Una polémica     
 
 ABC.    26/02/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

UNA POLÉMICA

EL martes en «ABC», su subdirector, don Luis María Ansón, publicaba un articulo bajo el titulo de «Organizar la moderación», Ateniéndose a dicho titulo, el articulo era, precisamente, «moderado».

El señor Ansón venia a decir que una serie de conflictos que ahora padecemos —malestar profesional, problema estudiantil, huelgas, etc.— son propios de una sociedad en ritmo acelerado de desarrollo económico. «Descargar —escribía— hoy, otra vez, la mano de hierro, como pretenden algunos, sobre el cuerpo español, cicatrizado ya de tantas •viejas heridas, seria un error «Si los conflictos laborales, estudiantiles o políticos —continuaba— tardan en resolverse se debe a que los elementos moderados, que son la mayoría, ni están organizados ni, en proporción considerable, se sienten representados. Quedan asi a merced de las fuerzas extremistas. Las gentes de orden no se agrupan si no se les ofrece un cauce legal.»

El pensamiento expresado por el señor Ansón era el de que las asociaciones políticas resultaban necesarias Por cuanto darían cauce a organizaciones de ciudadanos con ideas moderadas —los más— que reducirían a su verdadero y pequeño nivel a las organizaciones de extremistas de izquierda o derecha. El señor Ansón hacía referencias a una Europa Comunitaria, en la que tenemos que integrarnos v apoyaba su tesis de «apertura hacia la moderación» en los escritos de personalidades, como el ministro señor López Rodó o el ex ministro señor Silva Muñoz.

Al día siguiente, en el diario «Arriba», también en su página noble, se publicaba un articuló en forma destacada v firmado por Juan Castilla. Su título: «La cantinela troyanan. Hacia referencia al artículo del señor Ansón. Constitia una dura réplica

«Resulta lógico —escribe Juan Castilla— que quienes pretendan desarmar a la sociedad ante el desafio de tos conflictos laborales traten de presentarlos como algo prometidor.» Juan Castilla agrega: «¿Es que las Cortes, el Consejo Nacional, las Corporaciones locales. los Sindicatos y tantas otras instancias de nuestro Estado no representan a la nación? Esto es algo que únicamente puede sostenerse si se da como bueno a Juan Jacobo Rouseau. Pero el Estado del 18 de Julio se lia desarrollado precisamente frente a los axiomas del ginebrino»

Tras afirmar Juan Castilla que «Allí donde Se ha impuesto la autoridad, la crisis universitaria se ha reducido al mínimos, pasa a ocuparse de nuestras relaciones con Europa. «España —escribe— está hoy más dentro que nunca del equipo europeo (...) Nunca ha sido tan estrecha la vinculación de España a Europa como ahora, después de] acuerdo con el Mercado Común (...)

Juan Castilla, en apoyo de sus tesis, aduce que los «afrancesados» dieron pie al colonialismo napoleónico que los liberales ocasionaron ]a oérdida de nuestro imperio colonial, que los centristas que en 1929 retiraron su apoyo a Primo de Rivera originaron la caída de la Monarquía v que los republicanos de 1931 «condujeron a la desintegración nutria al hundimiento económico y al terror revolucionarlo».

Vara estas rentes —termina— resulta que lo bueno es lo de los otros, que hay oue rendirse ante lo irremediable. que es mejor abrir la puerta, que los fuertes se equivocan, que la autoridad es contraproducente. Es claro que sus convicciones son las óptimas, las ideales para los protagonistas de la subversión.»

La polémica sucintamente apuntada ha ´dado lugar a ecos de la misma en otros periódicos.

 

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