Aramburu asistió al funeral del guardia civil asesinado     
 
 Diario 16.    30/04/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Aramburu asistió al funeral del guardia civil asesinado

San Sebastian (Corresponsal)

El director general de la Guardia Civil, general Aramburu, se desplazó ayer a San Sebastián para asistir al funeral de cuerpo presente por el guardia civil Rufino Muñoz Alcalde, asesinado el día anterior en un atentado perpetrado en el interior de un autobús interurbano.

Al acto religioso, celebrado a las once de la mañana en la capilla del Hospital Militar, asistieron también el delegado del Gobierno en el País Vasco, general Sáenz de Santa María, jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil; general Rodríguez Topete, general de la zona de Logroño, gobernador civil de Guipúzcoa y gobernador militar de San Sebastián, otras jerarquías guipuzcoanas, así como altos mandos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

Paz y diálogo

En la homilía, el sacerdote dijo «es necesario luchar por la paz y la esperanza. El destino de los hombres es la paz, la convivencia y la fraternidad. No debemos cejar nunca en el empeño por lograr la paz. Tenemos que buscar caminos para conseguir que los hombres se entiendan por la vía del diálogo».

«No podemos hacer del proyecto político —señaló más adelante— un absoluto al que se subordine la justicia y la verdad y se ponga en juego la vida humana.»

Rezado un responso, el féretro cubierto con la bandera española fue sacado de la capilla a hombros de miembros de la Benemérita hasta el patio donde fue introducido en un furgón.

En ese momento se cantó el himno de la Guardia Civil y el propio director general de este Cuerpo dio el grito de «¡Viva la Guardia Civil!» que fue coreado por los presentes, quienes también profirieron vivas a España y al Rey.

Finalmente, el furgón con los restos del guardia civil Muñoz Alcalde emprendió viaje por carretera hacia su pueblo natal, Fresno del Río Tirón, en Burgos, donde será inhumado.

ETA reivindica

El director general de la Guardia Civil, acompañado por el jefe del Estado Mayor del mismo Cuerpo, se trasladó a la residencia de la Seguridad Social, donde se encuentra hospitalizado el policía nacional Hipólito Rodríguez Ramos, herido en el mismo atentado a quien comunicaron la concesión de una condecoración —cruz con distintivo rojo— por su valeroso comportamiento al hacer frente al comando etarra con evidente riesgo de su vida. Según los médicos su pronóstico es reservado.

ETA militar se responsabilizó ayer del atentado ocurrido el lunes en Oyarzun, en el que resultaron muertos el guardia civil Rufino Muñoz, y el miembro del comando Francisco Javier Arancela «Lepo», y herido de consideración un policía armado de paisano.

Por otra parte, también la organización de extrema derecha denominada Batallón Vasco-Español se dirigió ayer a los medios informativos bilbaínos para asegurar que el atentado ocurrido en Oyarzu tendría su respuesta.

 

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