El fiscal redujo sus peticiones de condena. 
 Tres etarras, desalojados de su juicio, junto con el público     
 
 Diario 16.    27/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

El fiscal redujo sus peticiones de condena

Tres etarras, desalojados de su juicio, junto con el público.

Cinco presuntos activistas, pertenecientes al comando «Aralar» de ETA militar, fueron juzgados ayer en la Audiencia Nacional. En la vista se produjeron incidentes entre los acusados y el público, con lo que se produjo el desalojo de éste y tres de los acusados. El fiscal pidió dieciséis años y un día de reclusión para estos tres activistas, así como otro año para dos presuntos pertenecientes a un comando de información de ETA.

Madrid — Tres de los integrantes del comando «Aralar» de ETA fueron desalojados por la Policía, de su juicio, al tiempo que el ministerio fiscal redujo en veinticuatro años las peticiones de condena para ellos.

Nada más llegar a la sala los tres encausados, que están en prisión, el público asistente a la vista comenzó a aplaudir y el presidente del Tribunal anunció que si se seguía por este camino mandaría desalojar la sala.

Instantes más tarde el procesado Galarza se levantó y dijo que no reconocía al Tribunal «ni a cualquier otro que no sea nuestro propio pueblo» y acusó a los magistrados de ser los culpables de «la represión en Euskadi».

El procesado Mikel Lopetegui se levantó, al igual que su compañero, y pidió un minuto de silencio por «los asesinatos de nuestros compañeros Mikel Arregui (concejal navarro de Herri Batasuna, muerto en un control de la Guardia Civil) y Asió (militante etarra que resultó muerto, al parecer, en un enfrentamiento con las FOP)».

El presidente del Tribunal preguntó su nombre al procesado que había pronunciado las anteriores palabras, pero como única respuesta recibió el grito de otro de los encausados dicíéndole: «Hemos pedido un minuto de silencio», ante lo cual la sala entera enmudeció.

Transcurrido este periodo de tiempo, los procesados gritaron «Gora Euskadi askatuta, gora Euskadi socialista» y «Cora ETA», siendo coreados estos gritos por el público asistente. Ante esta situación el presidente del Tribunal mandé desalojar la sala, lo que hicieron entre gritos favorables a ETA militar, a la

independencia de Euskadi y con el canto del «Eusko Gudariak».

Desalojados los asistentes

En el desalojo la Policía intervino únicamente para evitar que los asistentes se quedaran en el interior del Palacio de Justicia y para llevarse a los procesados, que, pese a todo, pudieron tomar contacto con algunos de los asistentes al juicio. En ningún momento se emplearon los materiales antidisturbios.

La vista, ya sin público, continuó con las declaraciones de los otros dos procesados, que se encuentran en libertad provisional, Carlos Ollo y Juan Manuel Pellejero, acusados de ser los «correos» del comando y, por tanto, de haber servido de enlace entre el mencionado comando «Aralar» y la dirección etarra en el sur de Francia.

Estos dos procesados negaron las acusaciones del ministerio fiscal, que les hacía responsables de un delito de colaboración con bandas armadas y por el que en un principio solicitaba la pena de tres años de reclusión. A la hora de elevar a definitivas sus conclusiones, las modificó y únicamente solicitó para ellos la pena de un año de reclusión, parte del cual ya lo cumplieron los procesados en calidad de prisión preventiva.

Los abogados defensores de los procesados Lopetegui, Galarza y Flores (que habían sido desalojados) manifestaron que, siendo consecuentes con la actuación de sus clientes, renunciaban a informar al Tribunal sobre sus conclusiones, aunque elevaban éstas a definitivas y solicitaban, por tanto, la libre absolución de sus patrocinados.

El tercero de los letrados defensores, en calidad de representante de los procesados Ollo y Pellejero, pidió igualmente una sentencia absolutoria para sus patrocinados, basando su defensa en la falta de pruebas que revestían las acusaciones fiscales.

Volaron repetidores de TVE

El comando «Aralar» de ETA (m) voló, según las acusaciones policiales, los repetidores de TVE y de la Guardia Civil situados en el monte Alchueta de la sierra navarra de Aralar. Igualmente están acusados de haber perpetrado un robo con intimidación, de portar armas de guerra sin licencia y de formar parte de una organización ilegal cuyo fin es alterar la paz social y el orden constitucional.

En las primeras conclusiones, el ministerio fiscal acusaba además a los tres procesados, que fueron desalojados del juicio, de haber intentado atentar contra la vida de un teniente de la Guardia Civil de la localidad navarra de Alsasua, aunque en su calificación definitiva suprimió las peticiones de pena por este delito.

La petición definitiva es de dieciséis años y un dia de reclusión para Lopetegui, Galarza y Flores, y un año para Pellejero y Ollo.

 

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