El "sí, pero" del PNV. 
 Condena el terrorismo, aunque encuentra justificaciones para ETA     
 
 ABC.    21/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

0 «sí, pero» del PNV

Condena el terrorismo, aunque encuentra justificaciones para ETA

La dirección del PNV, tras la reunión celebrada en San Sebastián, ha hecho publico un comunicado en el que trata el tema de la pacificación del País Vasco.

«Ante la expectativa suscitada por medios de difusión públicos y privados en torno a las conversaciones que se vienen manteniendo entre partidos vascos y las secciones vascas de partidos de extensión estatal, el Euskadi Buru Batzar (EBB) se siente en el deber de puntualizar la situación y el alcance de tales conversaciones.

Este EBB es consciente y participa de la creciente repulsa popular ante la sangre, la extorsión y los intentos de amedrentamiento que el pueblo vasco contempla y padece, cada día, en su cuerpo social. El PNV, en comunicados reiterados a través de las instituciones públicas en las que participa, o en la calle de forma masiva, ha expresado, hasta la reiteración, y de forma activa, esta repulsa y su voluntad de paz, y lo seguirá haciendo, solo o acompañado, mientras tales hechos sigan produciéndose; pero con igual reiteración, el PNV ha proclamado que la violencia o el terrorismo de Euskadi ha surgido de concretas motivaciones políticas, y que si alguna razón mantiene el apoyo de algunos sectores del pueblo vasco a ETA es, precisamente, el no ver ni creer en la instauración de una autonomía real.

MOTIVOS SUFICIENTES.

EL largo calvario de la primera fase de las transferencias; la no devolución del concierto económico, respetado por la dictadura de Primo de Rivera y por la República, que recogió íntegramente el Estatuto de 1936, y que fue suprimido a Guipúzcoa y a Vizcaya por decreto de guerra de Franco; la trágica situación del pueblo vasco ante el paro y la ruina económica de tantas empresas, sin poder arbitrar solución económica alguna, siguen siendo, entre otros, motivos suficientes para que en este país, y por más comandos que la Policía desarticule, siga habiendo jóvenes que se sienten cargados de razón para acusarnos de ingenuos o de farsantes, y acudir a vías de acción violenta.

TIRAR LA TOALLA.

En opinión del EBB, la lucha por la paz empieza por el serio análisis de estos planteamientos, y por su realización efectiva. Nosotros compartimos el dolor y la angustia de la UCD vasca ante la agresión, inconcebible entre hombres civilizados, a personas de su partido por el simple hecho de pertenecer al mismo. Creemos además en su sinceridad, cuando hablan de la necesidad de soluciones concretas a los problemas expuestos, y de su compromiso como grupo político en tal sentido. Pero este EBB proclama de nuevo, y con absoluta sinceridad, que e| plazo se acaba, que la convicción de que, si en breve tiempo, la UCD total y su Gobierno no pone de su parte lo que puede y debe poner para llenar el Estatuto, el PNV puede verse en el trance de echar la toalla en esta penosa arena política.

Este EBB repite que la situación está así de dura, y que esta situación no puede polarizarse exclusivamente en la lucha contra unas «bandas armadas» o la «represión terrorista». Y que no puede hablarse de un frente conjunto si no se asume la complejidad de temas vitales para" conseguir la paz y defender la democracia.

La creación de un frente hacia la galería es fácil; pero si, por encima del verbalismo y de la espectacularidad, no existen puntos coincidentes sólidos, y un serio propósito de acción conjunta, las expectativas creadas y no realizadas empeoran la situación en vez de mejorarla.

DESAGRADABLE RECUERDO DEL FRENTE AUTONÓMICO.

Nosotros, los nacionalistas, conservamos un desagradable recuerdo de aquel otro frente, el autonómico, creado de cara a las primeras elecciones de la transición. En aquella dramática situación en la que organizaciones políticas y armadas nos querían apartar en la vía política, por la que optamos, hicimos entre todos una aportación fundamental a la incipiente instauración democrática. Uno de los compromisos fundamentales de aquel frente fue el referente a Navarra. Y si hubo partidos, como el comunista, que han seguido fieles a lo pactado, otros, como el socialista o el carlista, se han apartado lamentablemente de la vía trazada.

Este EBB no pretende yugular una acción conjunta por la pacificación de Euskadi. Todo lo contrario: intenta, desde la óptica nacionalista, establecer el marco y las bases sólidas de tal acción; pero tampoco puede ignorar las consecuencias de un falso optimismo, ya que, dada la situación expuesta, quienes nos sentamos en una mesa para estudiar una andadura conjunta podemos vernos, dentro de un mes o de dos, envueltos en una seria dinámica de enfrentamientos.»

 

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