A través del "impuesto revolucionario" en 1979. 
 ETA puede haber obtenido veinte mil millones de pesetas     
 
 Diario 16.    07/12/1979.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

NACIONAL

A través del «impuesto revolucionario» en 1979

ETA puede haber obtenido veinte mil millones de pesetas

La organización terrorista ETA, en sus ramas militar y político-militar, podría haber obtenido un total de 20.000 millones de pesetas durante el año actual como «contribución» de los empresarios vascos por la vía del delito de extorsión que los etarras denominan «impuesto revolucionario». En el último mes se han recibido 200 cartas exigiendo él citado «impuesto».

Madrid — Por la vía del llamado «impuesto revolucionario» la organización terrorista ETA, en sus diferentes ramas, podría haber «recaudado» a finales del año actual un total de unos 20.000 millones de pesetas, según algunas fuentes, si bien esta cifra es difícil de comprobar.

La infraestructura de la organización terrorista, así como su habitual acceso al mercado negro internacional de armamento, exige cuantiosos gastos, que ETA compensa mediante la utilización de los atracos y los «impuestos revolucionarios», fundamentalmente, toda vez que aún no hay datos disponibles sobre las posibles ayudas complementarias de organizaciones internacionales.

Los únicos datos disponibles en este sentido se refieren fundamentalmente a ayudas de entrenamientos y sobre técnicas terroristas y guerrilleras, recibidas en países como Argelia, Cuba, algunos países del Este, así como organizaciones terroristas tales como el IRA irlandés y los Tupamaros. Tampoco se descartan posibles intercambios de armas.

De 10.000 a 100.000 pesetas al mes.

En cualquier caso, la fuente principal de financiación de los etarras viene siendo últimamente el llamado «impuesto revolucionario», que según algunas fuentes bien informadas afecta a unos doscientos

empresarios vascos, víctimas habituales de este delito de extorsión.

Las cantidades que, mediante la correspondiente amenaza, se ven obligados a pagar estos empresarios oscilan entre las 10.000 y las 100.000 pesetas mensuales, según el volumen de sus negocios. La amenaza que pesa sobre los empresarios ante la negativa «a contribuir a la lucha por el pueblo vasco» —según frase habitual de los etarras— es la de ser asesinados.

De hecho, no siempre se ha cumplido la amenaza en sus fatales términos, ya que algunos empresarios sí se han negado a satisfacer las pretensiones de los terroristas. Lo cierto es que han sido varios los asesinados y más los que «como aviso» han recibido tiros en las piernas, reacción más habitual en la ETA político-militar.

El procedimiento de «pago» es diverso. En unas ocasiones se les pone en contacto con un «recaudador» etarra en el sur de Francia -generalmente San Juan de Luz, Bayona o Biarritz— o ingresarlo en algunas cuentas numeradas de la Banca suiza, con lo que se induce a un nuevo delito de evasión de divisas.

La técnica terrorista del «impuesto revolucionario» coincide ya con los orígenes de ETA. El destacado dirigente etarra Peixoto recordó en 1973, en la primera parte de la asamblea de la organización, que ETA llevaba desde 1966 cobrando «impuestos» a los industriales vascos. Aquella fórmula fue el antecedente del actual sistema.

En los últimos meses el sistema está completamente normalizado y parece que da a la ETA una cierta «segundad» a sus arcas, con lo que han disminuido los atracos, correspondiendo éstos fundamentalmente a los llamados comandos autónomos.

Como ya se denunció hace tiempo, algunos de estos «impuestos» fueron «descontados» directamente en algunas entidades bancarias situadas en el País Vasco, procedimiento que disminuyó tras las denuncias judiciales de algunos de los afectados.

Por otra parte, se sabe que algunos empresarios negocian con intermediarios una posible «rebaja» de sus pagos.

En este sentido, el periodista Pedro Rodríguez decía hace algunos días en la «ioja del Lunes» de Madrid que «muchos industriales vascos que ingresan en bancos, regulares su impuesto revolucionario negocian con un conocido abogado, popular político, sustanciosas rebajas de la "mordida"».

Garaicoechea: Que no se pague

El pasado 19 de septiembre, y tras el asesinato por ETA de dos jefes militares en Bilbao, el presidente del. PNV y del Consejo General Vasco, Carlos Garaicoechea, hizo un llamamiento por televisión a todos los ciudadanos vascos para «que se posicionen de una manera eficaz e inequívoca, asumiendo riesgos si es preciso, contra los intentos de los actores de la violencia». En esa misma intervención pública, el presidente del PNV denunció «el comercio macabro de impuestos revolucionarios» e invitó a los vascos «para que no hagan el juego a los que con este tipo de acciones van contra los intereses del pueblo vasco».

 

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