Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Don Gabriel Cisneros, en el Club Siglo XXI:. 
 "El Gobierno debe enarbolar la bandera de la reforma"     
 
 Informaciones.    06/05/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

DON GABRIEL CISNEROS, EN EL CLUB SIGLO XXI:

«El Gobierno debe enarbolar la bandera de la reforma»

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 6. (INFORMACIONES.)

Lamento confesar que no creo disponer de fórmula mágíca alguna para desenlazar el problema de cómo se sale, pacífica, ordenada y constructivamente, de una dilatada situación histórica de acusada personalización autoritaria del Poder, para desembocar en otra de más vigorosos perfiles institucionales y, por consecuencia, menos sujeta a las contingencias de una biografía.»

La conferencia pronunciada ayer por el consejero nacional del Movimiento, señor Cisneros, en el Club Siglo XXI, causó sensación en el auditorio. El orador, poniéndose en la linea del ex ministro Praga Iribarne, solicitó «que el Gobierno levante la atrayente bandera de la reforma» en materia constitucional, a fin de lograr «una auténtica y saludable transustanciacion» del Régimen.

Desde que el pasado 24 de lebrero el ex presidente del I. N I., señor Fernández Ordóñez, solicitó «un pro ceso constituyente al que sean convocadas todas las fuerzas políticas del país», no se había tenido oportunidad de asistir a una conferencia especialmente vibrante y polémica. El señor Cisneros no ha ido tan lejos como fue Fernández Ordóñez, pero las precisiones que hizo anoche sobre los puntos que deben quedar comprendidos en una eventual reforma abarcaban el tema de la confesionalídad del Estado, tutelada por el principio segundo del Movimiento, y la representación1 política vigente. Como es sabido, la norma constitucional declara «permanentes e inalterables» los Principios del Movimiento Nacional.

SUAREZ Y CABRO

Entre los componentes del auditorio se encontraban ios ministros de Trabajo y de la Presidencia, señores Suárez y Carro, asi como los ex ministros Serrano Súñer y Garicano; el vicesecretario del Movimiento, don Adolfo Suárez, y numerosos representantes de la llamada clase política. También hay que destacar la presencia del general Vega Rodríguez, acompañado de su señora.

CONFESIONALÍDAD

Al referirse a la confesionalidad del Estado, el señor Cisneros criticó «el increíble mandato constltuciona1 en cuya virtud se establece que la legislación del país se inspire en la doctrina de la Iglesia católica..», y Añadió: «En virtud de la revisión propuesta, se cancelarían no medianas paradojas como las que nos suministran cotidianamente las informaciones de orden público.»

En cuanto a la reforma de Ja representación, don Gabriel Cisneros admitió la presencia de las Ideologías junto al mundo ,de los intereses, que podrían quedar cobijados en una segunda Cámara. «La democracia orgánica —dijo el orador— dibuja la dudosa utopia de una sociedad desideologizada. Una representación orgánica exclusiva para representar una sociedad con vibración ideológica, sólo puede ser una coartada para asegurar la dominación de una de las ideologías en pugna.»

FRAGA

En diversos momentos, Cisneros aludió a Praga Iribarne. Cuando hizo mención del sufragio universal en una de las Cámaras representativas del hipotético futuro, recordó que seguía en este planteamiento «la posición intelectual y política» del actual embajador en Londres. En otro momento, al describir el proceso aperturista, dijo que la ley de Prensa fue «un auténtico gol de bandera colado en las mallas inmovilistas, de tal virtualidad innovadora que cabe dudar si este texto —o más exactamente, la realidad por él generada— se ubica en el ámbito del aperturismo o .cabe incluirlo ya en el área decididamente reformista».

Signo fraguista tuvieron también 1as referencias del conferenciante a determinadas actitudes adoptadas en un juicio reciente. El orador hablaba de la corrupción social que se expresa a través de «individuos que aprovechan su inserción en la Administración, en el sector público, en las empresas, para atentar, con exclusivos y torcidos móviles de lucro, contra uno de los pilares básicos de cualquier convivencia: la honestidad.»

Abundando en el tema, Cisneros dijo que sólo, a !a vista de un «torpor de conciencia» puede entenderse, por ejemplo, que recientemente —y aun aceptando que en una estrategia de defensa procesal todo sirve-- «un hombre que ha ostentado responsabilidades públicas haya calificado como voluntad de escándalo el afán de hacer justicia, la patriótica necesidad de impedir que se consumase, sustrayéndolo al debate y conocimiento del pueblo español, una descomunal trapisonda.» Al llegar a este punto, el conferenciante exclamó: «¡Benditos sean los "escándalos" al servicio de U Justicia y benditos los políticos que los promueven I»

REFORMA CONSTITUCIONAL

Sin perjuicio del interés de estas alusiones, preocupaba más al auditorio. lo que Cis-neros pudiese decir sobre la situación política actual. El orador- insistió en un análisis que ya esbozó en una reciente entrevista publicada en el diario «Arribas: la dialéctica aperturismo-evolución ha.que dado sustituida por otro esquema dual que enfrenta a) aperturismo con la reforma constitucional o la ruptura democrática.

El conferenciante se inclinó por la reforma, salvaguardando la forma monárquica del Estado, y recomendó «no contribuir a perpetuar una situación que signifique la proscripción política de un solo español».

LAMENTABLES DEMORAS

La conferencia de Gabriel Cisneros estuvo salpicada de "puntazos" politices a situaciones recientes. Aparte de salvar el papel y las intenciones del presidente Arias, el conferenciante señaló la "lamentable demora" legislativa de la reforma del régimen local y de la implantación del sistema de incompatibilidades. En otro momento, dijo: "Nunca se lamentará bastante la paralización del desarrollo político registrada entre el 22 de julio de 1969 y enero del 74." Más adelante calificó de ."auténtico esperpento" la pretensión de hacer valer revoluciones sociales pendientes "desde posiciones personales de notorio privilegio" y consideró utópicas las teorías sobre la Integración del anticomunismo y el anticapitalismo.

UNA CITA DE HITLER

En este último sentido, el señor Cisneros hizo uso de una cita histórica en la que un personaje aparece diciendo: "Somos socialistas, pero aspiramos a la liquidación del capitalismo y de los intereses del capital, no con categorías marxistas, sino nacionales. Somos anticapitalistas, porque no aceptamos otro interés que los de las grandes masas del pueblo. Haremos la guerra al vasallaje del interés en busca de una auténtica comunidad popular del trabajo, Jerárquica y disciplinada, sin odios, clases ni privilegios."

Cuando el auditorio trataba de encontrar en su memoria al autor de este texto, el conferencia ante dijo suavemente: «La cita tiene entre nosotros tantas resonancias próximas que podíamos Jugar a la adivinanza de ponerle firma. Sin embargo, está tomada de Adolfo Hitler. singular "anticapitalista" que. entre otros bizarros titules, ha pasado a la historia como el más eficaz agente de ventas que pudiera soñar la casa Krupp.»

Durante su disertación, el señor Cisneros dijo también que «ahora la palabra ya no la tiene el Poder, sino la sociedad», que el Régimen «no tiene izquierda ni puede tenerla sin recurrir a la suplantación», y que la auténtica gran tarea nacional pendiente es «el compromiso» histórico con las fuerzas extramuros».

 

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