezuela del conductor presentaba varios impactos y en el interior del coche se hallaron dos casquillos de 9 milímetros Parabellum, marca SK. El cadáver tenía heridas de bala, una de ellas en el ojo izquierdo.

El propietario de un vehículo que pasó por allí poco después observó el coche y pensando que se trataba de un accidente de tráfico avisó a la Policía Municipal de Elgoibar. Cuando acudieron los agentes se dieron cuenta de lo ocurrido, y un religioso, tío de la víctima, que se dirigía de Azcoitia a Elgoibar, le reconoció.

Simpatizante del UCD

El señor Baglietto era íntimo amigo de José Larrañaga, de Azcoitia, que hace varias semanas resultó herido en un atentado. Había sido teniente de alcalde de Azcoitia y tuvo algún cargo en la organización provincial del Movimiento. Según declaró Jaime Mayor Oreja, secretario de UCD del País Vasco, el señor Baglietto había colaborado estrechamente con el partido en Guipúzcoa. Añadió que aún que no estaba totalmente de acuerdo con la política del partido sí se identificaba con las líneas básicas de UCD.

«Le unía —dijo Mayor Oreja— una amistad estrecha y personal con él y sé también que era amigo íntimo

del ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja.» Añadió que la situación de violencia está llegando a cotas insostenibles, y «hasta los que creemos en la democracia estamos llegando a pensar que esta situación no puede ser mantenida y des de luego no tiene sentido. Somo impotentes ante la sensación de que nos están cazando como a conejos».

Por otra parte, amigos de la víctima declararon que «todos los días solía volver a Azcoitia sobre las ocho de la tarde aproximadamente, una vez concluido su trabajo en la tienda de muebles de Elgoibar».

Según manifestó Ciriaco Elias, padre político de la víctima, Ramón Baglietto comentó hace tres días a su esposa que le pareció notar que le seguía un coche, pero no se sabe si tomó alguna medida de precaución o no le dio más importancia.

Colaborador de Marcelino Oreja

El ministro de Asuntos Exteriores, que se encuentra en Quito en viaje oficia1 con los Reyes, manifestó

enterarse del atentado del señor Baglietto: «Estoy deshecho con la noticia del asesinato de mi entrañable amigo Ramón.

«No es posible seguir —añadió— entre la apatía de unos y el miedo de otros: los vascos, ante actos salvajes como tantos que se están repitiendo continuamente en nuestra tierra, tenemos que reaccionar con coraje, ofreciendo nuestras vidas si es preciso, pero no cediendo un ápice al chantaje .»

El ministro español terminó asegurando que «con los asesinos no se puede negociar, y lo digo aquí, en Quito, y lo reitero donde sea. A los asesinatos hay que juzgarlos y condenarlos, y que nadie hable de amnistía para quienes matan y quieren romper nuestra sociedad». Por su parte, el Pleno del Ayuntamiento de Azcoitia, en el que figuran concejales de Herri Batasuna, condenó este atentado.

 

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