Autor: Marcos, Ángel. 
 Red de traficantes de drogas descubierta por la policía belga. 
 La heroína, nueva arma de ETA     
 
 ABC.    08/11/1980.  Página: 1, 6. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

Red traficantes de drogas descubierta por la Policía belga

La heroína, nueva arma de ETA

BRUSELAS (Ángel Marcos, corresponsal).

La heroína, nueva arma de la ETA, descubierta por la Policía belga. La Policía belga, en estrecha colaboración con la española, está intentando descubrir una importante organización de tráfico de drogas, cuyo producto sería utilizado por esta organización terrorista para engrosar sus arcas, en caso de un descenso de la recaudación del impuesto revolucionario.

Aunque las autoridades belgas llevan las investigaciones con el mayor secreto, hemos podido averiguar que el cerebro de esta organización criminal, una nueva versión de «donostia connection», reside en San Sebastián.

Este tráfico de drogas con destino al terrorismo de ETA, fue descubierto hace cerca de dos meses gracias a una llamada anónima recibida en los servicios de Gendarmería del aeropuerto nacional de Bruselas. A finales del pasado mes de septiembre, !a Gendarmería del aeropuerto de Zaventem (Bruselas) fue advertida, por ese anónimo comunicante, de la presencia de cuatro personas, procedentes de Bangkok, que transportaban drogas en lugares difíciles de localizar.

Se trataba de tres españoles y una portuguesa, portadores de 600 gramos de heroína pura, disimulada en varias cápsulas instaladas en sus intestinos.

En días sucesivos, tos servicios antidrogas de la Gendarmería belga fueron descubriendo nuevos traficantes en su mayoría de nacionalidad española, que también escondían la droga en su «intestino grueso».

La Policía belga comenzó a sospechar de estas «cápsulas», ya que la mayor parte de los traficantes eran españoles y de origen o domiciliados en el País Vasco español.

SÁBADO 8-11-80

Con destino a Hispanoamérica

ETA, implicada en el tráfico de drogas

En la actualidad, de los doce españoles detenidos en Bruselas, diez son vascos y algunos de estos están fichados por la Policía francesa como activistas de la organización terrorista ETA.

Un hecho que resulta curioso es que la mayor parte de ellos, al ser sometidos a interrogatorio, han declarado que se habían prestado a este «servicio», sólo y exclusivamente, por dinero:

recibían cerca de 400.000 pesetas cuando la «mercancía» llegaba a su destino. Se ha dado el caso de alguno de ellos iba acompañado de algún familiar que ignoraba el contenido de las «cápsulas». La ignorancia de unos y la falta de profesionalidad del resto ha permitido a la Brigada Antidrogas conocer detalles muy significativos: los traficantes detenidos en Bruselas, así como algunos detenidos en el aeropuerto Charles de Gaulle, de París, han afirmado que la heroína estaba destinada al suroeste de Francia, desde donde pasaría la frontera española con destino a la capital donostiarra. Una vez en poder del «cerebro» de «Donostia Connection», ésta sería enviada a Hispanoamérica, lugar en el que se puede obtener un mejor precio. Una vez realizada esta transacción, su producto se destinaría a la compra de armas para la organización terrorista ETA o para pagar acciones de «comandos».

Cada uno de ios traficantes era portador de un máximo de cinco cápsulas con treinta gramos de heroína cada una, es decir, 150 gramos por persona. En Bélgica la heroína pura alcanza un precio de 10.000 francos el gramo, lo que supone que cada traficante portaba droga por valor de un millón y medio de francos belgas (cerca de cuatro millones de pesetas).

Puestos al habla con los servicios competentes, se nos ha informado que ninguno de los detenidos ha recibido noticias de sus familiares en España ni tampoco de los miembros de la colonia vasca en Bélgica. No obstante, la Policía está vigilando la llegada de vascos a este país, especialmente los que suelen frecuentar la «Casa Vasca», lugar de reunión de activistas de la ETA que proceden de Francia.

El procedimiento utilizado por estos traficantes es excesivamente peligroso, ya que en caso de que el embalaje se rompa, las consecuencias pueden ser mortales, dada la pureza de la droga.

Estas cápsulas están compuestas de tres embalajes diferentes: un saquito de plástico que encierra la heroína. Este se encuentra recubierto de varias bandas adhesivas. Por último, una tercera materia sintética que cubre el pequeño paquete. Estas cápsulas tienen un espesor parecido al de una pequeña salchicha. La técnica empleada para su introducción en el intestino es la siguiente: poco antes de iniciar el viaje el traficante, se limpian cuidadosamente sus intestinos y se les introduce, por vía rectal, la cápsula.

Desde el pasado mes de septiembre, la Gendarmería belga ha logrado realizar cuatro operaciones en el aeropuerto de Bruselas, todas ellas procedentes de vuelos de la capital thailandesa. Después, en el hospital de Saint Pierre, los servicios médicos se han encargado de recuperar esta peligrosa droga, que debería convertirse en nuevas armas para la organización terrorista ETA. Ahora sólo queda el descubrir en la capital donostiarra al criminal «cerebro».

 

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