Por plantar cara a ETA. 
 El Gobierno vasco respalda la actitud del industrial Alcorta     
 
 Diario 16.    30/04/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

Por plantar cara a ETA

El Gobierno vasco respalda la actitud del industrial Alcorta

Aunque anoche no llegó a producirse una declaración institucional del Gobierno vasco, recién jurado, sobre la actitud del industrial Alcorta —amenazado por ETA si no pagaba el «impuesto revolucionario» de veinte millones de pesetas—, a nivel individual, tanto el lendakari como sus consejeros han coincidido en calificar de valiente y positiva la postura del empresario vasco «al asumir su responsabilidad en el problema de Euskadi».

Bilbao (Corresponsal)

Prácticamente todos los políticos consultados, especialmente los componentes del Gobierno vasco, coincidieron ayer en calificar de «positiva y valiente» la postura del empresario guipuzcoano Juan Alcorta Maíz, al responder públicamente, de forma negativa, a la exigencia del impuesto revolucionario de ETA.

Poco después de tomar juramento de su cargo a los nuevos consejeros del Gobierno vasco, Carlos Garaicoechea declaró sobre el tema que «la postura de Alcorta Maíz está de acuerdo con su filosofía que él mismo hizo pública en su día ante un medio como televisión, de que cada ciudadano tiene su parte de responsabilidad en el problema, que afecta al País Vasco».

«Cuando yo calificaba de chantaje intolerable la extorsión, también afirmaba que quienes están afectados deben afrontar su riesgo, si de verdad se quiere llegar a solucionar el problema», dijo Garaicoechea.

En ese sentido el lendakari insistió en que la postura de este empresario es consecuente con esta filosofía. «Por ello tengo que estar de acuerdo con ella. Alcorta ha aceptado su participación en la responsabilidad que tenemos todos los vascos y la ha afrontado de una forma valiente y positiva.»

Avance hacia las metas

Para el consejero del Interior, Luis María Retolaza, «el señor Alcorta ha demostrado un gran valor ante un problema que padece o ha padecido una parte de nuestro pueblo y esto supone un avance en las metas que nos tenemos que imponer para lograr la pacificación de Euskadi».

Sobre si es posible que el Gobierno vasco hiciese alguna recomendación concreta a los empresarios vascos, Retolaza declaró que «no soy todavía Gobierno y creo que esta decisión debiera ser el resultado de un acuerdo político».

A Javier García Egocheaga, consejero de Industria, le ha gustado mucho la postura adoptada por el señor Alcorta «y creo que en este país se pueden hacer las cosas necesarias para que todo vaya francamente bien».

Asimismo, afirmó que «es altamente positiva para el futuro de Euskadi esta valentía mostrada por el señor Alcorta, ya que es principalmente la falta de confianza del empresario vasco y sobre todo el inversor nuestro problema fundamental».

«Ojalá que esta postura sea adoptada por todos aquellos que reciben este tipo de cartas, para así acabar con el problema de falta de inversión y confianza que padecemos», dijo también.

Este mismo tema fue comentario del consejero de Economía y Hacienda, Pedro Luis Uñarte, que calificó de «eficaz la postura de Juan Alcorta de cara a erradicar definitivamente la extorsión y lograr que ETA no tenga el camino absolutamente libre en su actuación».

«Juan Alcorta ha demostrado que no todos los empresarios vascos están descorazonados y dominados por la desconfianza y ha demostrado que todavía se puede salvar al país a través de su gente, ya que según mis noticias no es el único que ha adoptado esta actitud ante las extorsiones de ETA, aunque él sólo haya sido el que lo ha hecho público.»

Ejemplo brutal

Para Uriarte, esta postura puede ser también un ejemplo para todos los empresarios que, a pesar de inhibirse del pago del «impuesto revolucionario», han emigrado, sin embargo, y se encuentran actualmente dirigiendo sus empresas por teléfono con lo que no se consigue de ningún modo una gestión eficaz.

Finalmente, también el presidente de UCD del País Vasco, Jesús María Viana, ha afrontado el tema señalando que «la carta de Alcorta, por encima de la valentía que se desprende de la misma, es un brutal ejemplo de ciudadanía».

«También los políticos estamos pasando nuestros malos momentos por el mismo tema; es decir, por el terrorismo».

Fue el secretario general de los socialistas vascos, Txiki Benegas, el primero en salir al ruedo de las opiniones sobre el caso Alcorta. Benegas dijo que «ha señalado un nuevo camino, por su valentía y decisión, para construir una nueva sociedad vasca basada en la libertad y en el respeto a todas las personas, al negarse a entregar dinero que sirva para matar y arruinar más a Euskadi».

«La carta de Alcorta —añadió el secretario del PSE-PSOE— es un valiente y bello gesto ante toda la sociedad vasca, que se ve presa de la violencia y el terrorismo, la coacción y el miedo.»

 

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