Un industrial vizcaíno, durante tres horas. 
 "Yo estuve secuestrado por ETA militar"     
 
 Diario 16.    25/04/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Un industrial vizcaíno, durante tres horas

«Yo estuve secuestrado por ETA militar»

Un industrial vizcaíno, Iñaki Erdicia, fue secuestrado ayer, junto con el encargado de su fábrica, Isidro Balzategui, durante tres horas por un comando de ETA militar cuyos miembros le interrogaron sobre los problemas laborales que sufre la zona de Durango en la que se asienta su industria. El secuestrado relató inmediatamente después de recobrar la libertad los pormenores del secuestro indicando que se refirió a su militancia en el PJNTV y al buen trato recibido por sus trabajadores. «Mi patrimonio son 175.000 pesetas y un coche de hace cinco años», dijo a sus secuestradores.

Bilbao — Durante paco más de tres horas, Iñaki Erdicia, copropietario de la fábrica Tornos Tudu, de Durango [Vizcaya], permaneció retenido en pleno monte por un comando de ETA militar.

Aunque los etarras únicamente buscaron al industrial, también fue retenido el encargado de la fábrica, Isidro Balzategui, que le acompañaba en el momento del secuestro.

Poco después de recobrar la libertad, Iñaki Erdicia relató así a Europa Press las horas transcurridas en cautiverio:

Atados a un pino

«Salimos hacia las 7,15 de la tarde de la fábrica en mi coche un Seat 1430 matrícula BI-758I-H. Iba acompañado de Isidro Balzategui, en dirección a casa. Al llegar al Stop de la carretera provincial, a unos 50 metros de la fábrica, dos jóvenes de unos 26 años nos abrieron la puerta del coche y uno de ellos me puso una pistola en los riñones diciéndome que me pasara al asiento del acampanante del conductor. A Balzategui le dijeron que se colocara en el asiento de atrás con el otro joven. Nos repitieron que no les miráramos a la cara».

«A continuación, con el coche nos llevaron hasta el final de Gallanda, en la zona de Golluria, por un camino forestal. Allí se encontraron con un chico que tomaba el sol y le ataron. A nosotros nos llevaron

más arriba y nos ataron también las manos abrazando un pino. Yo pensaba que lo que intentaban era sustraernos el coche porque habrían realizado algún atraco».

«Un cuarto de hora después llegó con otro coche un tercer miembro del comando, y nos advirtió que no le

miráramos a la cara, por su bien y por el nuestro».

«Me preguntaron si yo era Erdicia y les respondí que sí. Me tallaron entonces de los problemas laborales de la zona de Durango y de que el capital explota a los trabajadores. Nos dijeron que ni nosotros les conocíamos por ellos personalmente, ni ellos a mi, pero que tenían un amplio informe de empresas de la zona, en el que se decía que yo era un déspota.»

Ahora el relato se refiere a un solo interlocutor.

«Yo le he respondido que eso no era cierto y que preguntara en la fábrica y en el pueblo. Yo he dialogado siempre con mis trabajadores. Es cierto que tuve problemas, pero nuestro sector, el de la máquina herramienta, es la cenicienta de la industria en estos momentos y pasamos por graves problemas.»

100 puestos de trabajo

«Llevo trabajando —le dije— desde hace 24 años. Hace nueve cuando la empresa estaba a punto de cerrar, nos hicimos cargo de ella otro compañero y yo, y conseguimos salvar los cien puestos de trabajo.»

Durante este tiempo, hemos hecho frente a las deudas de los anteriores empresarios. Dices —continuó explicando a su secuestrador— que nosotros oprimimos al trabajador. ¿Sabes cual es todo mi capital? 175.000 pesetas en la libreta de ahorro, 85.000 pesetas de sueldo y ese coche que habéis visto, de hace cinco años. Eso es rodo lo que me ha dado el capital a mi.»

«El secuestrador insistió en que muchas empresas de Durango consiguen importantes beneficios y explotan al trabajador, y que nosotros cuando tenemos una pistola destrás somos todos muy buenos. Yo insistí que preguntara en mi fábrica y en el pueblo.»

«Le comenté que en nuestra empresa desde hace un año no ha habido ningún conflicto. Hace dos años sí tuvimos una huelga de 45 días que se resolvió. Hace un año, ios trabajadores de la empresa se sumaron a una huelga general convocada para toda la zona que duró quince días. Desde entonces no ha habido ningún problema laboral.»

«Me preguntó cuál era mi ideología política. Le expliqué que mi padre fue un destacado militante del PNV de Durango y que los tres hermanos también militamos en ese partido. Me dijo que algunos empresarios se hacen de! PNV para explotar al trabajador creyendo que así estén amparados de todo.»

Soy nacionalista de siempre

«Yo le dije que he sido nacionalista de toda la vida, incluso en la época franquista, y que siempre me ha llamado Iñaki, cuando otros no se atrevían a usar nombres vascos.»

«El afirmó que tal vez tuviera razón de lo que decía, pero que de todas formas aquello era un aviso para mí y paralas empresas de Durango que explotan a los trabajadores.»

«Luego les pedí que soltasen a mi compañero, porque sufría del corazón y así lo hicieron A mí me dijeron que no me saltarían hasta el anochecer. Entonces les pedí que llamaran a mí mujer para tranquilizarla. Y así ¡o hicieron. Le comunicaron que estaba en una reunión de trabajo y que me retrasaría.»

Hacia las diez de la noche empezamos a bajar y en ese momento subió la Guardia Civil a soltarnos. A medio camino encontramos mi vehículo. Con anterioridad, se había recibido, a las nueve y cuarto, un aviso en Radio Popular de Bilbao, señalando que había un hombre atado al final del camino de Goyuria, que no estaba herido, y que era por cuestiones laborales. Avisaron que se trataba de una acción de ETA militar.

 

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