Comienza el debate constitucional     
 
 Informaciones.    05/05/1978.  Página: 1, 39. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

TODOS QUIEREN UNA CONSTITUCIÓN PACTADA

HERRERO DE MIÑON

El primer orador correspondiente a los trabajos, propiamente dichos, ha sido el

ponente de Ü.C.D. señor Herrero de Miñón. Las Intervenciones han tenido como

límite temporal un máximo de cuarenta y cinco minutos. El señor Herrero ha

manifestado que U.C.D. votará a favor de la adopción del texto de la ponencia

como base de trabajo, y ello por tres razones: primera, las circunstancias que

se han dado en la génesis del proyecto; segunda, el propio contenido del

proyecto, y tercera, el ánimo de concordia que ha presidido a sus autores.

Ha examinado a continuación cada uno de estos apartados y ha puesto de relieve

Que, en cuanto a la génesis. se ha procurado no ceder a la tentación de elaborar

una Constitución de tipo canovista o ajena a la voluntad total de la asamblea

soberana. En este sentido ha criticado lo que llamó «Constituciones

hemipléticas».

En lo que concierne al contenido del proyecto, ha reconocido que tal vez merezca

el reproche de largo, prolijo y retórico en muchos casos, pero que con

independencia de esta critica, el texto merece un largo gesto de asentimiento.

Ha definido el concepto de nación como «voluntad de vivir juntos», pero a

continuación ha matizado que esta voluntad puede graduarse para dar paso a la

coexistencia pacifica de otras entidades nacionales. En todo momento ha salvado

la idea de que España es una nación, y que este principio es irrenunciable, con

lo cual ha excluido expresamente toda posibilidad de separatismo legal.

Se ha referido también al estado de derecho, diciendo que se funda en el

principio de libertad. En cuanto a la regulación de la «moción de censura

constructiva», ha anunciado que U.C.D. apoyará esta fórmula siguiendo la pauta

del modelo alemán.

A Juicio del señor Herrero, uno de los aspectos mas certero» del texto

constitucional ha sido la definición de la forma política del Estado como

Monarquía parlamentaria. Ha insistido en que la Monarquía es el «motor pacífico

de la instauración democrática y su más sólido estrato protector».

Por último, se ha referido a las funciones de la Corona, y ha comentado su papel

simbólico y su papel moderador; el primero, basado en su significado como

exponente de continuidad del Estado y de la unión de sus pueblos, y el segundo,

en razón a que el Monarca se perfila como un vértice de poder que se limita a

aconsejar, ser informado y advertir, ejerciendo en este sentido una magistratura

moral relacionada con la función arbitral que debe corresponderle.

PECES-BARBA

Acto seguido ha tomado la palabra el ponente socialista don Gregorio Peces

Barba. Ha dicho que su partido defiende un socialismo democrático y ha

calificado de conservador el discurso pronunciado por el señor Herrero de Miñón,

haciendo hincapié en la defensa de un Estado liberal de derecho sin mayor

ingrediente social. Según el señor PecesBarba, todas las Constituciones deben,

cumplir una triple función de legitimación, de seguridad y de justicia, sin

menoscabo de ninguna de ellas. Por la función legitimadora, se dota de

respetabilidad democrática al Estado, al frente del cual nadie responde ya ante

Dios y ante la Historia.

Por la función de seguridad, los socialistas consideran que se cumple un papel

importante, pero nunca superior al del principio de la justicia. Ha manifestado

en este último sentido que la función de Justicia no es una utopía sino un

conjunto de valores que dan contenido a la Constitución.

El ponente socialista ha criticado algunos aspectos del texto constitucional, y

especialmente la retórica que inspira la redacción del artículo 2.°, donde se

contempla la autonomía de las nacionalidades y regiones, pero rodeándose esta

expresión de una serle de referencias cautelares.

Ha añadido que la Constitución, para tener una perdurabilidad, ha de ser

flexible, y para durar tiene que facilitar la posibilidad de su propio cambio.

En otro momento de su discurso, ha hecho alusiones a las circunstancias que

determinaron el abandono socialista de la Ponencia y ha pedido que se aplique la

máxima flexibilidad en la admisión de enmiendas «in voce» para que no se

produzca la indefensión de ningún grupo parlamentario.

El momento más significativo de la intervención del señor PecesBarba ha sido

aquel en que ha hecho referencia al voto particular que el Partido Socialista

piensa defender sobre la forma del Estado. Ha justificado esta precisión

diciendo que en la Constitución debe discutirse todo.

Al final, ha reconocido que el conjunto del material que, integra el texto

constitucional es válido, si bien han empeorado los contenidos relativos al

poder judicial, la economía y la hacienda, las autonomías y el procedimiento de

reforma constitucional.

El señor PecesBarba ae ha despedido con una critica al señor Herrero de Miñón

por no haber hecho mención de la composición del Senado, cuya regulación futura

-dijo- no debe confiarse a una ley orgánica.

CARRILLO

Ha continuación ha tomado la palabra el represente comunista, don Santiago

Carrillo. Ha empezado diciendo el secretario general del P.C.E., que «importa

reducir los plazos del debate, para dotar lo más rápidamente posible al país de

una constitución».

El señor Carrillo ha manifestado que los diputados comunistas mantienen de

entrada una actitud general favorable al documento, y en primer término se

felicitan por el hecho de que en el primer articulo se reconozca que la

soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan todos los poderes

del Estado. A continuación ha exclamado; «¡Ni la "Gracia de Dios", ni la

"Providencia", ni ningún "mandato de la Historia"; la voluntad del pueblo ei la

única fuente legitima de todo poder y ante ella deben responder, en definitiva,

todos los poderes del Estado!»

Ha reconocido al texto constitucional, sin perjuicio de denunciar su tendencia

conservadora, el mérito de no cerrar las puertas a los cambios estructurales, ni

declarar inconstitucionales los cambios sociales que mañana puede reclamar la

soberanía popular.

Después de pasar revista a las incidencias históricas sobre la forma de Estado y

la política de reconciliación de su partido, ha hecho abiertos elogios del Rey,

que -dijo el dirigente comunista- «ha sabido hacerse eco de las aspiraciones

democráticas y ha asumido la concepción de una Monarquía democrática y

parlamentaria», convirtiéndose en «una pieza decisiva en el difícil equilibrio

político establecido en este país», virtud que sigue demostrando, a juicio del

secretarlo general del Partido Comunista Español.

A continuación, el señor: Carrillo ha expresado este juicio: «El (el Rey) ha

desempeñado el papel de bisagra entre el aparato del Estado, sobre cuyas

características no necesito insistir, y las profundas aspiraciones democráticas

de la saciedad civil. Si él no estuviera ahí -repito que teniendo en cuenta las

características del cambio-, el aparato del Estado y la sociedad civil hubieran

chocado, y la misma sociedad civil se habría dividido también, con consecuencias

dramáticas para los pueblos de España.»

Partiendo de esta realidad, Santiago Carrillo ha declarado que si en las

condiciones concretas de España los comunistas pusieran sobre el tapete la

cuestión de la República, «correríamos bada una aventura catastrófica en la que,

seguro, no tendríamos la República, pero perderíamos la democracia».

Otro de los aspectos contemplados en el discurso del dirigente comunista ha sido

el tema de las autonomías, cuya peligrosidad para la unidad de España ha negado

resueltamente, significando que, por

el contrario, son las autonomías el único camino para lograr el fortalecimiento

de esa unidad.

Ha anunciado que los comunistas propondrán algunas enmiendas, destendentes a

corregir las indeterminaciones e indiscriminaciones que se observan en el tema

de las autonomías dentro del proyecto constitucional, y también ha anticipado

que aportarán enmiendas y modificaciones en los aspectos que se refieren al

derecho de huelga, sindicación y «lockout».

Asimismo ha hecho referencia a la enseñanza, calificando la escuela pública de

totalmente insuficiente, pues «sin la contribución de la escuela privada la

desescolarización sería enorme».

Los comunistas se preocuparán también durante los debates de asuntos tales como

el divorcio, la abolición de la pena de muerte y el aborto, que a Juicio de

Carrillo deberían quedar resueltos en la Constitución.

FRAGA

La última intervención de la mañana ha correspondido al secretario general de

Alianza Popular, don Manuel Praga Iribarne. El señor Fraga estima que las

circunstancias hístóricas actuales son en España especialmente propicias para

elaborar una Constitución adecuada a las exigencias de la sociedad. Ha celebrado

que la fórmula constitucional contenida en el proyecto que ahora se discute no

responda a la incitación de ningún grupo político, pero ha prevenido contra las

utopías y los enfoques milagreros de la Constitución, que nunca podrá dejar de

ser un punto de partida y un equilibrio de fuerzas económicas, sociales y

culturales.

Para el portavoz de Alianza Popular, y ponente de la Constitución, la renuncia

al estado confesional justifica plenamente el reconocimiento del hecho histórico

y sociológico de que los españoles son católicos en su mayoría. Por otra parte,

la educación, en una sociedad libre, necesita de un sector privado al lado de un

potente sector público. Pero lo más significativo e interesante del discurso del

señor Fraga ha sido su referencia a «la sagrada e indisoluble unidad de España

como nación y como Estado nacional». Aun mostrándose partidario de la

articulación efectiva de un sistema constructivo de autonomías, el líder de

Alianza Popular se ha pronunciado «con toda energía y con plena conciencia de la

trascendencia histórica de su gesto» contra la introducción del término

«nacionalidades]» en la Constitución. «Porque para nosotros -ha añadido- no

existe más nación que la española... El concepto de nación no se puede acuñar a

voluntad; no basta una particularidad lingüistica, étnica o administrativa; sólo

la suma de un gran territorio compacto, de tradición cultural común y con

proyección universal, una viabilídad económica, una organización política

global, probada por siglos de historia, constituyen una nación.»

El señor Fraga ha dicho también que Alianza Popular apoya decididamente la forma

monárquica del Estado. Igualmente acepta un «parlamentarismo racionalizado, que

permita a la vez gobiernos fuertes y control efectivo de los mismos por unas

oposiciones responsables».

Finalmente, se ha referido a la seguridad como una de las más básicas

necesidades humanas y uno de los fines más importantes y legítimos del Estado.

La Constitución, además, ha de ser capaz de resistir todo tipo de tensiones,

incluido la rresión terrorista, que a juicio del dirigente de Alianza Popular,

nadie puede concebir como una amenaza casual o transitoria.

U. C. D.: DIECISIETE DIPUTADOS

La composición de la comisión es la siguiente:

Osear Alzaga (Madrid. Sustituye en la comisión a Salvador Sánchez Teran, por

haber sido éste designado ministro) ; Rafael Arias Salgado (Toledo); Emilio

Attard (Valencia. Presidente de la comísíón); Juan Antonio Bolea (Zaragoza);

Gabriel Cisneros (Soria. Ponente); Jesús Esperabé de Arteaga (Salamanca); Luis

de Grandes (Guadalajara); Miguel Herrero Rodríguez de Miñón (Madrid. Ponente);

César Llorens (Las Palmas); José María Martin Oviedo (Avila); José Luis Meilán

(La C o r u ñ a); José Manuel Paredes Grosso (Cádiz. Secretario primero de la

comisión); José Pedro Pérez Llorca (Madrid. Presidente del grupo. Ponente);

María Teresa Revilla (Valladolid); Jesús Sancho Rof (Pontevedra) ; Antonio

Vázquez Guillen (La Coruña), y Luis Vega Escandón (Oviedo. Vicepresidente

primero de la comisión).

Dentro de la común pertenencia a U.C.D., destaca entre los 17 diputados de este

grupo la corriente del desaparecido Partido Popular y la tendencia

demócratacristiana.

P.S.O.E.: TRECE DIPUTADOS

Pablo Castellano (Cáceres); Luis Gómez Llórente (Oviedo); Felipe González

(Madrid); Alfonso Guerra (Sevilla); Enrique Múgica (Guipúzoca. Vicepresidente

segundo de la comisión); Gregorio PecesBarba (Valladolid, Ponente); Joan

Raventós (Barcelona, Secretario segundo de la comisión); Joaquín Ruiz Mendoza

(Valencia); Je rónimo Saavedra (Las Palmas); Vicente Antonio Sotillo

(Castellón); Enrique Tierno (Madrid); Josep María Triginer (Barcelona), y Luis

YáñezBarnuevo (Badajoz).

La Impresión que ofrece este equipo es que se trata de un despliegue del Partido

Socialista, que deja adivinar una atención política preferente de los

socialistas a la elaboración de la Constitución, coherente con la expectativa

del P.S.O.E. de hacer realidad en un futuro próximo su alternativa de poder.

P.C.E.: DOS DIPUTADOS

Santiago Carrillo (Madrid) y Jordi Solé Tura (Barcelona. Ponente). La presencia

comunista en la comisión encargada de elaborar el proyecto de Constitución lleva

la marca del eurocomunismo, en un momento en que las tensiones en el seno del

P.C.E. han creado un antagonismo entre leninistas y eurocomunistas.

A.P.: DOS DIPUTADOS

Manuel Fraga Iribarne (Madrid. Ponente) y Federico Silva Muñoz (Zamora).

Al margen de las diferencias que separan a ambos políticos se prevé una

actuación conjunta en materia constitucional. No hay que decir la atención

primordial de Alianza Popular al debate parlamentario sobre la Constitución.

AUTONOMISTAS: DOS DIPUTADOS

Xavier Arzallus (P.N.V., Guipúzcoa) y Miguel Roca (Minoría catalana, Barcelona.

Ponente).

Los dos son, naturalmente, representativos de las fuerzas políticas que los

respaldan. Ambos son de gran brillantez. Arzallús representa la línea más

nacionalista, que predomina en el País Vasco, Roca, que se considera más

catalanista que socialista, se alineará probablemente con U.C.D. en materias

socioeconómicas.

 

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