Autor: Unzueta, Patxo. 
 En la presentación de su programa ante el Parlamento Vasco. 
 Discurso pesimista de Garaikoetxea sobre las posibilidades de pacificación     
 
 El País.    16/10/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

En la presentación de su programa ante el Parlamento vasco

Discurso pesimista de Garaikoetxea sobre las posibilidades de pacificación

El énfasis puesto en el tema de la violencia, cuya persistencia «puede acabar con las expectativas de consolidación democrática y de recuperación económica», y ante la que «las perspectivas de negociación son cada vez menos probables», fue lo más destacado del discurso con que inició ayer Carlos Garaikoetxea el debate en el Parlamento vasco sobre el programa presentado por su Gobierno.

El lendakari pasó revista, una vez más, a los tres «objetivos interrelacionados» que constituyen los ejes del programa del Gobierno vasco: la institucionalización autonómica mediante la plena aplicación del Estatuto; la lucha contra el paro y la crisis, y la pacificación. Este último objetivo, de alcance histórico, es de tanta mayor trascendencia, dada la evidente influencia que ejerce sobre los otros dos, porque «si algo está claro, es la voluntad de los autores de los atentados de provocar una involución autoritaria», así como la incidencia de sus acciones en la agravación de la situación económica.

Esa misma trascendencia justificaría, en opinión de Garaikoetxea, un «supremo esfuerzo de reconciliación, que habría que abordar, no desde una perspectiva inmediata, sino con una visión histórica». Pero no es menos cierto que «tales perspectivas de negociación son cada vez menores», de tal forma que, de manera creciente, «el único e ingrato camino que nos va quedando es el de la aplicación de la ley». «La oportunidad de la reconciliación», recalcó el lendakari, «puede pasar, y desde luego no permaneceremos impasibles ante hechos tan incalificables como los que se están produciendo».

A este respecto, carecen de fundamento, según Garaikoetxea, las suspicacias de quienes piensan que «seremos débiles o vacilantes, o que la policía vasca va a resultar poco operativa o fiable». Pero, puesto que, en definitiva, el problema de la violencia «sólo se superará por la acción de la sociedad, que generará sus propios anticuerpos», el Gobierno vasco solicitará «la colaboración de los sectores sociales que pueden influir de manera especial en el conjunto social, llevando a la conciencia de los hombres y mujeres de este pueblo el horror por la violencia y utilizando cuantos resortes permitan aislar esta calamidad social».

Por lo demás, el presidente vasco reiteró sus explicaciones sobre la dificultad adicional que para su Gobierno supone no saber exactamente los recursos con que contará, lo que explicaría, a su vez, la falta de cuantificación de los compromisos establecidos en el programa.

A última hora de la noche de ayer, los distintos grupos parlamentarios iniciaban su turno de intervenciones críticas sobre el programa, que proseguirán hoy.

 

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