Respuesta al terrorismo     
 
 ABC.    01/11/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Respuesta al terrorismo

El fracaso de la teoría que pretende contener o disuadir al terrorismo en el País Vasco a base cíe concesiones o condescendencias políticas es rotundo. Nada, ni un milímetro, se ha logrado avanzar por este camino. Nadie —y aunque prescindamos de concretas denominaciones, ténganse por dichas— ha logrado nada positivo en este sentido. Los terroristas, con impunidad evidente, siguen matando como y a quien y donde les place. Esta es, sin. más, la verdad.

Hoy tenemos que llorar otros dos asesinados: Juan de Dios Doval, de UCD, y el abogado José María Pérez López. Y un ametrallado, herido gravísimo, el obrero Enrique Aguirre, ¿Cómo limitarnos a seguir comentando, ante la incontenible, al parecer, serie de crímenes, los inútiles tópicos de las condenaciones retóricasdel terrorismo o las no menos inútiles consideraciones sobre la desestabilización de la democracia o la inconveniencia de contestar a La violencia asesina con la legítima violencia de la Ley?

El terrorismo en el País Vasco ha superado ya todas las cotas en las cuales pudiera ser contemplado con pragmatismo político. El terrorismo en el País Vasco ya. no es, de cara a la inmensa mayoría de la opinión pública española, otra cosa que un desafío frontal y brutal a la autoridad del Estado; o sea, a la autoridad del Gobierno.

Y, naturalmente, al Gobierno español le corresponde asumir frontalmente este reto, este desafio abierto y proclamado, esta guerra declarada y proseguida. De nada valen ya y a nadie le interesan —salvo para rechazarlas y hundirse en la más desolada desesperanza— las declaraciones verbales, retóricas, utilitarias, que se emitan gubernamentalmente . contra el terrorismo. El conjunta de la, ciudadanía española entera espera, demanda, otra respuesta al terrorismo. Una respuesta de acciones, no de palabras. Una réplica de hechos; no de propósitos, no de esperanzas, no de promesas.

Ante el terrorismo no caben ya más que las medidas más drásticas, más rigurosas, más legítimamente punitivas. Ni el partido en el Poder, ni los partidos en la oposición, deben albergar duda alguna al respecto. Al pueblo español •—harto ya de crímenes, de víctimas, de sangre, de desesperanza, de desamparo— le importa más una respuesta contundente a tos terroristas

 

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