E. T. A. (P-M) precisará sus condiciones. 
 "Caso Rupérez": El Gobierno no negociará     
 
 Informaciones.    13/11/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

INFORMACIONES / 13 noviembre 1979

Nacional

E.T.A. (P-M.) PRECISARA SUS CONDICIONES

"Caso Rupérez": El Gobierno no negociará

• LOS GRUPOS ESPECIALES DE OPERACIONES (G.E.O.), EN ESTADO DE ALERTA

• EL SECUESTRADO ANDUVO CIENTO VEINTE METROS POR LA CASA DE CAMPO

• BAÑORES PIDE A LOS «POLIS-MILIS» QUE LIBEREN AL DIPUTADO CENTRISTA

MADRID, 13 (INFORMACIONES).

LAS primeras condiciones propuestas por E.T.A. (político-militar) para la liberación del diputado centrista Javier Rupérez —amnistía, integración de Navarra en Euskadi y retirada de la Policía Nacional de las provincias vascas—-, han sido rechazadas por el Gobierno y censuradas por toda la clase política del país. Las investigaciones policiales continúan (aunque sin resultados) y han sido alertados a este respecto los Grupos Especiales de Operaciones (G.E.O.), unidad entrenada y preparada para cualquier emergencia. No se descarta que los «polis-milis» difundan en las próximas horas un nuevo comunicado precisando sus intenciones.

El diputado de Euskadiko (Ezkerra Juan María Bandres ha sido también centro de atención en las ultimes horas. Las coincidencias políticas entre E.I.A. —partido integrado en Euskadiko Ezkerra y al que pertenece Bandres— y los «polis-milis» ha motivado la reacción de dos dirigen, bes políticos vascos —Txikí Benegas (P.S.O.E.) y Jesús María Viana (U.C.D.).—, quienes se han apresurado a manifestar públicamente que Juan María Bandres debe aclarar sus vinculaciones con la organización E.T.A. (p.-m.).

Bandrés, por su parte, ha hecho un llamamiento personal a los «polis-milis» solicitando que liberen cuanto antes, y sin ningún daño, al señor Rupérez. «Lamento extraordinariamente el secuestro —señalo—como lamento las torturas o la muerte del concejal de Lacunsa y todos los demás hechos violentos.»

El diputado de Euskadiko Ezkerra anunció que conserve una deuda personal de gratitud, con Javier Rupérez, quien en octubre de 1976, «con ocasión de una detención por error sufrida por mi se comportó extraordinariamente bien, consiguiendo desde el Ministerio de Asuntos Exteriores que el coche que me conducía a Madrid se detuviera en Burgos, poniéndoseme en libertad con toda clase de explicaciones».

Sin embargo, las declaraciones de Bandrés —en las que subrayó también que se solidarizaba con loe familiares del secuestrado— han sido realizadas de modo personal. E.I.A., partido al que pertenece, no se ha pronunciado sobre el secuestro.

HABLA E.T.A. (p.-m.)

Lo que hasta la tarde de ayer era una extraña desaparición, pronto se convirtió en lo que todos los sectores suponían: un secuestro político. E.T.A. (p.-m.), mediante un comunicado enviado a varios medios de comunicación de Euskadi y al corresponsal de la agencia France Press, de Bilbao, se responsabilizaba del rapto efectuado contra la persona del secretario de Relaciones Internaciónales de U.C.D.

Según esta organízacion, el secuestro de Rupérez se inscribe dentro de la «tercera fase» de la campaña denominada «con el Estatuto, los presos a la calle». Los «polis-milis» culpan al Gobierno «de los hechos represivos acaecidos últimamente en Euskadi, y añaden que «a la exigencia popular de amnistía con el Estatuto, el Gobierno está respondiendo con torturas y asesinatos». El comunicado dice también que «el Gobierno de la U.C.D trata de crear por todos los medios un clima de inestabilidad total que le permita demorar y recortar al máximo las transferencias al ente autonómico vasco», y anuncia la confec-

ción de otro escrito, en el que se concretarán las reivindicaciones que habrán de acompañar a la liberación del político ucedista.

U.C.D.: NO NEGOCIAREMOS

El comité ejecutivo de Unión de Centro Democrático se reunió ayer extraordinariamente bajo la presidencia de Adolfo Suárez. El presidente del Gobierno estudió, Junto con los ejecutivos de su partido, una respuesta al comunicado de E.T.A. (p.m.) que reivindicaba el secuestro de Rupérez. Cinco puntos componen 3a no. ta centrista:

1. Exigir incondicionalmente la puesta en libertad inmediata de Javier Rupérez.

2. Manifestar su sentir radicalmente contrario a cualquier negociación con la organización E.T.A.

(político-militar), fueren cuales fuesen las condiciones que esta organización pudiera formular, y rechazar, consecuentemente, el sometimiento a este o cualquier otro tipo de chantaje.

3. Expresar su solidaridad y pleno respaldo al presidente del Gobierna y del partido, en el sentido anteriormente expuesto, y en orden a cuantas decisiones hubiera de adoptar a la vista de los acontecimientos.

4. Trasladar a Javier Rupérez y a sus familiares el sentimiento de su plena solidaridad moral.

5. Reiterar la condena de esta nueva manifestación de desprecio a los derechos humanos y a las más elementales exigencias de la convivencia civil.

SEGUNDO MENSAJE DE LA FAMILIA

Al primer mensaje enviado por la familia Rupérez, dirigido a los secuestradores, en el que se definía a Javier como «un luchador en defensa de las libertades democráticas y los derechos humanos» y se pedia su puesta en libertad «sano y salvo», Ignacio Rupérez, hermano del secuestrado, ha leído un segundo mensaje en el programa de R.N.E. «España a las ocho», que dice lo siguiente:

«Querido Javier: Tu familia siempre ha estado unida por el amor de unos a otros y la ayuda que nunca nos hemos negado. Ahora que no estás con nosotros, ese amor y esa ayuda son más fuertes que nunca; ni se debilitan por la necesidad que padeces, ni sufren ninguna desazón por tu suerte. Como muy bien sabes, el futuro es también fruto de la voluntad, y nosotros no concebimos para ti y para nuestra patria un futuro distinto a aquel por el que siempre has luchado: El de la libertad, la paz y la tolerancia.

Tu mujer y tu hija, tu madre y tus hermanos, tus amigos, quieren comunicarte su energía y su fe, que nacen del amor y de la ayuda, y de unos ideales, todo ello compartido en las horas buenas y en las malas.»

Durante toda la tarde de ayer, la mayoría de los partídos políticos, dirigentes y otras organizaciones hicieron comunicados y declaraciones de condena ante el secuestro del que es victima Javier Rupérez.

Tras la reunión conjunta que mantuvieron ayer las ejecutivas del P.S.O.E. y el P.C.E., Felipe González, Enrique Múgica y Santiago Carrillo solicitaron la puesta en libertad de Rupérez, «de forma inmediata y sin condiciones previas». El Consejo General Vasco, a propuesta de su presidente Carlos Garaicoechea, acordó también solicitar su inmediata liberación y expresó su sentimiento y condolencia por los graves acontecimientos que han ocurrido en el País Vasco en los últimos días.

El secretario general de la U.G.T., Nicolás Redondo, calificó de «execrable» el secuestro y manifestó que «la práctica política de E.T.A. (p.-m.) es nociva y lesiona los intereses del pueblo vasco y no favorece el desarrollo del autogobierno de Euskadi».

En el extranjero también se ha seguido con gran interés los últimos acontecimientos en torno al «caso Rupérez». La Unión Mundial de la Democracia Cristiana ha manifestado su solidaridad con el secuestrado. El ministro belga de Exteriores y el Partido Democristiano de este país se han sumado a la larga lista de condenas. El movimiento Peronista Montonero (Argentina) ha difundido un comunicado en Madrid, expresando su deseo de que Rupérez aparezca sano y salvo.

DIFICULTADES POLICIALES

La amplia operación policial montada en torno al secuestro de Javier Rupérez no ha dado todavía resultados satisfactorios. INFORMACIONES ha podido saber que —conocida ya la implicación de los «polis-milis» en el caso—, es la Brigada Operativa, que dirige el comisario Ballesteros (antes, en manos de Conesa), la que se ha encargado de las investigaciones.

Durante todo el día de ayer —descubierto el automóvil del secuestrado—, la Policía rastreó con perros especializados toda la Casa de Campo. El único resultado conseguido fue que los perros caminaron desde el lugar donde fue hallado el automóvil hasta un cerro situado a 120 metros. Parece que Rupérez fue trasladado a pie hasta ese cerro y alli, introducido en un automóvil.

Los secuestradores tuvieron cerca de cuatro horas para moverse con toda facilidad por Madrid y hacer todo tipo de conjeturas, ya que hasta la una y media de la tarde del domingo (ver INFORMACIONES de ayer), la Policía no supo nada de su desaparición. Este mediodía se tenían noticias de que habían sido detenidos dos sospechosos.

 

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