La opinión vasca califica de "moderado" el discurso de Garaicoechea  :   
 El "lehendakari" dijo en una aclaración: "Me siento más solidario con los pueblos de España que con los del resto del mundo". 
 ABC.    11/04/1980.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LA OPINIÓN VASCA CAL» DE "MODERADO* EL DISCURSO DE GARAICOECHEA

El «lendakari» dijo en una aclaración: «Me siento más solidario con los pueblos de España que con los del resto del mundo»

País Vasco, 10. (Servicio especial.)

La terminología del Estatuto de Guernica es clara; el presidente del Gobierno Vasco será designado, de entre sus miembros, por el Parlamento vasco y nombrado por el Rey.

De este proceso acaba de darse el primer paso. La «designación» parlamentaria ha requerido, sin embargo, dos votaciones. Carlos Garaicoechea, el «lendakari» designado, obtuvo en la segunda los votos justos, pero suficientes: 25 votos —exclusivamente los de su partido, el Partido Nacionalista Vasco— de un Parlamento en el que se sentaban 49 votantes, dada la ausencia de los 11 parlamentarios de Herri Batasuna, que siguen consecuentes con sus posturas tradicionales.

• UN PLANTEAMIENTO DISTINTO

El marco geográfico: el mismo bajo el que nació, el 7 de octubre de 1936, «1 pitoer Gobierno provisional vasco, al frente del cual figuró José Antonio Aguirre y Lacube: Guernica. Prácticamente, Aguirre obtuvo entonces la casi totalidad de los sufragios emitidos, que fueron teóricamente 291.471. representados por 1009 concejales de Vizcaya y de Guipúzcoa. La izquierda frentepopulista de entonces, sin exclusión, acordó sainar sus votos a favor de Aguirre. Casi cuarenta y .cuatro años después, el planteamiento electoral ha sido distinto. No han votado concejales de Vizcaya y Guipúzcoa, sino parlamentarios electos recientemente, el 9 de marzo, en cada uno de los territorios históricos: Vizcaya, Guipúzcoa y Álava. Ni la izquierda, ni el centro, ni la derecha —por seguir la denominación tradicional— han otorgado voto alguno al candidato nacionalista: Garaicoechea accede a la Presidencia del Gobierno Vasco con los únicos 25 votos de su propio partido, equivalentes al voto de 350..300 electores, sobre un censo de 1.584.000.

• DOS PARADOJAS.—Pequeño dato para la pequeña historia de las paradojas: si en la primera ronda de votaciones para la elección del presidente del Gobierno vasco, el que votó «ana» (voto atribuido al socialista Maturana) vota «no», el «lendakari» Garaicoechea habría perdido dicha votación por 24-23 y dos votos nulos. En la segunda votación hay que suponer que quienes votaron Garaicoechea en la primera, rectificaron la expresión poniendo «sí» mientras el votante de «ana» se sumaba ai «no». Total, lo esperado: Garaieoechea, presidente del primer Gobierno vasco de la posguerra, por 25 votos contra 24.

Otro pequeño dato para la misma historia de las paradojas: los mismos que defienden con singular renuencia la normativa contenida en el Estatuto de Guernica. admitieron lo que parece al menos una discutible interpretación del artículo 33-1 del mismo texto legal, según el cual el presidente del Gobierno vasco lo designa, de entre sus miembros el Parlamento vasco, y lo nombra el Rey. Sólo se había cubierto la primera parte de tan clarificada normativa, cuando el señor Garaicoechea, bajo el árbol de Guernica, con la misma fórmula que uttüzó el «lendakari» Aguirre en octubre de 1937, juró su cargo como presidente del Gobierno vasco. Eran las cero horas y algunos minutos del 10 de abril de 1980. Carlos Garaieoechea, presidente, pues, designado del Gobierno vasco.

• SOLIDARIDAD

Esta mínima alusión —que, según algunas opiniones recogidas en el mismo acto de Guernica. coloca a los restantes pueblos de España, en cuanto a la solidaridad al nivel de los «watusi»— provocaría, en parte, el voto negativo de UCD a la elección de Garaicoechea y una posterior intervención de éste clarificando: «Me siento, y lo digo claramente, más solidario con los pueblos de España que con los del resto del mundo.»

En cuanto a les periódicos, reflejo de ]a opinión, dos matutinos de Bilbao han recogido íntegramente la versión castellana del discurso. Los dos matutinos donostiarras lo recogen en extracto, mientras el periódico «Deia», afecto al propio PNV, que se edita en Bilbao, inserta un amplísimo resumen.

 

< Volver