En el entierro de uno de los guardias asesinados en Azpeitia. 
 Valencia: miles de personas rindieron homenaje a las fuerzas de Orden público     
 
 ABC.    01/12/1979.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

A B C. SÁBADO. 1 DE DICIEMBRE DE 1979. PAG. 7.

EN EL ENTIERRO DE UNO DE LOS GUARDIAS ASESINADOS EN AZPEITIA

VALENCIA: MILES DE PERSONAS RINDIERON HOMENAJE A LAS FUERZAS DE ORDEN PUBLICO.

Valencia. (Agencias.) Ayer se celebró en Valencia el funeral y sepelio del guardia civil Antonio Alex Martínez, asesinado por un comando de ETA el miércoles, en la localidad guipuzcoana de Azpeitia. Los restos del agente asesinado habían llegado eI jueves, por la tarde, a Valencia, donde residen sus familiares, y la capilla ardiente quedó instalada en el acuartelamiento de Cantarranas, en la zona portuaria.

A las once, el túmulo funerario fue llevado al patio del cuartel, donde se había colocado el altar. Cubría el féretro la bandera nacional y, sobre ella, el tricronio del guardia civil asesinado. Una mujer vestida de negro depositó junto a este tricornio dos claveles.

En sitiales destacados se encontraban los padres y otros familiares del agente muerto, así como el gobernador militar, general Luis Caruana Gómez de Barreda; gobernador civil, José María Fernández del Río Fernández; general jefe de la tercera zona de la Guardia Civil, Antonio Hermosilla; corone; jefe de la circunscripción de la Policía Nacional, Máximo Zuviri; jefe superior de Policía. Ramón González, así como generales y oficiales del Ejército, de la Armada y de Aviación, y autoridades civiles.

Entre los numerosos asistentes, que llenaban totalmente el patio del acuartelamiento, había centenares de guardias civiles, oficiales del Ejérrito, Junta de la Hermandad de Alféreces Provisionales, Ejecutiva provincial de UCD y todos tos concejales y diputados provinciales de este partido, así como algunos del PSOE y PCE

En las proximidades del túmulo fueron depositadas más de treinta coronas, remitidas por diversas agrupaciones militares, de la Guardia Civil, y de otros sectores de las Fuerzas del Orden. El túmulo estaba custodiado por tres. funcionarios de la Guardia Civil y uno de la Policía Nacional, que rendían honores.

Ofició la ceremonia el teniente vicario, coronel Ustoa, con quien concelebraron el capellán de la Policía Nacional, Manuel Checa Yuste, y el sacerdote secular Jesús Martín, quien había sido profesor del guardia asesinado. En la homilía, el oficiante hizo un canto a las virtudes castrenses de las Fuerzas del Orden.

Tras la ceremonia religiosa, y en un furgón fúnebre, los restos del guardia Antonio Alex Martínez fueron trasladados al cementerio general, donde recibieron cristiana sepultura. En el trayecto, donde el furgón iba custodiado por fuerzas que le rendían honores, numeroso público se congregó para testimoniar el homenaje a las Fuerzas del Orden.

 

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