Autor: J. L. V. D.. 
   Acción española     
 
 ABC.    23/03/1969.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ACCIÓN ESPAÑOLA

No se explica fácilmente por qué no.se había escrito la historia de una revista y de un movimiento político y cultural de fondo religioso, como Acción Española. Pero el hecho es que por más de un motivo, y alguno de ellos triste, la cosa estaba por hacer.

Luis Maria Ansón estudia, por fin el asunto en una especie de documentada abreviatura, "Acción Española", salpicada de anécdotas, pero sujeta a un método de buscar, ordenar y exponer. Con él se logra conocer fácilmente lo aué hiso en el campo doctrinal y en el político una publicación primero quincenal, luego mensual, durante cinco años de existencia. La religión, la Patria, la economía, el Ejercito, las formas de Gobierno, la vida internacional se analizan sin perder el hilo de los acontecimientos que precedieron a la guerra.

Ya va siendo justo decir que Ansón es figura príncipe entre los más jóvenes periodistas españoles. Tiene ttn temperamento barbián y risueño, y dispona de una pinina mórbida v cristalina que se enardece sirviendo a ideales puros. No debe extrañar que alguna ves esa energía, como la de un potro indómito, necesite del freno y la brida para «o cometer algún desmán con quien se ponga delante.

Esto no es reprobar, claro que no, la nobleza y el valor .de decir la verdad, lo cual va cayendo lastimosamente en desuso, sino la forma´ cruda de decirla, si es que la necesidad o la conveniencia imponen hablar de algo. Pero, con pasión juvenil o sin ella, en Ansón hay un escritor. Y un escritor de temprana gravedad y habitual mesura.

Se propone el libro narrar la vida de una- Revista que nace del feliz encuentro de Eugenio Vegas—que "non daba flores, mas fructó útil e sano", como diría Fernán Pérez da Guzmán—con el marqués de Quintanar, y de ambos con Ramiro de Maeztu, sin olvidar el desprendimiento de los marqueses de Pclayo* y la cooperación ¿nidal del.general Orgaz.

Vive la publicación desde diciembre de 1931 hasta julio de 1936. Realiza una labor afirmativa respecto al pensamiento político tradicional. Propugna la Monarquía como forma de gobierno válida y perdurable para España. Cree con Stein que ella es en Occidente, "una de las crea-rionr.s mas geniales: duradera, vital y acomodaticia ´como ninguna" Piensa que la democracia inorgánica viene a ser; "la desorganización organizada con vistas a la. irresponsabilidad general".

Formula la doctrina más honda, y coherente, sobre la Hispanidad, como .momento dialéctico de una noción de Humanidad basada en la unidad moral e intelectual del género humano y en la teología del libre albedrío. Afirma la validez de la tradición viva; su defensa se encuentra, de una parte, en el pensamiento actual—incluso en fragmentos del más alejado de la filosofía clásica—, y de otra, en la idea irrevocabla de que el hombre es un ser histórico, pero histórico precisamente porque tiene mía naturaleza permanente y perfectible.

Luis María Ansón no entra en el fondo de estas tesis; sn libro es informativo y periodístico, y no podía proponerse cometidos más arduos .Pero tampoco se limita a trazar un relato meramente anecdótico y divertido. -La amenidad de sus páginas proviene de la apasionante realidad que tienen. por fondo y de la prosa esbelta y vivaracha. A la cual hay que añadir una cosa que no puede olvidarse; la atención a la causalidad, concepto ahora rehabilitado, y que vuelve a estimarse, si es que alguna vez se olvidó de veras, plenamente aplicable a los acontecimientos históricos. Si no hubiese causalidad histórica, el concepto de prudencia política seria una vaciedad. Toda actividad práctica- supone una ponderación de posibles consecuencias; entre ellas se producirá -sólo una, que es precisamente el efecto de la operación que desencadenamos. Luis María, Ansón trata de establecer ese nexo (muy claro en sí mismo, aunque problemático en cuanto a su magnitud)-entre la obra realizada por Acción Española y su eficacia histórica.

Cobra así el libro verdadero interés. Los ardientes elogios de un hombre tan despierto como el señor De Lequerica no son para olvidados. Y es que en los elencos de generaciones históricas suelen omitirse, con evidente parcialidad, - ciertos nombres de Acción Española y el de otras personalidades no pertenecientes a aquel grupo. En ninguno como en él las letras y la política se cultivaron con Jan humano temple, con tal conciencia de mía realidad dramática vivida y presentida, y al mismo tiempo con tal humor y jovialidad; en suma: con talante tan español.

La verdad es que el tema, estaba pidiendo este primer ensayo. En una erudita y reciente Historia económica y social de los siglos XIX y XX todavía se despacha la obra de Acción Española con ligereza y desatención peregrinas. Por eso el trabajo de Ansón me parece, por de pronto, u:i estimulante del apetito histórico, un aperitivo para lectores de toda laya; pero más indicado aún para historiadores distraídos o inapetentes.—J. L. V. D.

 

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